VÍDEO/FOTOS ALFA ROMEO SZ: KUKFILMS Y LA ESCUDERÍA

Todos nos hemos sentido especiales alguna vez. Con 17-18 años yo me sentía así cada vez que miraba mi carpeta azul. En aquellos primeros 90 lo habitual para ir al instituto era llevarse una sencilla carpeta, que normalmente estaba forrada con film adhesivo transparente. Debajo del mismo, estaban los recortes de aquello que nos hacía sentir especiales.

Recuerdo fotos de Rick Astley o Depeche mode en las de las chicas… Y, como no, de algún Lamborghini Countach o Ferrari Testarossa, sobre todo en las de mis amigos. Pero yo era especial, o al menos eso pensaba. Mi carpeta estaba decorada sin duda con más estilo: Un Alfa Romeo SZ rojo (era el único color disponible), y un Maserati Shamal blanco. Muy pocos de mis compañeros sabían qué coches eran aquellos.

Hoy, casi 30 años después, tengo la inmensa suerte de haber conducido varias unidades de mis dos unicornios de juventud. No tengo ninguno de ellos, pero sí sé lo que se siente al llevarlos.

alfa romeo deportivo

Alfa romeo SZ: El ABC de un deportivo

En estas breves líneas no voy a hablar demasiado del diseño de este Alfa Romeo Zagato, ya que hay abundantísima información en la red. En realidad, y a pesar de lo que piensa mucha gente, deben saber que el coche no es obra del carrocero italiano. Ellos «solo» lo fabricaron. Sus líneas maestras corresponden más bien Robert Opron, que en esa época trabajaba como Jefe de diseño del Centro Stylo Fiat. ¿No les suena? Les diré que fue el responsable de diseños tan impactantes como el Citroën SM, o el Alpine A-310. Posteriormente, Antonio Castellana y los talleres Zagato remataron y produjeron el SZ.

El trastejo es peculiar se mire por donde se mire. Su diseño entronca perfectamente con los mejores trajes esculpidos por Zagato para Alfa en los 60. El Alfa Romeo SZ es agresivo, impactante, simples adjetivos que definen su estética.

En cuanto a los materiales empleados para su producción, la carrocería de fibra de vidrio reforzada va pegada a un chasis central. ¿Les resulta familiar esta receta? Lotus Elan, Alpine A108, A110, A310, estaban fabricados así ya en los 60-70-80. También, varios fórmulas de todas las categorías y otros coches de competición y rally. Quizás por ello se acudió para este Alfa Romeo deportivo a dos especialistas fuera de Zagato, tanto para la fabricación de la fibra como del bastidor: las firmas francesa Stratime y la italiana Carplast.

alfa romeo sz

Con todos los materiales en Zagato -provenientes de Alfa, de sus talleres y de las empresas colaboradoras- se ensamblaba ya el conjunto. En cuanto al propulsor, las 1038 unidades fabricadas de Sprint Zagato (SZ) fueron dotadas de un corazón Busso delantero longitudinal, llevado desde la cilindrada inicial de 2.5 hasta los 3.0 litros. El canto a regímenes medios de esta obra maestra de Giuseppe Busso es una de las mejores melodías que podemos escuchar.

El resto de la mecánica del Alfa Romeo SZ, por no aburrirles en exceso, proviene por un lado del Alfa 75 América, combinándola con elementos de competición como son las rótulas Uniball o los amortiguadores Koni. Destacaré de manera especial el esquema de eje trasero De Dion, con caja de cambios Transxale y frenos de disco “on board” (a la salida de la caja). Gracias a ambas cosas se mejora el reparto de pesos y se minimiza las masas suspendidas en las ruedas. Junto con la aerodinámica y el motor, se hacen un ALFA ROMEO DEPORTIVO con mayúsculas.

¿Qué se siente al volante de este Alfa Romeo deportivo?

Me acerco al Alfa Romeo SZ desde la parte trasera. Me detengo en el alerón, que pensaba estaba pintado en negro; veo que no, en realidad es de fibra de carbono. Pasa lo mismo con el salpicadero. Los señores de Alfa sin duda se esforzaron para contener el peso. Sabían que en cuanto a peso, menos es más. Consiguieron contener la báscula ligeramente por debajo de los 1.300 Kg que, sin ser una cifra excesivamente brillante, al menos era -y es- una declaración de intenciones.

El acceso al asiento es simplemente excelente para tratarse de un deportivo. Y la posición de conducción es realmente rara. Uno va sentado muy erguido, con el volante muy bajo, lo que permite una gran visibilidad hacia adelante. Me recuerda más a la de un coche de rallies que a la de un vehículo deportivo. Los asientos de cuero con forma de pétalo del Alfa Romeo Zagato aportan un gran confort y sujeción en curvas. Volviendo al salpicadero, es sin duda muy racing, pero se me antoja un poco soso. Juzguen ustedes en las fotos. Por otro lado, la ausencia en la práctica de maletero se justifica porque, en este coche, las maletas van detrás del conductor y copiloto, atadas por unas cinchas.

