Cruzar África en un Alfa Romeo. Entrevistamos a Jethro Bronner

Jethro Bronner es un sudafricano apasionado de los Alfa Romeo clásicos. Los restaura y disfruta a diario, pero también se embarcó en uno de las mayores aventuras a lomos de un clásico que hayamos visto en los últimos años: Ir de Sudáfrica a Irlanda en solitario conduciendo su Giulia Sprint GT de 1964. Hemos hablado con él para que nos cuente su experiencia...

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FOTOS ALFA ROMEO «DARGLE TO DARGLE»: JETHRO BRONNER

Una noche del 2013 varios amigos se encontraban conversando en una zona rural de Sudáfrica. Todos ellos eran aficionados a los coches clásicos, así que el tema de la mecánica apareció enseguida. De hecho, uno de ellos ya había empezado sus estudios de ingeniería mecánica en la universidad. Era Jethro Bronner, y aún no sabía que en ese mismo instante iba a lanzarse a la mayor aventura de su juventud.

Jethro es un apasionado de los antiguos Alfa Romeo. Lo que se dice todo un alfista. Pero ojo, no un alfista de fin de semana. Lo suyo va mucho más allá de las concentraciones y rutas. Diariamente conduce una Giulia Ti 1300 de 1973. Con ella se mueve por las amplias extensiones de la Sudáfrica interior, recorriendo más de 90 kilómetros diarios en su ida y vuelta a la universidad.

Pero volvamos a aquella noche. Como alfista reconocido Jethro tuvo que soportar -otra vez- las insinuaciones de sus amigos sobre la poca fiabilidad de los Alfa Romeo clásicos. La conversación excitó los ánimos y Jethro se vino arriba. Conduciría un antiguo Alfa a lo largo de toda África para demostrar justo lo contrario, para demostrar que los viejos Alfa dan plena fiabilidad si se les trata adecuadamente.

Obviamente sus amigos pensaron que todo aquello había sido fruto de la conversación. Un exabrupto sin más. Sin embargo Jethro se puso en contacto con el club local de Alfa Romeo. Su idea era encontrar una Giulia Sprint GT de primer año de producción. En tan sólo 2 semanas localizó un vendedor en Durban. Sin siquiera verla comprometió su compra, iniciándose en un proceso de restauración que le ocuparía más de dos años.

Mientras en su garaje intentaba ensamblar el puzzle mecánico -el coche se encontraba desarmado con las piezas guardadas en cajas- Jethro se obsesionó más y más con la idea de cruzar África en el Giulia Sprint GT. Quizá el fervor de verse cumpliendo la ruta por selvas y desiertos fue lo que alentó a Jethro a no dejar una restauración en la que, si algo podía salir mal… Salía mal.

No obstante, en junio del 2015 el Alfa Romeo Giulia Sprint GT “Scalino” de 1964 con número de chasis 10504 estaba listo. Por delante esperaba un viaje de 9 meses y medio atravesando 25 países a través de unos 32.000 kilómetros, uniendo el Dargle de Sudáfrica con el Dargle de Irlanda. En fin, lo mejor será que nos lo cuente él mismo…

Jethro, eres un reconocido alfista. ¿Por qué Alfa Romeo?

Bueno, tuve la suerte de tropezar con Alfa Romeo de casualidad. Como una de esas veces en las que llegas a la conclusión correcta pero quizás a partir de razones equivocadas. Cuando estaba pensando en comprar mi primer coche me hice con un Alfa GTV porque lucía bien y era barato. En ese momento no me di cuenta de que acaba de encontrarme con uno de los mejores coches deportivos para uso diario de un fabricante legendario.

Respecto a sus clásicos, ¿con qué modelo antiguo empezaste? ¿Cómo fueron tus inicios en la restauración de clásicos Alfa Romeo?

Mi primer Alfa Romeo clásico fue un GTV 2000 de 1973. Tenía mala pintura y un poco de óxido, pero funcionó bastante bien. No me dio problemas de fiabilidad. Lo conducía todos los días y no era algo trabajoso, realmente me gustaba hacerlo. No era habitual encontrar un automóvil de comienzos de los 70 con un motor de doble árbol de levas de aluminio, transmisión de 5 velocidades, diferencial de deslizamiento limitado y frenos de disco de serie. Es un coche hermoso y muy bien construido. Y además lo suficientemente simple como para que yo pudiera arreglarlo, a lo cual se suma que aquí podía encontrar recambios baratos. Sobre este coche empecé a hacer trabajos simples, como desmontar los carburadores o cambiar el motor de arranque. Eventualmente me lancé a trabajos más amplios como repintar la carrocería. Todo aquello me enseñó bastante. Luego vinieron coches como la Giulia Ti.

¿Sigues usando la Giulia 1300 Ti para tu transporte diario? ¿Qué opinas sobre esa leyenda urbana sobre la falta de fiabilidad en los antiguos Alfa Romeo?

Sí, aún me sigo moviendo con ella normalmente. Además también conservo mi GTV, aunque lo tengo en medio de una restauración al final de una larga fila de coches sobre los que estoy trabajando. Respecto a la mecánica de los Alfa Romeo he de decir que estos automóviles son muy fiables si se les cuida correctamente. No se les puede tratar como a un Ford o a un Mini; requieren mantenimiento. Pero si les das los cuidados debidos… Son realmente útiles y dignos de confianza.

¿Por qué escogiste un Giulia GT para semejante viaje? ¿Puedes decirnos algo sobre cómo lo encontraste?

