De costa a costa en un Oldsmobile de 1903

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Hace apenas cuatro días que Joy Rainey y su equipo salieron de Los Ángeles, en California, rumbo a Daytona Beach, en el Estado de Florida; un viaje de un mes que les llevará de costa a costa de los Estados Unidos en un Oldsmobile Curved Dash horseless carriage de 1903. Esta australiana y sus mecánicos recorrerán una distancia de aproximadamente 3.640 kilómetros con el objetivo de recaudar 20.000 libras para la investigación contra el cáncer, a una velocidad máxima de 35 Km/h.

Joy es una vieja leyenda del automovilismo en Reino Unido -al igual que lo fue su padre en Australia, con su Cooper-Norton de F3 sobrealimentado-, donde corrió carreras en cuesta durante años. Ha batido numerosos records nacionales en esta especialidad a los mandos de sus Murrain Sports Racing Cosworth y Pilbeam-Hart, aunque en los últimos tiempos se ha dedicado más a los rallies de larga distancia. Ejemplos de ello son el London-Sidney Marathon (con un Morris Minor ’70) o la Carrera Sudamericana, que transcurre entre Argentina, Bolivia, Perú y Ecuador; además del Karma Enduro, prueba celebrada en el sur de India también con fines solidarios (a bordo de un ¡Hindustan Ambassador! fabricado en el país asiatico). Siempre junto a su inseparable compañero Trevor Hulks.

Pensaba compartir la aventura que traemos a estas páginas con él, pero la maldita enfermedad se lo llevó hace un par de años. Joy pensó que quizá era mejor no seguir adelante: «A los pocos meses de morir Trevor se puso en contacto conmigo Gary Hoonsbeen, del Curved Dash Oldsmobile Club USA, quien me sugirió que considerase la posibilidad de hacer el viaje sola, como homenaje. Le contesté «nunca digas nunca», pero realmente no creía que pudiera enfrentarme a ello sin mi alma gemela.»

Pie de foto
El Olds sobre una carretera también clásica, probablemente cerca de Phoenix, Arizona

Ahora, gracias a sus familiares y amigos, ha conseguido reunir el coraje necesario para terminar lo que empezó. En un principio, mediante el itinerario del viaje se pretendía emular a los pioneros Whitman y Hammond, que en 1903 y a lo largo de 74 días recorrieron a bordo de un Oldsmobile similar la distancia que separa San Francisco de Nueva York. Aquello debió de ser una verdadera epopeya, a través de veredas de tierra y cañadas agrarias salpicadas de hombres y mujeres que iban al Oeste en busca de un futuro mejor; pero es irrepetible, ya que el camino es ahora una autopista.

Se hizo necesario, pues, replantear el asunto por carreteras secundarias. A Joy le llegó una invitación de la ciudad de Oldsmar, fundada por Ramson Eli Olds -a su vez fundador de las marcas Oldlsmobile y REO- en 1913. La idea de Mr. Olds era crear una gran urbe en la Bahía de Tampa, en la costa caribeña de Florida, partiendo de la nada; pero el proyecto salió mal y se deshizo de todas sus propiedades allí entre 1923 y 1935. Pronto, él esperaba una población de varios cientos de miles de habitantes, que quedaron en apenas unos centenares cuando inició su retirada.

En cualquier caso, Oldsmar, por su situación, no es un lugar que pueda actuar como meta de una travesía entre costas americanas. Y por ello la australiana ha decidido visitarla después, tras terminar oficialmente su viaje en Daytona Beach, al otro lado de Florida. El itinerario, finalmente, ha quedado como podéis observar en este Google Map, a través de todo tipo de ambientes, incluidos desiertos y montañas. ¿Os imagináis cómo debe ser subir un puerto con un Curved Dash como el de las fotos, en primera?

Pie de foto
35 Km/h, la velocidad de los pioneros

Hablemos de él. Este modelo runabout de la entonces Olds Motor Works fue el primer automóvil norteamericano fabricado en serie y, probablemente, el primero que se construyó utilizando una cadena de montaje. Sencillo, económico y funcional, el Curved Dash fue un éxito inmediato, contribuyendo de manera determinante con su difusión a la motorización de los Estados Unidos. Se hicieron alrededor de 5.000 unidades entre 1901 y 1904 y, estructuralmente, es de una gran sencillez, con un motor de gasolina monocilíndrico de 7 CV, transmisión por engranajes y cambio de dos velocidades más marcha atrás.

Desde La Escudería queremos desear suerte a Joy Rainey para que sea capaz de terminar el reto que se ha propuesto por dos buenas causas. Y para que pueda experimentar, una vez más, la magia del automóvil. Podéis seguirla en su blog, en Facebook y en Twitter, las plataformas sobre las que nos irá contando su última aventura.

[alert type=’success’] 20/05 – Joy Rainey terminó satisfactoriamente su viaje el día 13 de mayo [/alert]
 
 

 
 

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