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Ir a comprar Leche: La nueva vida de este MG Metro 6R4

Durante tan sólo 4 años la FIA autorizó la existencia de unos vehículos tan radicales como legendarios. Fueron muy pocos, y se ampararon en la denominación Grupo B. Ligeros, potentes, muy rápidos... Su peligrosidad era tan suicida que en 1986 se tomó la decisión de prohibirlos. Sin embargo, algunos valientes se atreven a seguir usando estos vehículos para cosas tan cotidianas como ir a por leche a la tienda.

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Si vives en la campiña británica y se te ha olvidado comprar la leche para el desayuno, puedes ir a por ella tranquilamente en un modesto MG Metro. Al fin y al cabo, MG lanzó en 1980 este pequeño utilitario urbano para desplazarse de forma práctica y económica en el día a día. Lo que se dice un “coche para ir a hacer los recados”.

Sin embargo, este acto cotidiano puede resultar mucho más excitante si lo haces no con un MG Metro sencillo, sino con su versión 6R4.

“6” de 6 cilindros, “R” de rally y “4” de tracción a las 4 ruedas… Una de aquellas bestias portentosas del mítico Grupo B, con la cual Leyland Motorsport reemplazó en 1985 al Triumph TR7 V8. Un coche brutal pero que, aunque parezca mentira, puedes usar para circular por la calle siempre y cuando tengas los papeles en regla y le funcionen las luces. Y eso es lo que hace su actual propietario… El piloto británico Dan Ellmore, el cual hace de las suyas en este vídeo yendo a la compra…

UNA DE AQUELLAS BESTIAS DEL GRUPO B

Seas más o menos aficionado a los rally, la denominación Grupo B nos trae a todos a la cabeza la imagen de unos coches donde se rompían muchas barreras relacionadas con la cordura y la prudencia. Y es que, aunque por reglamento tenían que estar basados en coches de calle… Lo que aquí tenemos entre manos es algo que sólo en los faros se parece al recatado compacto urbano del cual proviene, siendo tan exclusivo que sólo se fabricaron 220 unidades.

Leyland Motorsport -a través de su marca Rover en colaboración con Williams Grand Prix Engineering– ideó para el MG Metro 6R4 un planteamiento de lo más radical: combinar en un sólo coche la tracción a las cuatro ruedas de un Audi Quattro con la corta distancia entre ejes de un Renault 5 Turbo. Una verdadera bomba de energía que sería propulsada por un motor de 3 litros, 6 cilindros, 24 válvulas y doble árbol de levas colocado en posición central para rendir unos 410 CV provenientes de este ingenio firmado por Jaguar.

Toda esta potencia, sumada a las importantes firmas involucradas en el proyecto, hacían prever el éxito de este espectacular modelo el cual, de no ser por los alerones que le proporcionan una fuerte carga aerodinámica… Saldría literalmente volando. Sin embargo, su estreno tan sólo un año antes del fin de los Grupo B sólo le permitió participar en 7 carreras del Mundial. Carreras donde el intento de Rover por construir un coche ganador –aún sin llevar turbo– se revelaba como algo insuficiente ante unos rivales que gozaban de este puntito de potencia propio del turbocompresor.

UNA NUEVA VIDA PARA EL 6R4

Aunque consiguió ser la montura de Didier Auriol en su victoria en el Campeonato de Francia, así como quedar tercero en la prueba británica del Mundial de Rally en 1985… La vida del 6R4 fue parada en seco cuando la FIA decidió prohibir los Grupo B. Esto hace que en 1987 MG se retire de los rally -ya que en realidad nunca contó con la suficiente financiación como para ir completamente en serio dentro de esta competición-, vendiendo piezas y unidades a Tom Walkinshaw Racing.

Gracias a esta empresa, el MG Metro 6R4 adquiere el turbo, accediendo a una segunda vida como coche de rallycross: esas pruebas en circuitos de terreno mixto donde lo más normal es ver chocar y saltar a los coches en una especie de “carrera de los autos locos.

Afortunadamente, la unidad 188 no tuvo que sufrir estos embates ya que pasó por diferentes manos que la utilizaron principalmente en rallyes británicos… ¡y durante 10 años en subidas cronometradas en las Islas Canarias! Donde su dueño de entonces, Patricio González Hernández, adaptó el volante a la izquierda. Como ves, una historia de competición que no quita el que su actual propietario, Dan Ellmore, lo utilice para ir a hacer algunos recados…

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