VOISIN LABORATOIRE 1923
6 cilindros en línea (76x110) sin válvulas. 1.992 cc
90 CV a 4.400 rpm. Velocidad máxima 180 km/h
Dos carburadores. Encendido por magneto. Caja de 4 velocidades
Peso: 710 kg.
 
Este nombre me transporta automáticamente hacia otra de mis pasiones, los pioneros de la aeronautica (¿o es la misma?), ya que los hermanos Voisin fueron practicamente los iniciadores europeos de la actividad comercial en dicho campo, con la empresa que logró destacar desde luego mucho más en él, que en el de la automoción terrestre.
 
En 1923 varias marcas se implican en la alta competición con propuestas novedosas en el campo aerodinámico: Por ejemplo  la Benz (con el trofenwagen que además de estilizar formas incorporaba por primera vez el motor trasero) y destacando por su radicalidad, los Bugatti tipo 32. Otra apuesta no menos arriesgada es este Voisin Laboratoire que estaba construido sobre chasis monocasco en madera reforzada con tubos de acero, y revestido en lámina de aluminio. La propuesta, como cabía esperar de clara inspiración aeronáutica, no tuvo gran cosa que hacer sin embargo, debido fundamentalmente a su motor que desde el primer momento demostró ser muy inferior a los de primera fila.
 
Para el Gran Premio del ACF de ese año nos encontramos un equipo oficial de la fábrica que inscribe 4 autos pilotados por Rougier (nº5), Duray (nº10), Morel (nº15) y Lefevre (nº17). Helos aquí posando para la posteridad en la zona de boxes:
 
 
Allí se encuentran por supuesto con el otro "bicho raro" de la temporada, los "tanks" de don Ettore, quien también entraba en liza con cuatro unidades manejadas por Friderich (nº6), de Vizcaya (nº11), el príncipe de Cystia (nº16) y Marco (nº18). Retrocedamos en el tiempo para verlos:
 
 
 
 
Ninguno de los dos modelos tuvo en ningún momento opciones al triunfo. La carrera fue un toma y daca entre los Fiat 805 y los Sumbeam (o mejor dicho, los Fiat versión inglesa. De todos es conocido que Sunbeam se hizo con los servicios de los ingenieros responsables del Fiat 804, dominador de la temporada 1922, quienes en la fábrica inglesa de dedicaron ha hacer fotocopias modificadas sin demasiado disimulo). Vemos una imagen de la salida con Thomas (Delage nº1) a la cabeza, que apenas conservará unos pocos metros más. Ya se le vienen encima Bordino (Fiat nº4) y Guinness (Sunbeam nº2). Detrás del Rollan-Pillain nº3 de Guyot vemos al Bugatti de Friderich flanqueado a su misma altura, algo difuminado en la polvareda, por el primero de los Voisin pilotado por Rougier:
 
 
En esta otra toma de instantes después tampoco tenemos mucha suerte porque el Voisin de Rougier está semioculto por el coche de Guyot. Aparte de Guinnes en primer término, apreciamos también tras el Bugatti el Fiat nº9 de Giaccone y el Sunbeam nº 7 de Divo. Más atrás se adivina más que se ve, debido al polvo, la silueta del Sunbeam de Segrave, que finalmente se llevaría el gato al agua.
 
 
La carrera a 35 vueltas estuvo dominada con autoridad por Bordino hasta la novena, cuando le traicionó el motor. A partir de ahí la lucha es encarnizada por el liderato que llegan a ocupar Guinnes, Giaccone, Salamano (Fiat) y Divo. En la vuelta 22 Salamano parece finalmente hacerse con el control y se aleja con claridad en punta. A tres vueltas del final sin embargo vive idéntica tragedia que Bordino y el motor lo deja tirado. La posición y el triunfo como queda dicho son para el Sunbeam de Segrave seguido en histórico doblete por su compañero Albert Divo.
 
Nuestros muchachos aerodinámicos mientras tanto, padecen un gran premio accidentado del que sobrevive el bugatti de Ernest Friedrich, que alcanza a entrar en una magnífica tercera posición arrebatándosela al tercer Sumbean de Guinnes, quien se ha de conformar en consecuencia con el cuarto lugar. Cierra la lista de los únicos cinco participantes capaces de acabar la prueba, precisamente uno de los Voisin Laboratoire, el de André Lefevre.
 
Atrás queda el resto de la armada "Streamcar": Van abandonando por causas que no conozco Marco en la vuelta 4, de Cystia en la 12, Rougier en la 19 y Duray en la 29. Morel fue descalificado por reavituallamiento irregular en la vuelta 8, mientras de Vizcaya había tenido un accidente ya en el primer giro.
 
Friderich repostando.
¿Te has fijado que todos los bugattis iban con placa de matrícula?
No tengo ni idea de porqué. ¿Circularían normalmente por carretera apare de competir en Grandes Premios?
 
El Voisin de Morel, descalificado precisamente por reavituallamiento irregular.
 
Los Voisin Laboratoire todavía probaron una vez más en el Gran Premio de Italia de ese año con Silvani (nº3), Lefevre (nº9) y Rougier (nº15) Aunque otra vez se vieron impotentes ante los verdaderos dominadores; y mientras Salamano daba la victoria a la Fiat, los Voisin tuvieron que abandonar todos.
 
No presente en Italia, Bugatti si iba a estar representado en la cita española, en el impresionante autódromo de Sitges, donde uno de estos tipo 32 fue inscrito por de Vizcaya, aunque finalmente no se presentó.
 
Con la llegada del nuevo año, Voisin desaparece de las parrillas mientras Bugatti sustituye su infructuoso modelo tanque por la primera versión de uno nuevo cuya sola mención suena a solemne: El Bugatti tipo 35: de entre todas las épocas, de entre todos los modelos, el coche de carreras por excelencia.