Bueno, cuando emprendí aquel viaje tenía 22 años. Mi propósito era pasar un tiempo viajando claro está, pero también quería continuar con mi afición a conducir coches antiguos. Con esta idea emprender camino en un Sprint GT tenía todo el sentido, ya que este coche me permitía combinar mi pasión por Alfa Romeo con mis ganas de viajar. Y vaya, lo hice durante más de 32.000 kilómetros. El coche lo encontré a mis 19 años. Era un conjunto algo caótico de piezas y una carrocería pintada. Un proyecto de restauración a medio hacer por el dueño, el cual había perdido interés por acabar el trabajo. En cuanto lo vi me hice con él. Lo primero en lo que trabajé fue en el cambio de color. El anterior propietario lo había pintado de rojo, pero yo lo cambié a azul. A partir de ahí me puse manos a la obra con la mecánica.

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Hemos leído que te lo encontraste desarmado. ¡Ensamblar las piezas tuvo que ser un trabajo duro! ¿Qué planteamiento seguiste en la restauración? ¿Respetaste el estado de fábrica o te tentó incluir modificaciones?

El trabajo me llevó unos dos años. Como he dicho antes lo que me encontré fue un proyecto de restauración a medio hacer y sí, se encontraba desarmado, con las piezas ordenadas en cajas. Aquello fue como un enorme rompecabezas. No obstante me incliné desde el comienzo por lograr un estado lo más parecido posible al de fábrica. Finalmente, cuando hice el viaje a través de África el coche era un Sprint GT completamente estándar. Las única modificaciones fueron un tanque de combustible adicional y algunos focos.

¿Cuáles fueron las mayores dificultades en el proceso de restauración? ¿Recuerdas algunos de los mayores problemas?

El mayor desafío durante la restauración fue la reconstrucción del motor. Mi idea original era utilizar el motor original pero éste se encontraba muy dañado. Tras un año trabajando en él definitivamente decidí no usarlo. Así que encontré otro bloque 1600 502 Sprint GT y comencé desde cero. También tuve que aprender a cablear todo el coche, ya que el cableado original era inutilizable.

Con el coche ya preparado… ¿Cuándo te lanzaste a la aventura? ¿Cómo es el día a día en un viaje de 32.000 kilómetros con amplios tramos de desierto?

Cuando el coche y yo estuvimos listos realmente no entendí la envergadura de lo que me había propuesto a hacer hasta que pasé mi primera noche fuera de casa. De hecho, durante la primera semana estuve convencido de haber cometido un gran error al lanzarme a conducir en solitario a través de África. Después de la primera semana las cosas empezaron a normalizarse, y empecé a disfrutar de estar en nuevos lugares cada pocos días. Te vas acostumbrando a los retos que supone viajar por África. Cruzar fronteras empieza a ser más fácil según adquieres más experiencia.

Las imágenes del Alfa Romeo en el desierto son realmente impresionantes. Pero en verdad hemos leído que tu mayor avería fue en Italia. ¿Es esto cierto? ¿Qué problemas mecánicos tuviste durante el viaje?

El Alfa Romeo funcionó muy bien durante la mayor parte del viaje, incluso en los días más difíciles. Hubo días en los que llegué a conducir hasta 16 horas por el desierto, y aún así el coche seguía adelante sin problema. No obstante en Italia tuve mi primer problema, cierto. Uno de los flotadores del carburador se rompió y empezó a gotear inundando dos cilindros. Afortunadamente estaba cerca de Maranello, por lo que pude comprar un repuesto. En retrospectiva fue un error de principiante no llevar un flotador de repuesto.

Jethro, a ti te vemos estupendo. Pero, ¿qué ha sido de tu compañero de viaje? ¿Cómo está la Giulia Sprint GT?

Aún la conservo, aunque he tenido que volver a trabajar lentamente sobre ella. El trabajo de chapa que hicieron antes de que yo comprara el coche fue de muy mala calidad, por lo que la carrocería ha vuelto a oxidarse nuevamente. Espero poder mostraros los avances en mi canal de YouTube, junto con el trabajo que quiero hacer en un Sprint GT y un 2000GTV.

En tu canal de YouTube te hemos visto trabajar en varios Alfa Romeo. ¿Qué puede decirnos un restaurador de clásicos sobre nuestra afición en Sudáfrica? ¿Estás con algún proyecto entre manos? ¿Restauraciones en un futuro próximo?

Sudáfrica tiene una escena de clásicos bastante fuerte, especialmente para los aficionados a Alfa Romeo. En este momento estoy con varias restauraciones a la vez. Algunas de ellas las podéis ver en mi canal, donde os muestro cómo estoy trabajando en un Duetto Spider de 1967 y un GTV 1750 de 1970 que ahora me ocupa la mayor parte del tiempo. Después de estos trabajos me pondré manos a la obra para restaurar mi Giulia 1300 Ti de uso diario. Luego esperan el Sprint GT y el GTV. Bueno, ¡y quizás también una motocicleta Honda!

¡Vemos que no te faltan proyectos! Si vuelves a cruzar África hasta Europa esperamos coincidir contigo. Si haces el paso de Marruecos a España a través de Tarifa… Sería un genial punto de encuentro.

Espero realizar otro viaje a Europa en un Alfa Romeo clásico dentro de poco. Posiblemente en el 2020.

Bueno, parece que queda poco para que Jethro se ponga otra vez en marcha con uno de sus Alfa Romeo. Así que quién sabe, quizás dentro de un año os estemos reportando su historia pudiendo charlar en vivo con él. Mientras tanto tendremos que conformarnos con seguir la marcha de sus trabajos en su canal de YouTube. Una trayectoria perfecta tanto para entusiastas de Alfa Romeo como para avezados aventureros a lomos de sus clásicos.

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