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Techno Classica 2017: Más Techno, menos Classica

Volvemos a Techno Classica Essen 2017 para contarte la experiencia y enseñarte algunos de los coches clásicos más interesantes de esta colosal feria alemana...

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¿Quieres saber y ver más? Lee nuestro avance de Techno Classica…

El título esquematiza en 4 palabras esta edición 2017 de Techno Classica Essen. Los gustos (o más bien los dineros) mandan… No debemos olvidar que, aunque en España rija la regla de los 25, la definición oficial de Vehículo Clásico en Europa y América es la de aquel que tiene al menos 30 años. Y yo diría que alrededor de un 30% de los vehículos expuestos en Essen no aplicaban a este criterio y debían ser considerados más bien como ‘youngtimers’.

Una vez estuve de vuelta de la feria revisé el bruto de las fotos tomadas y me di cuenta de que un número muy elevado de ejemplares no deberían estar en el que se considera el mayor escaparate mundial de los Vehículos Clásicos. Francamente, no encuentro justificación para la exposición de Ferrari o Porsches modernos, por muy supercoches que sean.

Lambos recién salidos de Santa Agatha, Mercedes de las últimas series… El pabellón 3 me pareció más bien una feria del deportivo moderno que lo que era en realidad.

Techno Classica 2017, todavía de campanillas

Cierto que Techno Classica ha sido absolutamente sobresaliente, pero no está mal poner la nota discordante al principio para no perder el norte. Sus 120.000 m2, 1.250 expositores y casi 200.000 visitantes avalan de sobra la calidad del salón germano.

Dicho esto, y siguiendo con el Pabellón 3, es un auténtico sueño poder ver juntos un Wiesmann Cabrio, un Bugatti EB110 Super Sport, un BMW Z8, un Ferrari 488 y un Maserati MC12… rodeados de Testarossas, Porsches RS de todas las series, GT4, GT3, GT2…

Pero que me parezca un privilegio no quiere decir que crea que estén bien en Essen, dado que restan protagonismo, incluso eclipsan, a piezas tan singulares como los 288 GTO que se exponían, a las magníficas exposición de Abarth y Facel Vega o al espectacular stand de ‘Vintage and Prestige’ con sus Rolls, Bentley, o Bugatti de preguerra.

Mercedes, en su línea; y Seat en Essen

El pabellón específico de Mercedes ha sido un año más de traca: Llevan algún piezón de su museo y ya con eso solo se justifica la visita. Miren las fotos y opinen ustedes mismos… De la cantidad de 300SL Alas de Gaviota y Roadster que hay llega un momento en que te parecen clásicos populares. Cuando pase la veintena de unidades deje de contarlas.

En cuanto a los especialistas en Mercedes, dos me llamaron la atención. Se basaban en Pagodas y 190 SL para meterles motores modernos y crear coches estéticamente idénticos al modelo del que provienen pero mecánicamente actualizados. Esto no es nuevo, pero veo que las empresas que se dedican a este negocio crecen y el público aplaude cada vez más sus creaciones.

Nuestros amigos del grupo VAG también estuvieron a la altura de lo esperado, con una mezcla justa de modernidad y clasicismo. Lamborghini nos deleitó con un Miura SV y el chasis tubular sin carrozar de un Countach; Skoda con sus habituales preguerras; Bugatti llevo un pequeño modelo 15 cerrado y un tipo 51, además de un moderno Veyron.

Por su parte, Audi Tradition se centró en NSU con sus TTS y RO80, uno de ellos con capó transparente; y Porsche hizo lo mismo con el aniversario del 928. Pero la verdadera sorpresa fue… ¡la de SEAT! La marca española llevó tres 600 de su colección y los alemanes se han hinchado a fotografiarlos, créanme.

BMW y Rolls tuvieron un pabellón pequeño y coqueto aunque nada espectacular: Un par de M1, unidades de Z8, 1602 e Isetta, Minis modernos y antiguos (2)…

Maravillas en el Pabellón SIHA

Sin duda, como todos los años, la miga estaba en el pabellón SIHA. No sé por dónde empezar… Si por los 2 Pegaso Touring, por el Bugatti 57 Cabrio o por el Dussemberg SJ ¡cerrado! Este último lucía un curioso color naranja rosáceo (que no le hace nada de justicia en las fotos) y estaba acompañado, inevitablemente, de algún coche ‘moderno’ como Ferrari F40 o F50 y de un número increíble de cavallinos plenamente clásicos como los 250 en sus diferentes versiones.

Y la guinda del pastel era la colosal exposición de F1 de los años cincuenta.

De propina, los pabellones intermedios y el 6.1, donde los clubes exhibían coches de sus asociados; desde un magnífico Auto Union 1000SP Cabrio hasta un modesto Golf II pasando por Fiat Dino, Citroen SM, Melkus, etc. Igualmente, en el exterior, los particulares y algunos profesionales vendían a precios más razonables que en el interior sus coches. El viernes se pudo ver un M3 Cabrio de primera serie anunciado en 80.000 euros, un Cadillac del 47 cerrado por 30.000 o varios BMW Alpina.

Los elevados precios de los stand de Techno Classica Essen hacen que poco a poco se reduzcan los puestos y la zona de “piezas” tipo rastro, y es una lástima porque ‘entre col y col uno encontraba alguna lechuga’.

Respecto a la subasta de Coys, fue sencillamente espectacular. Los lotes se ofrecieron y vendieron según los precios esperados, que también parecían mucho más razonables que los que marcaban las unidades expuestas en el resto de la feria.

Por último, a los nombre hispanos que cite en mi anterior artículo, Pueche Coupe y Fornillos, quiero añadir el de Pursang y sus maravillosas recreaciones. El trabajo de la marca argentina es sensacional. ¡Hasta el año que viene!

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3 Comentarios

  1. Jesus
    May 4, 2017 en 23:10 — Responder

    Muy bueno toñin!!

    • Antonio Silva
      May 5, 2017 en 8:09 — Responder

      Gracias!!! Un abrazo.

  2. Iñigo
    May 18, 2017 en 17:11 — Responder

    También estuve en Essen y…un poco decepcionado, si se puede decir así.
    Soy un asiduo de esta Feria desde hace ya años y lo de 2017 ha sido excesivo respecto al número de coches modernos que había. Eso sí, excepcionales muchos de ellos, pero no es el sitio y, sobre todo, en porcentaje tan elevado.
    Además, parecía casi un monográfico de Porsche. Uno se preguntaba si quedaba alguno circulando por Alemania…
    En mi opinión, la Feria de París resulta más interesante. No la comparo ni por tamaño, ni en términos absolutos, pero en los últimos años es increíble. Nivel medio altísimo, dimensión más humana e, incluso, publico más aficionado al coche clásico y no tan heterogeneo como en Essen.

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