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Citroën 2CV Sahara 4×4: Dos motores para la tracción total

El Citroën 2CV Sahara 4x4 es la variante más curiosa de todas las desarrolladas a partir del popular modelo francés. Un todoterreno pensado para el personal colonial del cual hoy en día se conservan muy pocas unidades. Además, tiene la curiosa particularidad de contar con un motor para cada eje.



FOTOS CITROËN 2CV SAHARA: BRIGHTWELLS / COYS

Acabada la Segunda Guerra Mundial Francia volvía ser un país libre y soberano. Con el expansionismo germano reducido a cascotes, parecía que ya nadie apoyaba lo de ir por ahí invadiendo naciones al antojo. Imbuidos por este clima de liberación, los nacionalistas argelinos convocaron una gran marcha el 8 de mayo de 1945. Si la derrota del nazismo era la victoria de la libertad, ¿dónde quedaba la suya? Los colonizados también querían su parte del pastel.

Sin embargo, Francia nunca aplicó en sus colonias la misma lógica que en la capital. Mientras París se convertía en una fiesta la represión en Argelia resultaba más propia de los fascistas vencidos que de la ilustrada República Francesa. En Argel la marcha acabó a tiros con los manifestantes retirándose a la seguridad de la Kasbah. En Sétif se tomaron la venganza por su mano asesinando a 102 colonos. La respuesta gala no se hizo esperar: de 20.000 a 30.000 muertos según los cálculos más académicos.

Así las cosas, estaba claro que Francia no albergaba intención de replegarse. Con este telón de fondo se desarrolló un coche robusto, de fácil mantenimiento y capaz de cruzar los terrenos más hostiles. Un tracción total con el que asegurar la presencia de personal francés aún en las zonas más retiradas del desierto. Estamos hablando del Citroën 2CV Sahara. Eso sí, cuando De Gaulle reconoció la independencia de Argelia en 1962 con su “al fin y al cabo la casa es de ellos”… Citroën tuvo el tacto de cambiar el nombre a 2CV 4×4.

2CV SAHARA. TRACCIÓN TOTAL GRACIAS A DOS MOTORES

Basado en la versión AZL, el 2CV Sahara se presentó en el Salón de París de 1958 para ser producido en serie a partir de 1960. Dado su reducido nicho de mercado centrado en las zonas coloniales, se produjeron tan sólo unas 800 unidades, 85 de ellas ensambladas en la factoría Citroën de Vigo. Las que sobrevivieron a las dunas del desierto o las junglas de África Central fueron sometidas a duros trabajos forestales. Por ello hoy en día sólo quedan unos treinta 2CV Sahara, motivo por el que su cotización supera fácilmente los 50.000 euros.

No obstante, y aunque venía a costar casi el doble que un 2CV normal, el Sahara era un tracción total asequible para la época. De hecho, su propio planteamiento viene de la necesidad de ahorrar costes. Si te paras a pensar, lo de que lleve dos motores no es tanto un alarde de potencia como el reconocer la ausencia de la misma. El pequeño bicilíndrico de 425cc sólo entrega 14CV a las 4.500 rpm y 26 Nm. En suma, se haría difícil verlo mover sobre la arena los 735 kilos del conjunto. Más aún si sumásemos el peso de una transmisión a las ruedas traseras.

Teniendo que ingeniárselas para hacer un tracción total equipado con un motor de escasa fuerza, Citroën tiró por la calle del medio: un motor para cada eje. Es cierto que esto hace desaparecer el maletero, pero posibilita seguir usando los motores del 2CV en vez de poner otros con mayor potencia. La razón viene marcada, de nuevo, por el contexto colonial, ya que si había un motor fácil de reparar y con recambios disponibles aún en tierras lejanas era este bicilíndrico.

CASI TODO POR DUPLICADO. EL 2CV MÁS EXTRAÑO

El 2CV Sahara es, sin duda, la variante más curiosa de todas las realizadas a partir del popular modelo francés. Más allá de su doble motor, destacan a simple vista varias cuestiones. La primera es la ausencia de voladizos, facilitando así su ángulo de ataque. Además, las suspensiones del 2CV Sahara van reforzadas y elevadas. La altura respecto al suelo es de un mínimo de 16 cms, haciendo que lo puedas meter por casi cualquier sitio. De hecho, es legendario su comportamiento en campo abierto.

Exteriormente también destacan las tomas de los depósitos en la parte baja de las puertas delanteras. Y es que cada motor tiene su propio tanque de combustible, con 15 litros dispuestos bajo los asientos del piloto y el copiloto. De todos modos, si el 2CV Sahara tiene algo mecánicamente curioso es el sistema de cambios. Cada motor tiene su propia llave de contacto, por lo que no tienen que ir los dos siempre en marcha. Sin embargo, cuando enciendes los dos para lograr tracción total… ¡Hay que sincronizarlos!

citroen 2cv sahara

Para ello el modelo cuenta con dos cajas de cambio. Accionando un dispositivo, la palanca de cambios se coordina con la caja trasera y listo. Eso sí, parece que a veces falla. De todos modos eso no ensombrece en conjunto la excelencia mecánica del 2CV Sahara. Un coche fiable, sencillo de reparar sobre la marcha y capaz de llegar a cualquier sitio. Algo que hoy en día no se puede encontrar fácilmente. Menos aún si lo que buscas es un coche con dos motores.

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