Kit-car ingleses: Hágaselo usted mismo

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El nuevo proyecto, un Sylva J15

Quizá el Westfield no tenga un aspecto muy retro -a pesar de que su fabricante también se dedica a crear réplicas fieles del mítico Lotus XI de los años 50-, pero el siguiente proyecto de Alastair sí posee un carácter más “clásico”… O al menos esa era la intención del diseñador del Sylva J15 original.

El inglés Jeremy Philips fundó la empresa Sylva Autokits en 1981 y hace pocos años presentó el modelo J15, una pequeña barqueta de chasis tubular claramente inspirada en los Lotus de los años 60. El frontal hace pensar en el diseño de los Elite, Elan o el más actual Elise, y en el catálogo del J15 los kits aparecen montados con unas clásicas llantas Minilite.

El toque final lo da un cuadro de mandos con marcadores de fondo blanco y marco cromado y una línea de color diferente que recorre el centro de la carrocería de principio a fin, al más puro estilo de los AC Cobra.

El Sylva J15, una mezcla de estilos siempre inspirados en Lotus
El Sylva J15, una mezcla de estilos siempre inspirados en Lotus

Sin embargo, Alastair ha prescindido totalmente de las sugerencias estéticas del catálogo y se ha dedicado a crear un automóvil que exceptuando sus formas es completamente actual. La compra del kit -esta vez desmontado- se hizo a principios de 2012 y a ésta se unió un destartalado Ford Puma con motor Sigma 1.7 como donante de los elementos mecánicos.

El proceso, que puede seguirse completo en este blog, comenzó con tres diferentes operaciones simultáneas. La primera, mandar a pintar el chasis, ya que se suministra completamente pelado y sin ninguna capa protectora.

Además, el motor se envió a la empresa especializada Sitech Racing, donde se realizó la preparación necesaria para que alcanzase unos respetables 160 CV. Y mientras todo esto ocurría lejos del garaje del ingeniero escocés, éste empleó su tiempo libre en crear un depósito de gasolina de diseño propio.

Pie de foto
La entrada de aire simulada en la aleta trasera, un guiño a las barquetas clásicas

Nada de cortar y soldar unas planchas de hierro; el desarrollo de su depósito llevó meses y está recogido en un dossier de más de 300 folios. El kit del J15 viene con unas instrucciones para crear un depósito de combustible, pero Alastair decidió estudiar uno algo más pequeño para aumentar el espacio para las piernas del acompañante… Y aún así yo, que mido 1,87 m. de alto, no cabía totalmente estirado.

Los estudios de ingeniería se notan en cada rincón del garaje en el que se está construyendo el Sylva: dos tornos y una fresadora, todos ellos computerizados, cortadores de aluminio de plasma, equipos de soldadura de precisión y restos de fibra de carbono por todas partes.

Incluso ha construido artesanalmente unas rampas desmontables para salvar el ángulo entre el elevador y el suelo, pues la altura del Sylva J15 no permite hacerlo sin estas “ayudas”. Hay que destacar también que la pintura empleada en estas carrocerías de fibra de vidrio es una resina con base epoxy llamada “Gelcoat”, más resistente que las pinturas normales pero igual de brillante.

Pie de foto
El interior del Sylva es digno de un coche de competición: carece de tapizados y muchos componentes son de fibra de carbono

La homologación

En general, Alastair dice haberse gastado ya unas 15.000 libras en la construcción aún no concluida de esta pequeña barqueta, y queda todavía uno de los pasos más importantes: la homologación. En Reino Unido estos coches fabricados en casa tienen que pasar el IVA, que no tiene nada que ver con el dichoso impuesto.

Se trata de un reconocimiento y examen que realizan ingenieros especializados del gobierno británico en instalaciones igualmente especializadas, donde cada coche tendrá que pasar una inspección que lleva un mínimo de 6 horas previo pago de unas 2.000 libras “de nada”.

Puede parecer un procedimiento engorroso, pero ¿cuál sería la alternativa en España? ¿Que haya modo de demostrar que ese «kit car» de fabricación actual tenga interés histórico, y así matricularlo por el RD 1247 en alguna comunidad donde no sean demasiado estrictos en el tema? ¿Hacer un proyecto y homologarlo, al estilo de los coches “tuneados”, con el desembolso monetario que ello conlleva?

Equipamiento de alta tecnología en el interior del garaje
Equipamiento de alta tecnología en el interior del garaje

Probablemente ni con estos procedimientos nos podamos asegurar de que se nos permita circular con un vehículo de semejantes características. Otro argumento más sobre por qué la afición al “hágaselo usted mismo” se ha desarrollado tanto en países europeos como Reino Unido y sin embargo apenas existe en otros como España.

Podemos afirmar que la experiencia desde el pequeño cockpit de estos coches no tiene desperdicio y ofrece sensaciones de lo más clásicas, a pesar de haber sido construidos apenas hace 10 años. Y no hace falta ser un ingeniero para montarlos; cualquiera con unos mínimos conocimientos de mecánica y con la ayuda puntual de algún amigo podría hacerlo sin problemas.

Eso sí, como bien comentaba Alastair, hay pocos kit-car a los que le funcionen correctamente todas las luces o indicadores del salpicadero, empezando por el aforador de la gasolina… Vamos, como le puede pasar a cualquier vehículo antiguo incluso después de una concienzuda restauración.

Imágenes a tamaño completo (1.280 px. aprox.)

 

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1 Comentario

  1. Edwin
    Nov 20, 2017 en 18:50 — Responder

    Quiero mas informacion sobre los kit-car. Y de ser posible comprar uno y montarlo yo mismo. Vivo en tarragona españa.

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