CITROEN "TRACTION AVANT"

en el ciberespacio desde el 20 de Septiembre de 1998


Pocas personalidades ha dado el mundo de la automoción tan fascinantes como André Citroen ("padre" europeo de la producción en cadena). La pasión innovadora que presidió toda su vida hizo que a la Societé Citroen fueran a parar, como atraídos por un imán, los mejores ingenieros franceses de la época; su arrolladora personalidad consiguió algo aún más difícil: controlar y dirigir el ingente potencial creador de su equipo.

Los Citroen «Traction Avant» son, pura y simplemente, la obra maestra de ese genio y de su equipo; el arma con la que Citroen sacaría de una vez por todas a su empresa de la delicada situación financiera en que se encontraba a principios de los 30, debido a la Gran Depresión y, sobre todo, a su insaciable fiebre innovadora, que le llevó a reinvertir en nuevos proyectos la totalidad de los beneficios resultantes de la venta de sus vehículos durante la década anterior.

El objetivo declarado era, ni más ni menos, diseñar un vehículo «que se adelantara en 20 años a su época». El resultado fue un automóvil con innovaciones jamás vistas hasta entonces en un vehículo de gran serie (tracción delantera, suspensión independiente por barras de torsión y carrocería autoportante, entre otras) que se mantuvo durante casi un cuarto de siglo en producción (1934 a 1957) y que aun hoy —¡50 años después!— sorprende precisamente por el enorme parecido de sus reacciones con las de un automóvil moderno.

Abril de 1934 vio aparecer la primera versión de la gama, el modelo "7" (cuatro cilindros; 1.303 cc; 32 CV). Desgraciadamente, las mencionadas dificultades financieras hicieron que dicho modelo se lanzara antes de haber sido sometido al riguroso proceso de desarrollo que exigía un producto tan innovador y se produjo el desastre: las juntas universales se gripaban a los pocos kilómetros, las carrocerías no soportaban las tensiones y cedían.

En el mismo año 1934 y una vez solventados todos los problemas de desarrollo, surge el modelo "1l" (cuatro cilindros; 1.911 cc; 46/56 CV), auténtico caballo de batalla de la gama, que permanecería en producción ininterrumpidamente hasta 1957. A este modelo se le unió en 1938 el mítico «15» (seis cilindros, 2.867 cc; 77 CV) cuya producción también se prolongaría—aunque en volúmenes mucho más reducidos— hasta 1957. Además de estos modelos de serie, se proyectó y desarrolló entre 1934 y 1937 un modelo de prestigio con motor V8 de 3.8 litros conocido bajo la denominación "22" y que jamás llegó a comercializarse, aunque se hicieron 20 prototipos (provistos de motor V8). Sólo faltan por mencionar las 15.000 unidades de modelos "7" y "11" que se comercializaron con tracción trasera (!!) entre 1935 y 1938, para satisfacer las exigencias de la clientela mas tradicional, bajo las letras "AV".

Todos los modelos se comercializaron con varios tipos de carrocería: los vehículos de batalla larga recibían la denominación «Normal» y los de batalla corta la de «Ligero». La mayor parte de las carrocerías fueron tipo «berlina» (cuatro puertas) pero algunos "11" de antes de la guerra salieron al mercado con carrocería «coupé» (dos puertas). También hubo otras variantes entre las que destacan, por su belleza y escasez, los cabriolets que, sobre mecánicas «7» y «11», se construyeron antes de la guerra (sólo se fabricaron 2 ejemplares cabriolet, de encargo, sobre mecánica «15»).

Actualmente, todos los Citroen "Traction-Avant" son altamente codiciados por los aficionados. No sólo es un hito en la historia del automóvil, sino también una alternativa francamente racional, dadas sus cualidades ruteras y su comodidad. Aún así, sigue siendo un automóvil asequible.

Sergio Romagosa

(publicado en la revista Motor Clásico nº 13 -Febrero 1989, por el mismo autor)


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