Aire acondicionado, suspensión de altura eléctrica regulable desde el interior, elevalunas eléctricos, ABS. Pocos extras faltaban en el Alfa Romeo SZ, algo lógico si tenemos en cuenta que costaba más de 60.000 euros en su época (entonces, un 911 normalito costaba menos!).

alfa romeo sz

alfa romeo sz

En tráfico urbano y autopista: Un rutero

Pero vayamos al grano. Una vez sentado, arranco el proverbial Busso y se produce mi primera desilusión -y reconozco que quizás la única de la prueba-: Al ralentí apenas suena. Introduzco la primera relación y comienzo a callejear por la zona norte de Madrid. El cambio no plantea ningún problema en este Alfa Romeo deportivo; las marchas entran con suavidad. Percibo, eso sí, sonidos y crujidos procedentes de la amortiguación, del autoblocante y de su peculiar construcción en fibra. Me acostumbro a los mismos a medida que transcurren los kilómetros.

Con el motor ya caliente, salgo por la N-I rumbo a “El Atazar”. Para esta sesión de foto y vídeo hundo el pie derecho sin piedad sobre el acelerador del Alfa Zagato. En segunda, empuja sin titubeos, transformándose el leve zumbido en una melodía a partir de las 3000 rpm. Llega, aunque bastante filtrado, como una verdadera sinfonía hasta mi posición, a las 5500 rpm en que cambio de marcha. Delicioso; cuarta, quinta… Me sitúo en el carril derecho a 120 Km/h a la altura del Jarama. El coche demuestra gran aplomo en recta y muy poca sonoridad a esta velocidad. El motor prácticamente ni se oye, parece eléctrico. Sinceramente, no me esperaba encontrar en el SZ un gran rutero, y sin embargo lo es.

alfa romeo sz

Virtualmente, me traslado al circuito por el que paso, acelerando desde parado alcanzó el 0-100 en 7 segundos. En la siguiente vuelta, en la recta, intento alcanzar los 245 Km/h de punta que tiene. Pero me quedo corto, me falta recta… Veamos mejor cómo gira en la vida real, en la subida al mirador del Atazar.

Subida al Atazar: Paso por curva implacable

Inició la ascensión desde Patones de Abajo. Es martes, a las 18:30 de la tarde de un día bastante caluroso de Junio. Aire acondicionado puesto, que no empaña una de las mejores melodías. Cantando, las primeras curvas ponen de manifiesto la gran motricidad del Alfa Romeo SZ, así como también el magnífico reparto de pesos.

Conduciendo al ataque, frenando en el momento preciso antes del inicio del giro, y acelerando con contundencia al inicio del viraje, voy sacando lo mejor del SZ: Su paso por curva. Las revistas de la época alababan su altísima velocidad en terrenos revirados. Afirmaban que era el mejor de su época, registrándose pasos por curva con aceleraciones de hasta 1,4 G sin perder adherencia. Les puedo asegurar que es así. El ritmo que te permite mantener este Alfa Romeo deportivo en carreteras de montaña es endiablado, y todo sin ayudas a la conducción ni controles de estabilidad, tan solo ABS.

alfa romeo sz

Al iniciar la subida me acompaña un mercedes 600 SL del 93, desde el que el fotógrafo va realizando tomas. Un automóvil de 400 CV, que en cualquier recta puede coger al SZ a pesar de sus 210. Pero en estas circunstancias, simplemente desaparece de mi retrovisor en la segunda esquina, y no le volvimos a ver hasta la parada en el mirador. Esta anécdota puede delatar lo increíblemente rápido que es el Alfa Romeo Zagato en carreteras sinuosas.

Pero, ¿qué ocurre si molestamos a la bestia que lleva dentro y le provocamos? Pues bien, desconozco lo que pasaría en curvas a alta velocidad, pero por debajo de 60 Km/h es una madre. Neutro de reacciones, deslizando levemente del eje trasero si se le fuerza más allá de lo que la prudencia dicta, de hecho mucho más allá.

Créanme que varias veces intenté provocar el descuelgue del eje trasero en una zona cerrada al tráfico. Hasta la cuarta vez no lo conseguí. La culpa de ello la tiene el excelente centrado y reparto de pesos (50/50), y como no el bajo centro de gravedad.

alfa romeo zagato

¿Conserva ‘Il Mostro’ su encanto?

Tras la sesión, en lo alto de la subida, me tocaba conducir el Alfa Romeo SZ bajando. Y aquí me mostró una de sus debilidades: Los frenos. Sinceramente, creo que aunque son suficientes, no están a la altura de este coche. Tienen poca mordiente y, si abusas, notas como se van terminando… Lo que me obliga a bajar el ritmo, y así además facilito la labor de Álex, que trata de mantenerse firme en el bamboleante Mercedes.

Como es habitual en mis artículos, para terminar cenamos en un conocido restaurante del norte de Madrid, degustando unas tapas e hidratándonos con unas Mahou y unas cocacolas bien frías. Contándonos aventuras. La de hoy ha sido extraordinaria, como no podía ser de otra manera tratándose del Alfa Romeo SZ. En la actualidad es un clásico. Tiene todo lo que puedas pedirle: marca mítica, exclusividad, recambios relativamente comunes… Tanto es así que ha sembrado en mi de nuevo la fiebre del SZ, y llevo semanas buscando uno. Il Mostro ha vuelto a cautivarme, a hacerme sentir especial.

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