GIOTTO BIZZARRINI

en el ciberespacio desde el 3
de Octubre de 2000
La historia del automovilismo, especialmente en su vertiente deportiva,
está plagada de grandes nombres, pero también de semidesconocidos héroes
cuyas pequeñas aportaciones fueron determinantes, y que en su momento
significaron cambios radicales y renovación de conceptos.
Giotto
Bizzarrini es un caso muy particular dificilmente encuadrable. Personalmente,
si es una figura que acumula un relativamente pequeño numero de seguidores,
eso si, muy fervientes. Por el contrario, sus obras, en especial en su etapa
en Ferrari son universalmente reconocidas, como los casos del 250
Testarrossa, el 250 GT SWB y finalmente el 250 GTO. Por ello, para sacar a la
luz la historia, y la historias, de este peculiar personaje, sirva esta
reseña, un modesto homenaje de un ferviente admirador.
Mr. Giotto
Bizzarrini nace en Livorno en la Toscana italiana en 1926, hijo de un
acomodado propietario de tierras. Desde niño fue una inquieta personalidad la
que le llevó a practicar muchas especialidades deportivas con cierto éxito.
Se graduó como ingeniero en la Universidad de Pisa, y tras un breve periodo
como profesor, se une a Alfa Romeo en el departamento de desarrollo. En 1957
abandona Alfa y se une a Ferrari, donde pronto se hace responsable en el
departamento de experimentación y desarrollos de los autos de Sport y GT.
Una de las muchas leyendas habla de como fue elegido para trabajar
en Ferrari: Cuando estaba en la universidad de Pisa, el estudiante
Bizzarrini, adquirió una barchetta construída sobre una base de FIAT 500
Topolino, equipada con una culata SIATA. Bizzarrini utilizaba este automóvil
como medio de transporte personal, pero le servía también para probar
distintas soluciones e innovaciones. La carrocería barchetta dio paso a una
carrocería coupé, muy redondeada, montada sobre un chasis tubular. Retrasó el
motor y encargó la alimentación de combustible a dos carburadores Dell'Orto
de motocicleta. Además dotó a estos de una suerte de inyección
manual neumática, consistente en una pera de goma, proveniente de una bocina,
que metía a presión el combustible en los carburadores. Este coche, apodado
la Macchinetta, que aún se conserva, batía los tiempos de las berlinas
Alfa 1900 en el circuito de pruebas de Alfa.
Fue con este coche con
el que se presentó a las pruebas en Ferrari. Al verlo, Ferrari exclamó que un
hombre capaz de construir y pilotar semejante engendro era digno de entrar en
Ferrari. Y así fue.
Durante cinco años, Bizzarrini estuvo involucrado en
todos los proyectos de Ferrari, el Ferrari 250 GT 2+2, el motor de 3 litros
Testarrossa, el 250 Testarrossa Barchetta y el 250 GT SWB. Pero su obra
cumbre en Ferrari fue el 250 GTO.

En 1960, Ferrari comenzó a pensar en un
modelo que sustituyera al 250 GT SWB, que comenzaba a quedarse obsoleto
frente a sus rivales. Se buscaba un GT con mejor aerodinámica que el SWB, que
según palabras de Bizzarrini, 'tenía la aerodinámica de un ladrillo y un
esquema de suspensión trasera digna de una carreta del FarWest'. La pruebas
comenzaron utilizando como base el chasis SWB número #2643GT, prototipo que
aún se conserva y que es más conocido cono 250 "Sperimentale".
Las
avanzadas ideas de Bizzarrini en materia aerodinámica y esquemas chasis se
fueron plasmando en este prototipo, confirmando su creencia de que la pérdida
de potencia y velocidad era ocasionada por una pobre aerodinámica. Por ello
se desarrolló un alargo y afilado morro que mejoraba la penetración y evitaba
su elevación a altas velocidades.
