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TEXTO: FRANCISCO CARRIÓN / FOTOS: UNAI ONA

Ya son 19 las ediciones del Goodwood Revival celebradas con total éxito de participación y público. Fiel a un estilo tradicionalmente “British”, la organización capitaneada por Lord March ha alcanzado tales cotas de perfección que ya son muchos los años de lleno total, y –aviso a navegantes- hay que comprar las entradas con bastante antelación si uno no quiere quedarse con las ganas.

También son ya varios los años que hemos ido detallando los entresijos del Goodwood Revival desde ‘La Escudería’, de manera que podemos centrarnos en lo que ha sido novedoso o más llamativo de esta última edición, celebrada como siempre a principios de septiembre, concretamente entre los días 8 y 10 del pasado mes de septiembre…

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Otra cosa tradicional del Goodwood Revival es que en semejantes fechas y en plena Inglaterra, por mucho que West Sussex esté en el sur, el clima suele ser lluvioso. Este año, durante el sábado prácticamente todas las tandas se celebraron bajo un intenso aguacero que puso las cosas realmente difíciles para los pilotos, aunque no en todos los casos.

Por ejemplo, en la Brooklands Trophy, reservada a deportivos anteriores a 1939, la estrella – y el coche más rápido durante las tandas “húmedas” del sábado – fue el Frazer Nash Coupé conocido como “The Owlett”. Esta curiosísima unidad es una réplica del original de los años 20 creado por la marca para participar en triales, y ha sido refabricado sobre varias partes mecánicas originales por el gran aficionado Patrick Blakeney-Edwards.

‘The Owlett’ Se estrenó en Goodwood hace dos años, y tanto entonces como ahora llamó poderosamente la atención su aspecto nada “racing” de sobria berlina con carrocería forrada en cuero (sistema Weymann), pues es el único coche cerrado que participa en esta categoría. Sin embargo, mucho más llama la atención ver a su restaurador-piloto llevándolo hasta el más absoluto de los límites, en continua derrapada y plantando cara los temibles Alfa Romeo o Bugatti de contemporáneos.

Sobre mojado, el “Owlett” cuajó una asombrosa actuación que le llevó a la pole, ¡a más de 7 segundos del segundo clasificado! Sin embargo, problemas mecánicos le llevaron a la retirada en la carrera del domingo –como ya ocurriera hace dos años -, y finalmente el triunfo en la Brooklands Trophy fue para Niklas Halusa a bordo de un Alfa Romeo 8C 2300 MM de 1933.

Goodwood Revival: 14 Categorías Esplendorosas

En esta edición ha habido 14 categorías de carreras, aunque esta vez sin grandes cambios o novedades. Una de las piezas que levantó expectación fue el Ferguson P99 de 1961, pues se trataba del primer F1 con tracción a las cuatro ruedas jamás construido. Participaba en la Richmond Trophy para monoplazas de motor delantero de entre 1952 y 1960, en la que el piloto español Joaquin Folch quedó tercero con su Lotus 16, tras una dura pugna con el Scarab-Offenhauser de Julian Bronson por el segundo puesto.

Al pobre Ferguson P99 le tocaba medirse con Lotus, Maserati, Connaught, Ferrari… y no aguantó el envite, pues en las primeras vueltas se salió de la pista al perder una rueda en marcha (¡!). Y así, este curioso coche de fabricación británica continuaba con el desastroso palmarés que inició en la temporada de 1961, cuando tuvo que abandonar en las dos carreras en las que estuvo presente, a pesar de contar con pilotos de la categoría de Sir Stirling Moss.

Que por cierto, este ha sido el primer año en el que el mítico piloto británico no ha estado presente, por problemas de salud. Y ha sido una pena, pues iba a formar parte de la conmemoración que se ha celebrado del GP de Inglaterra de 1957. Aquel año tuvo lugar un triunfo sin precedentes para la industria británica, pues un Vanwall (fabricado en Inglaterra), pilotado por el tándem de pilotos ingleses Brooks-Moss ganó, además “en casa”. En la celebración deeste año en el Revival estuvo presente el piloto Tony Brooks, e incluso se puso a los mandos de un Vanwall de 1957, como aquel en el que triunfó antaño.

Esta conmemoración también contó con la presencia de los hijos de Juan Manuel Fangio, Cacho y Rubén, que posaron orgullosos con el Maserati 250F.

La estrella de las carreras ha sido, como cada año, la RAC TT Celebration del domingo, una tanda de 60 minutos en la que pelean codo con codo los Ferrari 250 SWB y GTO con Aston Martin DB4 GT, AC Cobras o Jaguar E-Types. Sin embargo, se dio una pequeña decepción, pues el GTO de Newall-Stippler sufrió un espectacular accidente y fue sustituido a última hora por el 250 SWB con el que habían participado el viernes en la Kinrara Trophy.

Las buenas condiciones de la pista animaron a los pilotos a “darlo todo”, con los consiguientes incidentes varios. Por ejemplo, Folch, que participaba con su Jagaur E-Type Lightweight, tuvo un toque en el frontal y se salió de pista tras pasarse de frenada en la chicane mientras mantenía una dura pugna con otros dos E-Type. Finalmente venció el tándem Gans-Wolfe sobre un AC Cobra, por delante de temibles competidores como el Ferrari 250 LM de Chris Harris.

Más que carreras…

Dejando a un lado la simple y pura competición, el Goodwood Revival siempre tiene mucho que ofrecer. Por ejemplo, este año se rendía tributo a la famosa escudería “Ecurie Ecosse”, y para ello se organizó un desfile con varias de las monturas más míticas de este equipo. Entre los muchos Jaguar D-Type presentes destacaba la unidad que fue ganadora en las 24 Horas de Le Mans de 1957, que además fue conducida por el famoso piloto Jackie Stewart. En espectacularidad tampoco se quedaba atrás el camión Commer de los años 50, “motor home” original del equipo y subastado por varios millones de euros hace pocos años.

También se rindió homenaje al mítico Fiat 500, que ya celebra su 60 cumpleaños, y para ello se llenó la pista con una impresionante “parade” con todas las versiones posibles. Los aviones también están siempre muy presentes en Goodwood, pues no en vano antes de circuito fue aeródromo, y este año la estrella del festival aeronáutico fue un Lockheed P-38 de 1938, espectacular con su brillante fuselaje de aluminio pulido, que llegó volando desde Alemania a baja altura debido a las complicaciones climatológicas ¡Eso es afición!

El ambiente circundante con toda clase de montajes “de época” va in crescendo año tras año, y por ejemplo en esta edición se ha estrenado un desfile de moda femenina vintage. Como concesión a lo más moderno, la marca TVR ha presentado su nuevo modelo Griffith durante la jornada del viernes, y era la primera vez que una marca lo hace en el Goodwood Revival.

Para completar tan atractivo cartel, la casa británica Bonhams acudió con un interesante plantel de automóviles a subasta. La venta tuvo lugar el día 9 de septiembre, y el lote que alcanzó un precio más alto fue un Ferrari Daytona de 1973 con sus 606.300 libras. Sin embargo, la estrella de la subasta fue otro coche procedente de la misma colección del ex piloto Jack Sears.

Se trataba de un Ford Galaxie 500 de 1967 con un impresionante palmarés en competición, que bajó el martillo en 471.900 libras, más del doble de lo estimado por la casa, pulverizando así un nuevo récord para el modelo. Dicho todo esto, cabe recordar que el año que viene será la edición número 20 del Goodwood Revival, y muy probablemente los fastos serán espectaculares ¡No se lo pierdan!

Catawiki 750

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