Talleres con solera: Tapia

Retromovil 2019 Medio

Liberty 750×184

Continuando con el recorrido por los espacios dedicados al cuidado de mecánicas excéntricas recalamos hace breves fechas en Talleres Tapia, en pleno trazado urbano de Madrid capital. Si hasta ahora habíamos investigado alrededor del universo de las dos ruedas, primero con Riojím y sus scooters y después en Martín & Martín y sus Ducati racing, ahora ha llegado el momento de visitar uno de los talleres de solera más solventes en el mantenimiento, reparación y restauración de vehículos clásicos de cuatro ruedas.

Situado en la misma ubicación de la calle Marqués de Zafra nº 34 desde su apertura en 1982 y regentado con personalidad propia y maestría por José Luis Tapia y con Félix Lozano como mano derecha y heredero de facto del propio negocio, por su empinada rampa han bajado y subido los MG, Triumph, Jaguar, Morris, Alfa Romeo, Alpine o Maserati de multitud de aficionados madrileños y toda una pléyade de clásicos y deportivos de variado pelaje, desde Rolls Royce hasta SEAT 600.

coches clasicos tapia
Lancia Fulvia, Triumph Spitfire y MG B aguardan los cuidados de Tapia (Foto: Gonzalo Bárcena)

“Yo entré de aprendiz con catorce años -nos comenta José Luis- en 1967 en los Talleres Emas, en la calle Maldonado 54 aquí en Madrid, y con un parque móvil compuesto principalmente por las mecánicas nacionales del momento: SEAT 600, 850, 1500, Renault 4/4, Dauphine, etc. Al año siguiente, 1968, pasé a la Casa Packard, en la calle O´Donnell, que era un taller mucho más exclusivo y especializado en mecánica deportiva y automóviles americanos, de hecho en un principio no admitían aprendices sino que yo ya entré como auxiliar.

Y allí se hacía de todo: mecánica, electricidad, chapa, pintura, tapicería, guarnecidos y hasta tenían una máquina para recauchutar los neumáticos y hacer los dibujos de las ruedas. Allí también se reparaban los coches que utilizaba Franco en sus desplazamientos oficiales y parte de su escolta: Oldsmobile, Packard, Dodge Carnero, Cadillac etc.»

taller tapia
Un cuadro tradicional, lejos de caducar hoy en día (Foto: Gonzalo Bárcena)

«La Casa Packard fue mi verdadera conexión con mecánicas sofisticadas y pude aprender allí casi todo lo que me ha servido posteriormente durante mi carrera profesional. Eran unos talleres diferentes y de hecho de allí salió gente que luego montó sus propios negocios, como Julio Gris y otros. Yo a continuación, utilizando la experiencia adquirida, estuve una temporada en la que fui pasando de un taller a otro, pero ya como encargado: Delcomóvil, en Fernán González, Talleres Benja, en la calle Ibiza 23, Autoclub Ibérico en la Plaza de Castilla y finalmente monté ya un taller propio en el Paseo de la Dirección, pero era un espacio muy pequeño y alejado del centro y volví a Talleres Benja al lado del Retiro con un socio. También éste se quedó pequeño por la demanda y para ampliarlo alquilé en el año 1982 el local en el que nos encontramos ahora”.

taller tapia
Espacio minúsculo, y a la vez mayúsculo (Foto: Gonzalo Bárcena)
[=»Anuncio» =»
.
 
» «» «url:https%3A%2F%2Fwww.escuderia.com%2Fcontacta-con-la-escuderia%2F||target:%20_blank» «» =»» «0» =»» =»no-border» _width=»1″ =»#1e73be» =»#222222″ =»#ffffff» =»2″ =»50″ =»#333333″ =»»]

Los viejos tiempos

Efectivamente, desde 1982, Talleres Tapia está ubicado en el número 34 del Paseo del Marqués de Zafra, muy cerca de la plaza de toros de Las Ventas. Desde la misma calle se accede por medio de una rampa en curva hasta llegar al sótano donde se ubica el propio espacio de reparación, de tamaño medio, con capacidad para una docena de automóviles, con foso y una pequeña oficina aledaña. El ambiente que se respira al llegar a la zona de trabajo es de actividad diaria, con varios capós levantados y herramientas diseminadas por un par de bancos. El aroma inconfundible de la gasolina impregna el lugar y los tonos neutros en color gris mate/blanco dan al taller un aire clásico: hay grasa, pero también materiales nobles…

“Desde el primer momento me especialicé en mecánicas deportivas y clásicos en general porque en aquella época era un segmento con menor competencia, había menos clientes pero la rentabilidad era mayor. Yo también soy aficionado a los clásicos y he sido socio del Veteran Car Club, de la Asociación Española de Clásicos Deportivos y hasta fundé el Autoclub Villa de Madrid. Por medio de los Clubs y los rallies me di a conocer, me relacioné con otros aficionados solucionando problemas in situ y así fui ampliando la cartera de mis clientes.»

coches clasicos tapia
Félix Lozano junto a la Fulvia; él también ha ganado con los años (Foto: Gonzalo Bárcena)
Liberty Seguros 710×88
 

«El trabajo solvente y bien hecho y el boca a boca hicieron el resto. Durante todos estos años el negocio ha ido bien, con sus altibajos. En los últimos tiempos se ha producido un bajón importante, no sólo por el tema de la crisis económica sino por la falta de relevo generacional en la dirección de los clubes. Al no haber actividades, pocas salidas y escasez de rallies, los coches se quedan en los garajes, no se mueven y se producen las averías, los gastos de mantenimiento y el consiguiente hartazgo por parte de sus dueños. En la última década se han vendido muchos coches por estas causas”.

