ClassicMadrid Medio

El Spain Classic Raid parte de la premisa de que es innecesario viajar a África para participar en un raid de hierros viejos. En la piel de toro contamos con amplios espacios rurales deshabitados y repletos de caminos ignotos en los que sentirnos perdidos en la inmensidad. ¿Por qué recurrir al continente africano, por muy vecino que sea? La aventura se encuentra, como quien dice, a la vuelta de la esquina.

El Spain Classic Raid lleva ya cuatro ediciones celebradas y parece que cada vez va a más, basicamente porque la alternativa compensa. Es cierto que no se viaja por el desierto, pero también lo es que el paisaje es más variado; es verdad que hay un poco menos de aventura, pero la hay, definitivamente, y además con mayor seguridad. Y qué decir de la comida, excelente… En conclusión, la idea tiene sentido, es como irse a Baleares o a Canarias en vez de al Caribe; no es exactamente lo mismo pero innegablemente tiene sus ventajas, al menos en la opinión de este humilde cronista.

Posiblemente también en la de muchos otros aficionados, ya que la lista de participantes del raid organizado por la Escudería Etcétera no ha dejado de crecer desde la primera edición celebrada en 2015. Este año se incribieron nada más y nada menos que 140 clásicos, ¡todo un récord! El secreto está en la flexibilidad: Es posible apuntarse con cualquier cacharro de más de 25 años y recorrer únicamente las etapas que se quiera. Además, aunque se trata de una prueba de regularidad, se puede ir de paseo sin más veleidades deportivas. Hay quien se lo toma muy en serio y quien sólo quiere disfrutar de la naturaleza y del buen ambiente.

Así que, ¿por qué no? En la redacción tenemos un Jeep-Viasa CJ3-B al que acabábamos de arreglar la transmisión (la caja de cambios estaba hecha unos zorros) y no pudimos resistirnos a participar. Al menos en una de las etapas, la que nos quedaba más cerca y que discurría entre Burgo de Osma, en Soria, y Ávila. A continuación, os contamos la experiencia que vivimos en alianza con la correduría de seguros Sergio Romagosa, S.L., cuyo factotum se mantuvo todo el rato al volante mientras nosotros sacábamos, mal que bien, las fotos que ilustran este reportaje. Bon voyage!

rally clasicos por el campo
Nuestra montura, un Jeep-Viasa CJ3-B con motor diésel Perkins. ¿Sobrevivirá?
spain classic raid 2017
Últimos preparativos: Antes de la salida de la etapa la actividad era febril

¿Qué hay en el Spain Classic Raid?

Normalmente, el Spain Classic Raid se disputa con coches más modernos que nuestro Jeep; tampoco son frecuentes las monturas descapotadas, y es que las inclemencias meteorológicas, especialmente el frío, terminan haciendo mella en cuestión de horas. Es una cuestión de comodidad y resistencia.

Los reyes indiscutibles de este tipo de pruebas son los Fiat/Seat Panda y Marbella, utilitarios ligeros y versátiles que resultan tremendamente competivos tanto en su versión 4×2 como en la deseada 4×4. Les siguen sus rivales franceses de los años 70 y 80, especialmente Renault y Citroën, y los todoterreno de procedencia japonesa y eslava. Participa un poco de todo (había hasta un Porsche 944!), pero lo suyo es hacerlo en un clásico sencillo fabricado entre 1975 y 1992. Nos sorprendió no ver mucho Escarabajo, pues esperábamos encontrar una legión preparados según una configuración buggy o semi-buggy.

Las máquinas participantes son sometidas junto con sus agerridos pasajeros al estrés de los caminos patrios. Y en ocasiones éstos plantean grandes desafíos, sobre todo a los turismos que deben salvar obstáculos siempre teniendo presente la desventaja que supone su altura con respecto a la de los SUV’s. En ningún caso hay que ser un piloto offroad experimentado, por lo que el itinerario, recorrido a menos de 50 Km/h, resulta emocionante.

