IV ALFA-ROMEO TOUR DE ESPAÑA CLASSIC 2002

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Entre el 6 y el 10 de noviembre de 2002, el Alfa Romeo Tour de España Classic, la prueba de deportivos históricos más importante del sur de Europa, ha reunido, por cuarto año consecutivo, a más de 120 vehículos históricos de los bien llamados "pata negra". Automóviles de colección llegados de todas partes del mundo, incluso de Estados Unidos, Argentina o Puerto Rico. En esta edición y por primera vez, la prueba finalizaba fuera de Andalucía, ya que el recorrido discurrió entre Granada y Valencia en cinco duras etapas con más de 1.500 kilómetros totales.

Una de las virtudes del Tour España Classic es que prácticamente no se tocan autovías o autopistas: las carreteras secundarias o los tramos revirados de montaña son el escenario principal e idóneo por donde discurre una carrera ya considerada en importancia como la tercera de Europa y la más relevante del sur del continente en cuanto a nivel de coches participantes y organización de la prueba. Turismo, gastronomía, buen tiempo, competición en tramos de regularidad y pruebas de velocidad en cinco circuitos españoles, fueron motivo más que suficiente para seguir de cerca, una clásica internacional, que ya se cuenta entre la Mille Miglia, el Tour France Auto, la Panamericana o la desaparecida Targa Florio. Las virtudes más destacadas que posee esta prueba, con respecto al resto de las que se celebran en Europa, son sin duda el buen tiempo en la entrada del invierno y la posibilidad de competir en circuitos y tramos de rallye cerrados al tráfico. En la edición 2002 ha habido dos pruebas más en circuito respecto al pasado año: Guadix en Granada, Tabernas en Almería, repetían, mientras que Fuente Álamo y Cartagena en Murcia y Cheste en Valencia eran novedad para los participantes. La hija del genial artista Pablo Ruiz Picasso, Paloma, tomó parte en la carrera acompañada de su marido y a los mandos de un importantísimo Porsche 911 Carrera RS de 1972. Paloma es una gran amante de los coches de carreras y de forma habitual visita nuestro país cada vez que se celebra esta clásica. El bicampeón del mundo de motociclismo, Alex Crivillé, también ha tomado parte en el Tour Classic 2002 abriendo carrera con un Alfa Romeo GTA. El piloto catalán es un enamorado de los coches de colección y piensa aumentar su afición en breve. El Alfa Romeo Tour de España Classic es una prueba internacional de regularidad y velocidad reservada a clásicos deportivos o vehículos de interés histórico, construidos entre 1945 y 1975. Esta clásica anual contempla dos clasificaciones, una llamada Competición para la especialidad de velocidad y otra Sport para regularidad. Luego existen otras subclasificaciones como la de llevar frenos de tambor o la de automóviles construidos antes de 1964. El IV Tour de España Classic, en su primera etapa salió de Granada, pero en esta ocasión la carrera se dirigió hacia la región levantina.

En esta etapa inicial tuvo lugar un tramo de rallye muy apasionante. En Competición ganaba Bell (Ford GT 40) un expiloto de resistencia que en tiempos pasados alcanzó la gloria en las 24 Horas de LeMans. En la categoría Sport o regularidad, Tonconogy (Alfa Romeo) fue el ganador, seguido de los argentinos López (Chevrolet Corvette) y del anglo-español y presidente del Club Porsche España, Klaus Bohrer (Porsche 911 S).

El segundo día o etapa, se corrió en dos circuitos muy divertidos, más un tramo cronometrado. En el primero de los trazados, ya conocido por los pilotos, Guadix en Granada, la victoria en Competición fue para Connor (Porsche 911), seguido de Bell (Ford GT 40) y Bosch (Ferrari Daytona). En Sport, Goldschmidt (Mercedes 230 SL) alcanzó el triunfo seguido de Bentz (Jaguar E) y Sucari (Ferrari 275 GTB). El segundo de los circuitos, Tabernas, la mejor clasificación en Competición fue para Bosch (Ferrari Daytona), seguido de Connor (Porsche 911) y Bell (Ford GT 40). En Sport, Goldschmidt (Mercedes 230 SL) volvía a ganar, por delante de Bohrer (Porsche 911 S) y del periodista español Luis Alberto Izquierdo (Porsche 911 S). Tras los dos circuitos, se recorrió un tramo cronometrado de montaña en el que hubo diversos incidentes como la salida de pista del número Bell y Lancksweert, pero sin desgracias personales, pudiendo al final Bell regresar a la carrera gracias a la ayuda del público. Tras el acumulado de puntos, en Sport Bohrer-Ruiz Giménez encabezaban la clasificación mientras que en Competición el Daytona de Bosch-Bosch se mantenía en cabeza.