En el foso Félix Lozano, su ayudante, da los últimos toques a un MG TD preparado para sufrir el traqueteo de una ITV, eso si, sin intermitentes ni cinturones de seguridad. El coche venía así de origen, aunque la matrícula histórica permite una serie de salvedades técnicas hace años impensables.

coches clasicos tapia
Después del viaje transatlántico, el TD se prepara para otra dura prueba (Foto: Gonzalo Bárcena)

“Hubo un tiempo en que se estableció una estación de ITV cerca de Madrid exclusiva para automóviles clásicos intentando evitar el desconocimiento generalizado de los técnicos y los terroríficos rodillos, pero duró poco. Ahora parece que las estaciones son más comprensivas y profesionales y también la administración ha regulado con acierto el tema de las matrículas históricas, con algunas restricciones a la hora de circular pero con un mayor reconocimiento de su valor histórico y hasta cultural y revisiones periódicas más espaciadas, cada cuatro años”.

El MG TD arranca y asciende por la rampa hacia la calle para permitir la fotografía enmarcada que ilustra la cabecera del reportaje. El sonido del motor resulta nítido y turgente, tan alejado del silencio anodino de las mecánicas actuales. Al dejar expedito el espacio del foso contemplamos algunos de los automóviles alrededor: Lancia Fulvia, Triumph Spitfire, Triumph TR6. Mecánicas de clásicos deportivos que se podrían catalogar como populares. También descansa allí aparcado el MGB GT “Wood & Pickett” del propio José Luis Tapia; una variante de los primeros años setenta del clásico coupé GT realizada por la casa inglesa con sus peculiares faros rectangulares y líneas horizontales. Un ejemplar único… diferente.

taller tapia
MGB GT “Wood & Pickett” (Foto: Gonzalo Bárcena)

El camino de la sucesión

José Luis Tapia lleva la mecánica en su ADN; es un mecánico de raza y vocación. Le gusta y se nota, pero el tiempo pasa y su jubilación se perfila en el horizonte. Aun así nos confirma que el negocio tiene heredero, en este caso si habrá relevo generacional; se trata de Félix Lozano que trabaja junto a él en Talleres Tapia desde hace veintidós años.

“Yo había realizado estudios de Formación Profesional en la rama Mecánica/Automoción, era oficial de tercera y había trabajado con anterioridad en el servicio oficial Renault cuando entré aquí en Talleres Tapia», nos comenta el propio Félix. «Yo quería evolucionar como mecánico, no ser solamente un “cambiapiezas” sino aplicar mis conocimientos adquiridos en las soluciones mecánicas que los clásicos demandan.

coches clasicos tapia
(Foto: Gonzalo Bárcena)

Quería tener “capacidad de reparación” y aplicar mis propias iniciativas, algo que normalmente no se hace en un servicio oficial, en el que casi todo está compartimentado y protocolarizado. Cuando se jubile José Luis, dentro de tres o cuatro años, yo me haré cargo del negocio porque ya llevo aquí veintidós, soy profesional cualificado y tengo afición, cariño y conocimiento de las diferentes mecánicas deportivas”.

El MG TD de color verde inglés ronronea en la acera del Paseo del Marqués de Zafra bajo el rótulo en el que se puede leer desde 1982: TALLERES TAPIA. Junto al biplaza británico posan con cierto orgullo profesional José Luis Tapia, el maestro veterano, el factótum del negocio junto a Félix Lozano, el sucesor en ciernes…

¡Que siga la tradición mecánica!

 

Catawiki 750

2 Comentarios

  1. Feb 4, 2015 en 21:07 — Responder

    Muchísimas gracias a Edi Clavo y el equipo de La escuderia por este magnifico reportaje, ya hacia falta el reconocimiento profesional de muchos profesionales anónimos que conservan con gran ilusión una parte del patrimonio rodado en nuestro país y que ello perdure intacto ante las nuevas tecnologías mecánicas que intentan darnos sombra. Muchas gracias y felicidades a los profesionales y amantes de todo lo clásico.

  2. Miguel Gorrochategui
    Feb 4, 2015 en 22:10 — Responder

    Os merecéis ambos ese reportaje y mucho más. Que sigáis muchos más años ayudándonos a cuidar nuestros clásicos. Un saludo para ambos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Post anterior:

¿Quieres ganar los camiones clásicos de Altaya?

Post siguiente:

El misterioso record Barcelona-Madrid del Citroën Six