Villa D’Este 2018: Calentando Motores

Dentro de unas semanas veremos la edición 90 aniversario del Concurso de Elegancia Villa D'Este. Como sabes, en él se dan cita las mejores carrocerías de todos los tiempos. Una reunión llena de encanto donde poder ver modelos únicos. Damos un breve repaso a la edición del pasado 2018 con las fotografías de Unai Ona, a modo de calentamiento...

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TEXTO VILLA D’ESTE 2018: MIGUEL SÁNCHEZ Y UNAI ONA / FOTOS: UNAI ONA

El invierno empieza a quedar atrás y en el horizonte ya se ve uno de los eventos de motor clásico más especiales: Villa D’Este. A orillas del lago Como, este concurso de elegancia lleva desde 1929 premiando las carrocerías más espectaculares. Echando una cuenta rápida ya ves que, dentro de nada, habrá una celebración muy especial.

Para el 90 aniversario BMW Group -organizador del evento desde hace una década- seguramente echará el resto. Sin embargo es muy complejo superar el nivel de ediciones anteriores. Sólo en la edición del pasado 2018 vimos un tremendo Jaguar XK120 diseñado por Pininfarina, el Stratos HF Zero, las arrebatadoras curvas del Alfa 33 Stradale ganador absoluto…

Un muestrario de joyas del diseño -aunque estos coches poseen increíbles mecánicas aquí lo que se premia es el buen hacer del carrocero- entre las cuales se incluyeron gran parte de los clásicos más originales y exclusivos que puedas imaginar. En suma, lo mejor será calentar motores repasando el reportaje fotográfico que nuestro compañero Unai Ona nos trajo desde el Villa D’Este 2018.

VILLA D’ESTE: COMPETICIÓN, CURVAS Y OBSESIONES JUVENILES

El listado de categorías en Villa D’Este es como para perderse. Además -y al contrario que en otros eventos de clásicos- los organizadores saben dar un puntito narrativo al tema. Más allá del típico “grupo A”, “grupo B”… Aquí es muy normal toparte con categorías presididas por nombres de lo más ingenioso. El pasado 2018 la que se llevó la palma fue “Cuando el Sexo Era Seguro y la Competición Peligrosa”, dedicada a la F1.

Lo cierto es que por aquí tenemos apego a la vida, así que ambas cosas se nos aparecen con un puntito de riesgo. Eso sí, como también necesitamos sazonar el día a día con algo de peligro… No vamos a negar que -en la medida de nuestras modestas posibilidades- llevamos persiguiendo camas y coches desde el colegio. En este sentido el monoplaza McLaren MP4-2B de 1985 nos vuelve locos. Aunque para locura la del Tyrrell P34 de 1977 con sus seis ruedas.

En la categoría “Nuevo Mundo, Nuevas Ideas” el ganador fue el Alfa Romeo 33 Stradale. Si en el cine italiano el gran Fellini se caracterizó por elegir a actrices de sinuosas curvas… La carrocería esculpida en aluminio por Franco Scaglione tiene más volúmenes que el reparto femenino de Amacord. Obsesiones juveniles aparte, lo cierto es que el caparazón de este V8 Alfa mereció ser el ganador absoluto en la edición de Villa D’Este 2018.

Y no lo tuvo fácil… Porque aunque se presentó en otra categoría –”Cuando la Velocidad encontró al Estilo”– el Ferrari 335 Sport Scaglietti casi se alza con el trofeo absoluto en Villa D’Este. Posiblemente uno de los modelos más atractivos de entre todos los salidos de la factoría de Maranello. Aunque la carrocería… Salió del otro lado de la carretera. En fin, sólo unos metros separaban la empresa de Enzo Ferrari de la de Sergio Scaglietti.

Por cierto, hablando de modelos Ferrari no carrozados por Pininfarina, en Villa D’Este 2018 llamó la atención un 212 Export Vignale.

DE CUANDO UN COCHE OCUPABA MEDIA CALLE

Ahora hay coches por todos lados. No queda más que repartir el espacio y ser racionales a la hora de diseñar eficientes compactos urbanos. No obstante, hubo un tiempo en el que esto no era así. El automóvil era un extraño objeto para determinados privilegiados, por lo que la lógica sucumbía fácilmente a la excentricidad. De aquellos tiempos nos han quedado automóviles que hoy en día sería difícil acoplar en el aparcamiento del supermercado.

En Villa D’Este 2018 los más de estos coches estuvieron dentro de la categoría “From Manhattan to Myfair”. Personalmente no tenemos duda en señalar el que, para nosotros, fue el más espectacular: un imponente Rolls Royce Phantom Brewster de 1929. ¿Te has fijado en su batalla? ¡Tremenda! Por no hablar de detalles deliciosamente kitsch como su parrilla en dorado. Atrevido ejercicio de dandysmo donde sólo un elaborado esteta consigue una perfecta extravagancia en vez de una supina horterada.

