Jarama Classic 2016, las mejores carreras europeas en el circuito del Jarama

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FOTOS: UNAI ONA / TEXTO: JAVIER ROMAGOSA / VÍDEO: PETERAUTO

Jarama Classic, serie de carreras de clásicos de alto nivel corridas en el circuito del Jarama, tuvo lugar entre los días 1 y 3 de abril. Se esperaba un gran espectáculo y, en la modesta opinión del que firma está crónica, el evento respondió a las expectativas mediante coches excepcionales surcando a toda velocidad la pista del mítico trazado madrileño.

Organizado por los franceses PeterAuto y el RACE, Jarama Classic trajo 186 de los mejores bólidos del centro de Europa con el ánimo de disputar las 10 carreras que componían el programa. Según la organización, y a pesar de una nula difusión del evento, alrededor de 10.000 espectadores pudieron gozar de los excelentes lances de turismos, sport prototipos y Grupo C que atronaban el circuito.

Además, fue posible moverse libremente por un paddock y unos boxes atestados de la mejor maquinaria; y es que ver los coches «en paños menores», a los mecánicos trabajando y a los pilotos preparándose para salir a la pista -teniendo en todo momento la posibilidad de charlar con ellos- fueron otros tantos alicientes de la primera edición de Jarama Classic.

Jarama Classic: Carreras por todo lo alto

En concreto, las carreras comprendían las series diseñadas por PeterAuto, organizador francés de eventos para clásicos que tiene en su haber citas como Le Mans Classic, Spa Classic, el Concurso de Elegancia de Chantilly o el rally Tour Auto.

Éstas responden a los nombres de Trofeo Nastro Rosso, dedicado a GT’s italianos de entre 1950 y 1965; Sixties Endurance, para coches anteriores a 1966; Classic Endurance, para máquinas fabricadas entre 1966 y 1981; Heritage Touring Cup, con coches de la época dorada del Campeonato Europeo de Coches de Turismo (ETCC) (1966-1984) y Grupo C, de 1982 en adelante. También se corrieron las Iberian Historic Endurance, serie corrida por pilotos españoles y portugueses que decidió sumarse al evento.

Como podeís ver en las fotos de Unai Ona, hubo momentos emocionantes y también alguna que otra «piña», ya que según lo comentado por ciertos pilotos el asfalto del Jarama no está pasando por su mejor momento. Para ver la lista de carreras y ganadores, haz click aquí.

Algunos protagonistas, entre otros muchos

Hubo coches realmente excepcionales, como fue el caso de un Ford que parecía un GT40 MK4 pero que no lo era; se trataba del prototipo de Le Mans F3L P68 de 1968, ejemplar único que no llegó a tener éxito debido a su peligroso diseño aerodinámico. No era el único proto de Le Mans que sobresalía por encima del resto: Sin duda el Porsche 908 LH de cola larga cortaba el aliento. Por otro lado, el Aston-Martin AMR1 es un Grupo C pesado y falto de potencia pero, como el Ford, también bastante raro.

Descendiendo de nuevo a la tierra, resultaba inevitable fijarse en los alrededor de 15 Shelby Cobra 289 originales presentes, en el Ferrari 250 GT SWB Breadvan (¡!) o en los Ferrari 250 GT del Trofeo Nastro Rosso, los cuales corrían acompañados de un Maserati T60 Birdcage, de un Alfa-Romeo TZ1 o de un Porsche 356B Carrera Abarth. Todos ellos, sin excepción, pesos pesados de la historia del automovilismo.

Había además un Ford GT40, dos Lancia Beta Montecarlo, un BMW M1, un Volvo 240 Turbo o Lolas y Chevron de todo tipo y condición, tan sólo por citar algunos ejemplos más de los excepcionales clásicos que se pudieron ver en la primera edición de Jarama Classic.

A mejorar: Atención al visitante

Sin embargo, no todo fueron aciertos en la celebración de Jarama Classic; en particular, creo que la atención al visitante no estuvo a la altura de lo esperado. Fue algo que sufrí en carne propia al llegar con mi clásico y ser enviado a uno de los aparcamientos secundarios del circuito, donde hice cola durante media hora ante una taquilla de apariencia inquietante y en cuya única ventanilla se me informó de que no era posible pagar con tarjeta.

Una vez dentro constaté que había espacio de aparcamiento convencional y, sobre todo, una zona de paddock vacía reservada para vehículos clásicos y exclusivos. Una lástima, porque una mejor accesibilidad, y también una mejor difusión -no vi publicidad en ninguna parte-, hubieran sido la guinda del pastel.

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