Liberty 750×184

Abarth T140 6000. El asalto de la marca a los Sport Prototipo

De primeras nunca relacionaríamos Abarth con las categorías reinas de Le Mans o Daytona. Sin embargo, el pequeño preparador italiano sí intentó llegar a ese nivel, presentando en 1967 un motor V12 que sería el germen de un prototipo muy especial: el T140 6000.



FOTOS ABARTH T140 6000: ITALIAN SUPERCAR VIDEO

Abarth y deportividad son sinónimos. Hasta aquí no hay nada nuevo. Sin embargo, lo cierto es que esta deportividad se demuestra a través de modelos como el 850 TC. Es decir, a través de maximizar hasta lo insospechado las posibilidades deportivas de vehículos y motores populares. Y ojo, porque no hay nada malo en ello. De hecho, la genialidad de Carlo Abarth se sitúa justo ahí: en hacer deportivos impresionantes a partir de unos elementos muy sencillos.

No obstante, la realidad es que Abarth sí pensó en dar el salto a la primera división de las carreras internacionales. Una división en la que pensaba vérselas de tú a tú con Porsche y Ferrari. Para ello, a finales de los 60, en la sede del pequeño preparador se empezó a gestar un prototipo bajo el nombre en clave de T140 6000. Éste habría de ser un vehículo con posibilidades de ganar en carreras como Le Mans, propulsado por un enérgico V12 de 6000 cc a 120º.

Algo que, mecánicamente, se situaba en las antípodas de los pequeños y vibrantes deportivos paridos hasta la fecha por el sello de Carlo Abarth. Llegados a este punto la pregunta es clara: ¿cómo es posible que el T140 6000 sea un modelo tan poco conocido? Pues porque nunca llegó a ver la luz. Debido a un cambio en el reglamento en la categoría Sport Prototipo de cara a 1968, este espectacular coche de carreras no se llegó a terminar. De hecho, lo que estás viendo en este artículo es la recreación hecha por la Scuderia Gemini Corse. ¡Y no veas cómo suena!

ABARTH T140 6000. EL ASALTO A LOS CIELOS

Para muchos seguidores de Abarth el T140 6000 ha sido algo así como un mito esquivo. Un automóvil con multitud de enigmas al que podemos seguir la pista desde 1967. Justo el año en el que Abarth presenta en el Salón de Turín no un coche, sino un motor: el Abarth V12. Ni más ni menos que el más potente -de largo- creado jamás por la marca, refrigerado por una enorme bomba de agua y alimentado por cuatro carburadores Weber 40 LDA3C.

abarth t 140 sonido

Viendo este imponente ingenio fueron muchos lo que, en la época, pensaron que Abarth estaba coqueteando con la idea de participar en las grandes carreras de resistencia. Sin embargo, lo que pocos podrían haber deducido es que el plan tenía visos de ser tan inmediato, pues Carlo Abarth pensaba hacer el estreno del motor en la categoría Sport Prototipos de 1968. ¡Eso sí era apuntar alto! Justo el segmento en el que reinaron vehículos como el Ferrari P4.

Y ojo, porque aunque pudiera parecer una idea descabellada… Lo cierto es que algunos datos confirman que el proyecto T140 6000 podría haber llegado a buen puerto. Veamos: 610CV a unas 6700 rpm. Todo ello engranado por un doble árbol de levas en cabeza y ajustado en una relación de compresión 12:1. Unos datos mecánicos que no están nada mal, aunque se envolvían de una muy mala noticia cuando el V12 se montaba sobre el chasis: el peso.

CONDENADO POR EL REGLAMENTO Y EL PESO

Decir que un vehículo firmado por Abarth es pesado resulta casi un imposible. Pero con el T140 6000 no es ni más ni menos que la verdad. En 1967 el sport prototipo de referencia era el Ferrari 330 P4. Una montura que rondaba los tan sólo 800 kilos, mientras que el Abarth se situaba en la tonelada. Algo que, sin duda, hubiera lastrado cualquier opción de victoria para el T140 6000. Sin embargo no fue el peso, sino los cambios en la reglamentación, los que sepultaron al proyecto.

abarth t 140 sonido

Asustada por el aumento de cilindrada en los Ford GT40, la FIA requirió para 1968 que los Sport Prototipo no pudieran pasar de los tres litros. Una norma que se podía burlar presentando coches de hasta cinco litros sólo si se producían al menos 50 unidades, rebajadas a 25 de cara a 1969. Así las cosas Carlo Abarth decidió abandonar el proyecto del T140 6000. ¿Razones? Bueno, para empezar había que reducir la cilindrada al menos un litro.

Hecho este cambio se deberían producir no pocas unidades para su homologación, algo que la casi artesanal Abarth no podía asumir. Además, el problema del peso seguía rondando en la cabeza de unos ingenieros conscientes de que quizá nunca podrían batir a Ferrari, Porsche o Ford. Con este panorama el motor Abarth V12 acabó en manos de un coleccionista y los planos del chasis y la carrocería dentro de un cajón. Eso sí, hasta que el pasado 2016 la Scuderia Gemini ensambló esta magnífica copia.

Catawiki 750

Sin Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Post anterior:

Fiat 626: Un bus lleno de encanto

Post siguiente:

Este fin de semana: Salón ClassicMadrid