En la tercera etapa se corrió en los dos circuitos de la Comunidad de Murcia: Fuente Álamo y Cartagena, dos trazados muy estrechos y revirados para automóviles tan grandes, donde los adelantamientos y la velocidad máxima eran difíciles de conseguir. En Sport y al finalizar la etapa, Bohrer-Ruiz Giménez continuaban en cabeza al haber hecho 0 puntos de penalización, los siguientes españoles en discordia era Izquierdo y Collín que les pisaban los pies al Porsche "naranjito" constantemente. Otros españoles como Gómez-Larreina, San Miguel-González de Vega, Tejerina-De Miguel, Velasco Méndez, Montardit-Vila Montaña, Gisbert-Urgelles o Gallo-Paquet, se pegaban unos cuantos puestos más atrás. En el ecuador de la carrera no hubo que lamentar ninguna desgracia personal, pero sí hubo incidentes relevantes que se resolvieron con verdadera profesionalidad y que gracias a los magníficos equipamientos de los coches participantes, sus ocupantes no corrieron peligro. Entre los incidentes más importantes de la tercera etapa destacamos que uno de los Jaguar E derrapó a la entrada de una curva en el camino que conduce hasta el circuito de Fuente Álamo y volcó de tal forma que no pudo regresar a carrera. Ya en el circuito y en las vueltas de entrenamiento, el Ferrari 275 GTB/2 de la oriental Park abandonado al volcar en la pista e incendiarse. Gracias a la rápida intervención del servicio de seguridad y los sanitarios del UVIS no hubo que lamentar daños personales, pero el susto fue grande para la valiente señora. En la prueba de Competición en el circuito de Fuente Álamo, seis vehículos se vieron involucrados en un accidente bastante aparatoso desde el punto de vista material. No fue otra cosa que uno de los coches falló en la salida y los otros se empotraron en cadena. Fue una pena que el Jaguar C Type y un Austin Healey tuvieron que abandonar, siendo el modelo del felino uno de los más bellos y valiosos de la carrera. Los españoles Garza-Tomás (Alfa Giulia SS) y Tarrero-González (Jaguar E) tuvieron también que abandonar la prueba por problemas técnicos. Juan Quintano se quedó sin gasolina en un tramo de enlace, pero pudo volver a carrera tras repostar, aunque posteriormente rompía el cambio. Otro de los incidentes de esta jornada lo protagonizaron un grupo de semi-ecologistas del pueblo de Aledo, personas que conducen buenos todoterreno por el campo, tienen nevera en casa y se echan spray como todos... Estos politiquillos "naturalista" cortaron la carretera en un tramo de enlace cerca del Parque Natural de Espuña, pero gracias a la rápida intervención del señor alcalde, el problema se solucionó de inmediato, pero el incidente obligó a que muchos participantes llegasen tarde al control. Al final de la fortuita tercera etapa, Connor-Sullivan (ganador de Indianápolis y de la Indy) con Porsche 911 se colocaban en cabeza de la clasificación, mientras que en Sport se mantenían Bohrer-Ruiz Giménez.

La 4ª y penúltima etapa del Tour, se desarrolló entre Murcia y Valencia y por muchos, fue considerada como la más dura e intensa, con un itinerario que discurrió paralelo al Mediterráneo y con un tiempo magnífico que muchos extranjeros no daban crédito. El Ministro de Agricultura y Pesca, Miguel Arias Cañete, fue el encargado de dar la salida en Murcia y no por casualidad, ya que el Ministro es un gran amante de los coches de colección y en sus ratos libres conduce un Mini o un Morgan. El primero de los tramos cronometrados tenía buen asfalto, era una subida con carretera ancha y semi-rápida de adelantamientos fáciles. La jornada acabó con dos emocionantes pruebas nocturnas de velocidad y regularidad en el circuito de velocidad de Cheste (Valencia). Al puro estilo LeMans, los coches se juntaron en dos mangas y tomaron la salida en parrillas de 50 y 60 vehículos. En regularidad se tomaban los tiempos por vueltas y puntuaban según la velocidad limite que se les pedía. En la manga de Competición todo fue muy distinto, se organizó una única parrilla como en las carreras más puras de GT. La cálida y cerrada noche fue la nota predominante, los Ferrari Daytona, los Ford GT40 así como los Porsche 911 y algún que otro Jaguar E se disputaban las primeras plazas. El valenciano Serratosa, a los mandos de un flamante E Type coupé, logró dejar en evidencia a campeones de LeMans e Indianápolis, para tras una lucha sin cuartel acabar tercero. Al final del día Sucari-Celada (Ferrari 275 GTB) pasaban primeros en Sport con Collín y Bohrer pisándoles los pies y en Competición Bell-Lanzante (Ford Gt 40) era primero seguido de Connor y Bosch.

El último día el Tour o quinta etapa, se movió por las proximidades de Valencia, con dos tramos verdaderamente bonitos en los que nadie bajo la guardia. Bosch con su Daytona lograba alzarse por segundo año consecutivo con el triunfo absoluto del Tour en la especialidad de Competición, mientras que Sucari lo hacía en Sport. Al final, la cuarta edición del Alfa Romeo Tour de España Classic montó su parque cerrado en el Puig, lugar idóneo para la entrega de trofeos, comida y para confirmar que se está garantizado un V Tour de España, ya que hoy hay más de 140 preinscritos.

Para mas información: www.faa.net. Carlos de Miguel (Máximo responsable de la organizador del Tour España Classic). Responsable de prensa: Emilio Olivares (609 239 004). (material gráfico disponible "free")