Pistas de tierra, barro, baches, roderas, desniveles… Todo ello contribuyó a que tuviéramos que dividir nuestra atención entre el accidentado firme y el rutométro, que dicho sea de paso resultaba enciclopédico. Tremendamente detallado, el tocho ocupaba decenas de páginas que tratamos de seguir al pie de la letra hasta que nos dimos cuenta de que ¡no teníamos cuentakilómetros parcial! Ni tampoco equipo de navegación…

rally clasicos por el campo
El ‘Gatillo Team’ parte hacia la aventura. La meta es Ávila!
rally clasicos por el campo
BMW en el campo. No es lo habitual pero se las apañaba bastante bien

Problemas con la Orientación

En efecto, fue un duro golpe. Hicimos el trayecto Madrid-Burgo de Osma por la noche, a la intemperie, y a salida de la etapa a la mañana siguiente fuimos conscientes de que quizá nuestra odisea, que apenas acababa de empezar, había sido en balde. En campo abierto, al menos a priori, no había ninguna posibilidad de orientación.

Por suerte, salvamos el impasse gracias a una amable conjunción entre nuestra tableta Samsung de 10 pulgadas y el GPS con el que la organización mantiene continuamente monitorizados a todos los participantes. Accedimos a un navegador en línea con el que, mal que bien -tenía algo de retraso con respecto a la ruta-, conseguimos seguir al resto de puntos verdes por los caminos que nos parecieron más apropiados. Y es que había más de un camino (o varios) que llevaban a Roma; unos más rápidos que otros, eso sí.

La salida fue de lo más emocionante: Nada más empezar, a las ocho y media de la mañana, nos cruzamos con un participante que nos espetó: ¿Sabéis por dónde es? Y es que lo normal es eso, irse perdiendo y encontrándo, interactuando con el resto de masocas -sarna con gusto no pica- para distinguir el camino. ‘Mira, esos van por ahí, ¡Sígueles!’ ¡Como se echan de menos las indicaciones de tráfico en el campo!

Una vez enfilados, fuimos un buen rato en caravana mientras eramos casi siempre adelantados. Sea por su experiencia o por el mayor confort del que disfrutaban los pasajeros, las demás coches iban más rápido que nosotros. La caravana, rodeada de polvareda, era genial, y disfrutamos de ella en el terreno más abrupto de la etapa, justo el que estaba a la salida de la localidad soriana.

spain classic raid 2017
El campo de Castilla y cientos de kilómetros por delante
rally clasicos por el campo
La aventura reúne afición, naturaleza y, como comentaremos más abajo, gastronomía

Solos ante el Peligro, una dura ruta

Llegó un momento en que nos quedamos sólos ante el peligro. Nadie delante, nadie detrás; siguiendo a los puntos verdes, ibamos llegando a pequeños pueblos perdidos en la llanura castellana, construidos de adobe y rodeados de tierras de cultivo y de pasto. Sus avejentados habitantes saludaban a nuestro paso y nos indicaban amablemente el camino. Una pequeña dosis de civilización para volver enseguida al horizonte baldío. La buena noticia es que, una vez trascurridas las horas altas de la mañana, cada vez hacía más calorcito… Los abrigos y gorros de lana de grueso calibre pasaron por fin al maletero.

Y cada vez nos comíamos más baches, todo hay que decirlo. El cansancio le va a uno ablandando los reflejos y eso se traduce en un mayor sufrimiento físico, si es que se puede decir así. Las ballestas no quieren a nadie y realmente creo que pasamos más tiempo con el trasero en el aire que comodamente aposentado en el asiento. No competíamos, paseábamos, esa fue la idea cuándo nos apuntamos; pero aun así, estaba resultando una dura ruta que tan sólo compensaba por el disfrute de la naturaleza y por la oportunidad única que nos brindaba la organización de realizar un recorrido de estas características en España.

