Catawiki 750

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ClassicAuto 2018 750×184

Para empezar, en Auto Retro Barcelona, la decana de las ferias españolas, se han llevado a cabo varios cambios significativos. El primero y más obvio, un nuevo adelanto de fechas, que en este caso podemos juzgar como positivo, pues una parte importante del salón se celebraba al aire libre.

Por otro lado, se ha utilizado por primera vez el pabellón 1 del recinto ferial de Montjuic para fines expositivos y el “Moving Show”. La inclusión de este nuevo espacio, que se añadía al tradicional Pabellón 2 y sus aledaños, daba una amplitud al salón que permitía recrearse en la observación de los vehículos clásicos expuestos.

Auto Retro Barcelona en Movimiento

Y es que esta edición ha mejorado en algunos aspectos respecto a la anterior. Primero, las varias exposiciones temáticas montadas por clubes y por ERMEvents en colaboración con coleccionistas privados en el Pabellón 1. La exposición de Seat-Fiat 1400 de la colección “Seat en Rodaje”, la retrospectiva de Mymsa con interesantes motos de preserie y la deliciosa microfurgoneta de tres ruedas recién restaurada, o el stand del Antic Car Club de Catalunya donde brillaban con luz propia un Maserati Mistral (matriculado en Barcelona) o un precioso Seat 600 Corver Serra muy bien conservado, eran lo más destacable.

Los autobuses de Sagalés, TMB (Transportes Metropolitanos de Barcelona) y ARCA (Asociación para la Restauración y Conservación de Autobuses) o los camiones de bomberos de los ayuntamientos de Barcelona y Manresa son clásicos por antigüedad y suelen frecuentar el salón con unidades novedosas. Y como guinda del pastel, en el Moving Show montado por la empresa Expomotor en colaboración con ERMevents, se recreó una escena de la serie americana Los Intocables, ambientada en el Chicago de los años 30.

En el Moving Show también circularon clásicos populares, deportivos, los ya mentados camiones de bomberos, militares de diversas contiendas internacionales y motocicletas como la Bultaco Cazarrácords, que contó además con la presencia de Ricardo Quintanilla, uno de los pilotos oficiales de la marca que dio fama a este prototipo.

Clásicos pre-1960 a Concurso

El Pabellón 2, principal, se dividía como es tradición en la zona principal de compra-venta profesional, el “car corral” en uno de los pabellones pequeños laterales, y recambios en el pabellón del fondo. En otro de los pabellones laterales estaba una de las novedades de este año: El concurso de elegancia, reservado a automóviles anteriores a 1960.

Había una interesante mezcla de 17 automóviles entre los que podíamos ver desde un Fiat 501 de 1925 hasta un imponente Horch 855 de 1936, pasando por un Ford V8 de 1934 o un Maserati 3500 GT de 1959. El galardón estuvo muy disputado entre el citado Horch, un precioso Delahaye 135 carrozado en los años 40 en Inglaterra por Selborne y un Mercedes Benz 500 K Cabriolet de 1935, que a la postre fue el vencedor absoluto.

El premio a la mejor puesta en escena fue para el Hispano Suiza T49 (1924) que desfiló ante el jurado con chofer y pasajeros vestidos de época. Todos los vehículos participantes desfilaron en movimiento por el circuito del Moving Show para recibir las valoraciones del jurado, integrado por profesionales especializados en motor y clásicos.

Joyitas escondidas en el salón

En el espacio de profesionales había variaciones con respecto al año pasado, destacando la muy comentada reaparición –en Auto Retro- de Autostorica, con joyas como un Ferrari 275 GTB, o los Bentley Blower –réplica- y Talbot London de CarsClasicos, y algunas joyitas escondidas en rincones como el BMW 2002 Turbo o el Maserati Kyalami con matrícula original barcelonesa. Por cierto que Maserati fue una de las marcas que destacó en el salón, pues además de los dos ya citados había también un Sebring perfectamente restaurado, sendos Merak –uno de ellos sin motor , y un precioso México con matrícula nacional en increíble estado de conservación.

Por lo demás, el acostumbrado número de Porsche, Ferrari o Mercedes Benz, que siempre son bienvenidos, con la excepción del stand de Artsvalua, un oasis que recordaba los principios de Autoretro con un “totum revolutum” de motos, carros, bicicletas, microcoches y dos preguerras, uno de ellos un rarísimo Elcar con matrícula tinerfeña.

Car Corral y Spain Classic Raid

El pabellón adyacente, dedicado al “car corral”, estaba repleto y había variedad. Eso sí, nos gustaría decir dos cosas: que echamos en falta clásicos anteriores a 1960 (sobre todo veteranos), y, que los precios, en general, eran algo elevados (la conocida burbuja nos está llevando a niveles desaconsejables).

Quizá lo más interesante por lo que a relación calidad/precio se refiere, entre otros, fuera un interesante Seat 600 N restaurado que cambiaba de manos por 4500 euros. Un apartado con precios algo más ajustados de compra-venta entre particulares estaba en al fondo del pabellón donde se encontraban, entre otras cosas, el piecerío. En relación a esto último, querríamos pedir a la organización que nos traiga más recambistas y libreros. Por pedir que no quede! 😉

Para terminar este apartado, el animado espacio exterior, con una carpa con música y varias “food trucks” clásicas, todo ello rodeado del parking de visitantes y actividades como la recreación de la salida del Spain Classic Raid que tuvo lugar el viernes por la tarde.

Auto Retro: También motos y protagonistas del motor

En Auto Retro Barcelona se dialogó sobre motor y deporte con Jaime Alguersuari y Benjamín Grau; visitó la feria Enrique Lacalle presidente del Automobile Barcelona, premio Antic Car Club de este año; y Christian Manz, periodista e historiador, recordó los orígenes del automóvil eléctrico allá por finales del siglo XIX. Asimismo, y sobre un escenario, se celebró la larga vida de las escuderías Osona y Skualo.

Por su parte, el mundo de las dos ruedas brilló gracias a una exposición de motocicletas Norton Commando -que cumplen su 50 aniversario-, en la que se pudieron ver dos 750 JPS con chasis multitubular y monocasco diseñadas por el piloto e ingeniero Peter Williams a principios de los setenta.

También contribuyó a realzar especialmente la presencia motera la Ossa 250 cc monocasco con la que el piloto legendario Santiago Herrero logró los mayores triunfos de su carrera. En contadas ocasiones esta motocicleta, prodigio de diseño y técnica, se expone en público y además de la mano de su creador, el ingeniero Eduardo Giró.

Las propuestas expositivas vinculadas al mundo de la motocicleta se completaron con una muestra de las motos todo terreno españolas anteriores a 1980 y tres unidades especiales de motocross: una Ossa Stiletto, una Bultaco Metisse, y una Montesa Cappra 33M.

Las Montjuïc Legend Series y las concentraciones de clubes, entre otros, completaron el programa de actividades de esta edición del Salón barcelonés de clásicos.

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