También dedicada a los automóviles de preguerra la categoría “Esculpido por el Viento” reunió algunos de los mejores deportivos en Villa D’Este 2018. Titánicas carrocerías movidas por imponentes motores como en el caso del Bugatti 57 Atalante de 1937. Uno de los deportivos de preguerra que junto a ejemplares como el Bentley 4 1-4 Litre Erdman Rossi más llamaron la atención.

Para finalizar este desfile de veteranos Villa D’Este 2018 presentó la categoría “Los Titanes”. Si estás pensando en inmensos Cadillac cincuenteros… Te equivocas. Estos titanes son mucho más arcanos, salidos de una época donde la competición era jugarse el cuello agarrándote berroqueñamente a enormes volantes para no salir despedido del habitáculo.

El ganador de la categoría fue un Bugatti 59 del 1934. Perfecto colofón para un conjunto donde el Alfa Romeo 6C 1750 Gran Sport Zagato destacaba con sus tres faros rojos a lo ojos de una bestia primigenia. En fin, desde un primer momento Zagato apuntaba maneras con sus volúmenes y detalles musculosos. Muy original.

LANCIA NO PODÍA FALTAR

Ya reflexionábamos sobre ello en el reportaje sobre la Feria de Padua, y aún seguimos haciéndolo. ¿Qué ha pasado con Lancia para que esté en horas tan bajas? Obviamente este breve resumen sobre el Villa D’Este 2018 no es lugar para discurrir sobre ello, pero lo cierto es que siempre que observas un evento de clásicos al más alto nivel es casi imposible no encontrarse con algunos Lancia espectaculares.

El contraste entre un pasado de gloria y un presente sombrío invitan a apostar por el rescate de la marca. Esperemos que así sea. Mientras tanto hay una buena lista de mitos con los que algunos ingenieros podrían inspirarse de cara a una resurrección. Nosotros lo esperamos como los fieles de algún mesías semítico. Eso sí, dudamos sobre estar esperando miles de años…

De aquella marca dotada de diseños exquisitos y osadas soluciones tecnológicas Villa D’Este 2018 nos ofreció dos excelentes ejemplos. Por un lado el Astura Serie III Pininfarina de 1936 y, por otro, el Stratos Zero Bertone. Para cualquier seguidor de Lancia el Astura es uno de los modelos más míticos. Esta unidad porta un 8 cilindros de 2973 cc y, a pesar de su tamaño, no llega a los mil kilos.

Respecto al Stratos Zero… Bueno, la verdad es que fue uno de los más fotografiados. Y no nos extraña. Con esta cuña sobre ruedas Bertone daba a comienzos de los 70 un giro radical en el diseño de automóviles deportivos. Brutalmente rupturista, sus líneas rectas marcaron definitivamente lo que iban a ser las carrocerías de los superdeportivos durante los 80 y 90. El Stratos fue una de esas maniobras para decir “el futuro ya está aquí, y lo hemos creado nosotros”.

Esperemos que dentro de poco ocurra algo parecido. Algo que saque a Lancia de este atolladero. Mientas tanto… Concursos como Villa D’Este 2018 siguen buceando en los mitos de la marca.

PININFARINA, SCAGLIETTI, GHIA, VIGNALE…

Como te habrás dado cuenta hoy hemos hablado poco de cilindros, tracción total, sistemas transaxle… En Villa D’Este la buena mecánica se supone y todo se orienta al mundo de los carroceros. En este sentido lo que más nos llama la atención son las rarezas. Aquellos modelos 1 de 1 creados a modo de experimento sobre la base de un modelo reconocido.

Al hilo de esto Villa D’Este 2018 mostró un modelo llamativo por encima de los demás: el Jaguar XK120 Pininfarina. Oculto durante décadas este modelo volvió a la luz de los focos tras las casi 7000 horas de restauración necesarias para dejarlo como estaba en su presentación en el Salón de Ginebra 1955. La historia del chasis S675360 es la de una perfecta unión entre Reino Unido e Italia.

El Cadillac Series 62 Ghia del 1953 es escaso aunque no único. Una delicia. Aquí los detalles cromados de los americanos del momento se rebajan en intensidad para acercarlos al diseño italiano. Algo que ocurre también con la interpretación que Scaglietti hizo del Corvette en 1959. Aunque… Bueno, aquí el veterano carrocero llevó el planteamiento un poco más allá haciendo del Chevy un estudio para el futuro Ferrari 275GTB. Toda una rareza…

Y así, rareza tras rareza, podríamos estar páginas y páginas hablando del pasado Villa D’Este 2018. Sin embargo te pedimos algo de paciencia. Ya no queda casi nada para la edición de este 2019, y seguro que vendrá cargada de automóviles de esos con los que poder gastar alegremente chorros de tinta… Dentro de poco os volveremos a hablar de Villa D’Este. Es imposible no hacerlo…

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