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Gran Premio de Monaco Histórico 2016

Entre los días 14 y 16 de Mayo tuvo lugar la décima edición del Gran Premio Histórico de Mónaco. Inaugurado en 1997 en conmemoración del 700 aniversario del reinado de la dinastía de los Grimaldi, nunca ha dejado de ser un evento un tanto elitista.

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TEXTO: JAVIER ROMAGOSA / FOTOS: UNAI ONA

Este año el circuito del principado más famoso del mundo acogió a 236 clásicos, en su mayoría monoplazas de las categorías Fórmula 1, Fórmula 2 y Fórmula Junior, esta última antesala de la categoría reina entre 1958 y 1963.

Organizado nada más y nada menos que por el Automobile Club de Monaco, según éste asistieron al evento alrededor de 30.000 personas. El programa contemplaba ensayos y rondas clasificatorias durante el viernes y el sábado y carreras el domingo.

Gran Premio Histórico de Mónaco: 8 carreras

Las categorías eran variadas pero, como hemos dicho, centradas fundamentalmente en coches de Fórmula. Concretamente, se dividían en las siguientes carreras:

  • Carrera A: Desfile de preguerras ilustres. Antes se corría pero ya no, es una lástima.
  • Carrera B: Coches de F1 y F2 anteriores a 1961.
  • Carrera C: Coches Sport de 1952 a 1955
  • Carrera D: Fórmula Junior con motor delantero (1958-1960)
  • Carrera E: Coches de F1 de 1.500 cc (1961-65)
  • Carrera F: Coches de F1 (1966-1972)
  • Carrera G: Coches de F1 (1973-1976)

Un circuito difícil, antes y ahora

Como se puede ver, el Gran Premio Histórico de Mónaco es un buen lugar para disfrutar de la Fórmula 1 añeja. El marco es incomparable, aunque también el número de accidentes, y es que en el circuito monegasco no hay a dónde escaparse, ni siquiera en manos de la organización (vease vídeo adjunto, en el que un F1 cae desde al menos 4 metros de altura).

Antes de continuar, como anécdota diremos que el Gran Premio de Fórmula 1 de 1966 fue ganado por el tricampeón del mundo Jackie Stewart (BRM). Empezaron 16 monaplazas y terminaron… ¡4! La carrera fue inmortalizada por Roman Polanski en la película ‘Weekend of a Champion’ (1972).

También diremos que el que escribe estas líneas no es ningún experto en deporte del automóvil y sólo pretende publicar una crónica general con unas buenas fotos sobre uno de los eventos para clásicos más importantes de Europa.

God save the queen

Volviendo a las carreras, la de coches de Fórmula 1 y Fórmula 2 anteriores a 1961 -con su correspondiente motor en posición delantera- fue ganada por un TEC-MEC F415 de 1959, la última evolución del legendario Maserati 250F.

Precisamente a los mandos de uno de estos míticos bólidos corría el español Guillermo Fierro, quien no dudó en charlar con nosotros y dedicar un saludo a la cámara. También estaban presentes los españoles Joaquín Folch -quién terminó en una meritoria 5ª posición en una de las carreras, justo por detrás de Fierro- y Juan Quintano, entre otros.

La carrera de coches sport -algo más reconocibles, fotos al final- fue ganada por Chris Ward a los mandos de un Jaguar C, mientras que en la de Fórmula Junior se impuso Jonathan Hughes con su Lola MK2. Esta última estaba llena de máquinas inglesas e italianas difíciles de ver y de identificar.

En la categoría de F1 de 1961 a 1965 (1,500 cc) el primero en cruzar la línea de meta fue Andy Middlehurst a bordo de su Lotus 25. Como veréis, mucho sabor inglés.

Por último, la carrera de F1 de 1966 a 1972 fue ganada por Stewart Hall al volante de un McLaren M19A, mientras que en F1 1973-1976 se imponía Alessandro Caffi en un Ensign N176.

Un evento menos accesible que sus competidores

Al son de las competencias transcurría la vida habitual de Mónaco, con su lujo a raudales y el desfile de múltiples personalidades, entre ellas el rey Alberto II o el Príncipe Joaquín de Dinamarca quien corría en Fórmula Junior a los mandos de un Volpini.

Lo cierto es que el Gran Premio Histórico de Mónaco no es el evento internacional en el que más cómodos nos hemos sentido, y no lo decimos ni mucho menos por nuestros compatriotas que siempre nos acogen como si fuéramos uno más de la familia.

Y es que no es tan amable como pueden serlo el Gran Premio de Pau, el de Anguleme, Le Mans Classic o Goodwood Revival, entre otros. Téngalo en cuenta el lector a la hora de decidir la agenda de viajes de 2018, cuando se celebrará su próxima edición.

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3 Comentarios

  1. Rafael Lizán
    May 30, 2016 en 12:42 — Responder

    Precioso material gráfico, Javier.

    Me queda la duda acerca de tu comentario sobre la incomodidad para el espectador. ¿A qué te refieres exactamente?

    • Javier Romagosa
      May 30, 2016 en 13:17 — Responder

      Buenos días Rafael,

      En primer lugar, muchas gracias por tu comentario. Pues para el espectador el asunto es que la entrada básica al parecer sólo da derecho al acceso a las gradas; es decir que hay una clara separación entre pilotos y coches y espectadores, algo que no suele ocurrir en otros eventos europeos en los que te puedes meter «hasta la cocina». Pero no lo decimos por esto.

      Nosotros normalmente entramos como periodistas y el trato recibido acostumbra a ser muy bueno. Los responsables de prensa nos reciben con los brazos abiertos a pesar de nuestra escasa importancia y consideramos esta actitud -es decir, como se trata a los pequeños aficionados- como una especie de barómetro de la accesibilidad del evento.

      En el caso del GP Histórico de Mónaco tenemos que decir que nuestro fotógrafo estuvo a punto de volverse con las manos vacías. A pesar de tener su acreditación confirmada, al llegar a Mónaco tras 1.000 kilómetros de coche se le dijo sin demasiados miramientos que no había chalecos reflectantes disponibles para salir a pista (algo difícil de entender cuando viene del Automóvil Club de Mónaco, que también organiza el GP de Fórmula 1) y que por favor se pusiese en contacto con la organización en 1 hora.

      Así lo hizo tan sólo para recibir la misma respuesta una y otra vez hasta que, trascurrida la mañana, intentó hacer ver al responsable de prensa junto a un compañero de profesión en la misma situación que no podía seguir así. Hecho esto éste se volvió hacia una caja repleta de chalecos y les entregó de mala gana uno para que compartieran entre los dos y bajo la amenaza de que al primer movimiento en falso estaban fuera.

      En opinión de este editor se trató de una actitud gratuita de desprecio hacia unas personas que no lo merecían en absoluto. Y si actúan así con quien supuestamente tienen un interés (no creo que quieran prescindir de los medios, quienes difunden sin coste su evento), no nos extrañaría nada que los espectadores no fuesen considerados más que como una pieza más del decorado.

      Espero haber aclarado tus dudas. Un saludo!

  2. Rafael Lizán
    May 30, 2016 en 16:34 — Responder

    Muchas gracias, Javier, por tu aclaración. Ahora lo entiendo muchísimo mejor. La verdad es que habría sido una lástima perdernos todas estas fotografías. Todos sabemos que si hay algo que sobra en este mundillo es prepotencia. Y la mayoría de las veces ésta procede del «último mono», lo cual es más irritante aún.

    En mi caso sigo con bastante interés todo lo relativo a este evento porque llevo varios años con ganas de asistir. Vamos a ver si puede ser en 2018.

    Saludos.

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