Kilómetro a kilómetro, de vez en cuándo nos alcanzaba algún compañero de viaje que compartía con nosotros su buen humor; otros pasaban de largo enfrascados en sus rutómetros, seguros de su asalto al crono. Aprovechábamos los puntos de reagrupamiento para hidratarnos, y después seguíamos adelante en busca del circuito cerrado que la organización había preparado para hacer el cabra. Por fin, llegamos.

spain classic raid 2017
Así da gusto hacer fotos. Ambientazo antes de adelantarnos, con 3 horas de recorrido a las espaldas
spain classic raid 2017
La madre de todas las bestias. Camión todoterreno diésel que se quedó en varias ocasiones a dos ruedas…

A pasarlo bien hemos venido: Tropelías en el circuito

¿Qué se hace en un circuito offroad? Derrapar, salpicar, rebotar, ensuciarse… En un entorno controlado. Es decir, disfrutar plenamente y con seguridad de las capacidades camperas de los clásicos involucrados. Es el momento de, si se quiere, ir a fuego y pasarlo realmente bien. Entre tanto hierro viejo revestido de polvo apareció un descomunal camión diésel que estuvo a punto de volcar en repetidas ocasiones; sabiamente, el trazado se reservó en exclusiva para su show.

Una vez desfogados -nuestro Jeep aguantó el tipo-, proseguimos la marcha. Llevábamos cuatro horas al pie del cañón y posiblemente todavía nos quedaban otras tres hasta Segovia, donde estaba programada la comida. Y es que en el Spain Classic Raid hay que ganarse el sustento, aunque sea a base de esfuerzo, sudor y gasoil. Cada vez más jodidos y satisfechos, aguantamos dos horas más; entonces optamos por una carretera regional que nos llevó directos al acueducto de Segovia, donde nos reencrontramos con el resto de guerreros; en ningún caso hay que inmolarse, este paseo es para disfrutar.

spain classic raid 2017
Este Ford Fiesta se lo pasó de lo lindo en el circuito cerrado

Alimentarse en Spain Classic Raid

Hora de comer, que de eso va también el Spain Classic Raid. En África esto normalmente no cuenta; aquí uno se mete unos homenajes de cuidado. La noche que llegamos a Burgo de Osma, y después del frío que habíamos pasado, no dudamos en preguntar por un restaurante donde se comiese bien y encaminarnos hacia allí. Una vez en la puerta, ¡nos encontramos a todo el raid poniendose las botas!

Etapas agotadoras y cenas sustanciosas. Durante el día siguiente no comimos mucho -aunque podríamos haberlo hecho-, pero la noche anterior fue distinta. Después de la deliciosa paliza es imposible resistirse a la sabrosa comida española, en nuestro caso entrecots y unos huevos con chorizo que estaban, hablando claro, de muerte. No sólo se trata de coches, sino también de naturaleza, turismo y gastronomía.

rally clasicos por el campo
Buena comida, bonitos paisajes, una 4L… ¿Qué más se puede pedir?

EPÍLOGO

El lector se estará preguntando si continuamos hasta Ávila tras reponer fuerzas en Segovia. La respuesta es no; con un largo camino a Madrid por delante -el Perkins del Jeep le obliga a desplazarse a no más de 80 Km/h- y teniendo que trabajar al día siguiente, decidimos que ya habíamos tenido suficiente.

Ni que decir tiene que consideramos verdaderos héroes a los participantes que realizan el raid en su totalidad. Hace falta ser un valiente, estar hecho de una pasta especial, para lograrlo; y todavía más para ganarlo, como fue el caso de Francisco y Aitor Herenas a lomos de su Renault 5 en esta cuarta edición.

Menos mal que la organización permite consumirlo a la carta. La dosis necesaria varía en función de cada aficionado, pero todos deberían probarlo.

La experiencia es realmente única.

Catawiki 750

2 Comentarios

  1. Germán
    Dic 30, 2017 en 20:05 — Responder

    Muy buena crônica. Envidia sana que da… hay que probarlo sí o sí

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