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Lancia echa el cierre a sus páginas web

Marchionne anuncio en 2014 que Lancia moriría cuando lo hiciese el Ypsilon. Ahora ha dado un paso más al cerrar las webs...


ClassicMadrid Medio

Hace ya 3 años desde que Sergio Marchionne, CEO del grupo Fiat, sobrecogía en una entrevista publicada en el diario italiano La Repubblica al afirmar que Lancia terminaría vendiéndose únicamente en el mercado italiano y en un solo modelo, el Lancia Ypsilon. Parece que así sigue camino de ser, y que probablemente no disfrutaremos de la mítica marca turinesa más allá de la vida de la actual generación de su pequeño utilitario.

Fiat Chrysler Automobiles compró Lancia en 1969, después de que la familia Pesenti fuese incapaz de sacarla adelante tras el magnífico pero ruinoso programa deportivo implementado por Gianni Lancia en el primer lustro de los años cincuenta. Y ahora, casi 40 años después y tras arrinconar a la marca turinesa en favor de Alfa Romeo, ha dado la orden de cerrar sus páginas web en buena parte de Europa, su mercado de referencia.

Entre otras, lancia.es ya no está disponible y tan solo redirige al portal de servicio posventa destinado a propietarios. Descansa lentamente en paz, Lancia…

Lancia Lambda, escaparate tecnológico de su época

Lancia, a la vanguardia

La marca fundada por el pionero Vincenzo Lancia en 1906 siempre se caracterizó por estar a la vanguardia de la técnica, por experimentar en su momento con soluciones visionarias que solo décadas después serían adoptadas por el resto de fabricantes. Así sucedió con la carrocería autoportante, suspensión delantera independiente y frenos a las cuatro ruedas del Lambda de 1922; o con la suspensión por barras de torsión, el eje trasero hipoide o la carrocería aerodinámica del modelo Aprilia de 1937.

No obstante, V. Lancia nunca quiso probar sus coches en el fiero terreno de la competición. Se contentó con que fueran el fruto de su pasión -de su genio- y con vestirlos de la alta costura de la época, fundamentalmente gracias a Pinin Farina. Hasta después de la II Guerra Mundial los Lancia fueron joyas tecnológicas de gran belleza.

Lancia Aprilia de 1937

GIANNI LANCIA, O MORIR DE ÉXITO

En la inmediata posguerra Gianni Lancia, hijo de Vincenzo, tomó las riendas de la empresa y decidió que era hora de correr; contrató entonces los servicios del ingeniero Vittorio Jano, padre de las virtuosas mecánicas Alfa-Romeo de seis y ocho cilindros y, por extensión, de los legendarios coches de gran premio P2 y P3. Su objetivo era que, sin perder la esencia de innovación de la marca, diseñase las máquinas que la relanzaran.

Dicho programa deportivo arruinaría a Lancia, pero no antes de que construyese algunos de los coches más deseados de los cincuenta. Jano transformó el atípico y tradicional motor V4 en un V6 que serviría de base para el nuevo Aurelia pero que en el futuro también tendría relación con el Dino 246 y el Stratos. Respecto al Aurelia, ganó la Targa Florio, el Rallye de Monte-Carlo, su clase en Le Mans y logró un segundo puesto en las Mil Millas detrás de un Ferrari que seguramente no podía creerse que aquel pequeño al que duplicaba la potencia estuviera bailando a su ritmo.


1- Lancia Aurelia B20GT, un giro deportivo / 2- Lancia D24, a la altura de un Ferrari

Estos éxitos animaron a Gianni Lancia a terminar lo que había empezado; es decir, a crear sendos coches para competir en los campeonatos de Fórmula 1 y de coches sport. Así nació la barqueta D24 que Alberto Ascari llevó a la victoria en las Mil Millas y que estuvo a punto de ganar el campeonato de 1954; después llegaría el D50, prometedor bólido V8 que pilotado por el mismo as logró la pole position y la vuelta rápida en su primera carrera.

La apuesta terminó de una manera insólita, cediendo el italiano el proyecto entero, coches y planos incluidos, a Ferrari. Il Commendatore sabría aprovecharlo.

Tras la bancarrota el control del fabricante turinés pasó a las manos de la familia Pesenti, que trabajó por estabilizarla preservando sus señas de identidad e incluso, en parte, su participación deportiva. Esta es la época del alumbramiento del Fulvia del profesor Fessia, de tracción delantera, que Fiat llevaría posteriormente a lo más alto del mundial de rallyes con los motores 1.6 HF, así como también de los preciosos coupés y descapotables Flaminia como el que podéis ver en la imagen de cabecera.


1- El Lancia Stratos revolucionó los rallyes de su tiempo / 2- Lancia 037, pionero del Grupo B

El dinero de la Fiat

Lamentablemente Lancia siguió sin ser rentable, razón por la que finalmente fue vendida al Grupo Fiat. El gigante italiano la utilizó como su buque insignia en rallyes, mientras que Ferrari y Alfa-Romeo -la primera probablemente mucho más independientemente que la segunda- daban el do de pecho en los circuitos. Desde el Stratos al Delta S4, pasando por el 037 y el Beta Montecarlo, todos aquellos Lancia escribieron la historia del automovilismo con letras mayúsculas.

En un primer momento el grupo piamontés dio una sorprendente libertad a Lancia para seguir aplicando la filosofía que le había llevado a la ruina. Quizá solo hacía falta más dinero para desarrollar aquellas ingeniosas máquinas… pero lo cierto es que eran demasiado complicadas como para hacer negocio con ellas. Los grandes proyectos acometidos en los años setenta, como el Gamma, terminarían en un rotundo fracaso, siendo el efectivo Beta -como el Delta más tarde-, aun con sus problemas de corrosión, el modelo que insufló aire a la compañía.

En la década de 1990 Fiat decidió transferir todas las competencias deportivas del coglomerado a Alfa-Romeo, quedando Lancia sin razón para existir. Ha malvivido hasta ahora, teniendo que soportar incluso la humillación de que su centenario emblema encabezase limusinas americanas que nada tenían que ver con ella; y ahora parece que ha llegado la hora de decirle adiós.

*Todas las imágenes han sido cedidas por Lancia

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