Bizzarrini movió el motor hacia atrás para
mejorar el manejo y el equlíbrio de masas. El resultado de todas estas
pruebas se plasmaron en el Ferrari 250 GTO, uno de los más hermosos y
laureados modelos de Ferrari.
Cuando se lanzó el GTO en 1962, era lo
ultimo en aerodinámica. Los 427 AC Cobras de Carroll Shelby estaban
técnicamente a años luz, aunque eran muy competitivos en circuitos lentos.
Sin embargo, en las largas rectas de LeMans, quedaban literalmente clavados,
superados por las altas velocidades de los GTO. Durante 1962, 63 y 64, los
GTO dominaron a placer. Cuando Shelby desarrolló los Cobra Daytona
(influenciado claramente por el GTO) era demasiado tarde para parar las
victorias de Ferrari, y entonces Ferrari ya había desarrollado otra
revolucionaria arma: el 250 LM el primer GT como motor trasero de
Ferrari.
En 1961, justo tras acabar sus trabajo con el GTO, Bizzarrini
fue uno de los "famosos cinco" ingenieros que abandonaron Ferrari tras un
pequeño golpe de estado en Maranello. Esta particular Noche de los Cuchillos
Largos fue causada por una reordenación accionarial y de ingenieros en
Ferrari. Por ello, abandona Ferrari y funda con Carlo Chitti y otros la
compañíia ATS, para desarrollar un prototipo de formula Fórmula 1 y un GT.
Ese mismo año, es llamado por el Conde Volpi, dueño de la
Scudería Serenissima Repúplica de Venezia, para reconvertir un 250 GT SWB
a especificaciones GTO, ya que Ferrari se negaba a venderle un GTO. Nace
así el llamado 'BreadVan' un cuasi GTO, con una llamativa carrocería,
diseñada por Bizzarrini y contruída por Drogo, que es seis pulgadas más baja
que la de un GTO. En este modelo, Bizzarrini applica todas las ideas del
GTO, radicadizándolas aún más, construyendo lo que pudo ser un GTO
'evoluzione'. Fue un coche con poco éxito en las pistas debido a la carencia
de una caja de cinco marchas, aunque pese a ello, alcanzaba velocidades
superiores.
En 1963, a unos 20 kilómetros de Módena, en el pequeño
pueblo de Sant'Agata Bolotgnese, nace Automobili Ferruccio Lamborghini SpA.
La leyenda cuenta que Mr. Ferruccio no estaba muy contento con los coches que
le comparaba a Ferrari, y que por ello solicitó una entrevista, en la que
Lamborghini expuso al Commendatore sus quejas y algunas ideas para mejorar
los modelos. Ferrari escuchó pacientemente, y cuando Lamborghini acabó, le
echo a airadamente de su despacho. A Ferrari no le enfurecieron las quejas
sobre sus coches, sino el atrevimiento de Lamborghini, para Ferrari un
vulgar constructor de tractores, que le sugería ideas sobre como construir
sus deportivos.
Con la firme decisión de construir sus coches,
Lamborghini, contrata a Giotto Bizzarrini, a Giampaolo Dallara y a Paolo
Stanzani. Los tres plasman sus ideas en el revolucionario 350GTV que luego
derivó en el 350GT. En 1966, la compañía ganó aun más reconocimiento con al
presentación del Miura.
Los tres coches utilizaron potentes V12 de 3,5 y
4 litros, FOHC (cuatro árboles de levas en cabeza), diseñado en el tiempo
récord de cuatro meses por Bizzarrini. Un motor tan potente que hubo de ser
rebajada su potencia original de 370 caballos a 350 para montarlo en el 350
GT. Bizzarrini construyó este motor para Ferruccio Lamborghini a través de la
Società Autostar, creada en 1962, antes de abandonar Ferrari, con el objetivo
de dirigir proyectos ajenos en régimen de "freelance".
Tras su época
en Lamborghini, Bizzarrini fue contratado por Piero Rivolta para dar su
opinión sobre el cierto prototipo que planeaba construir. Rivolta, basándose
en el Gordon Keeble, intuyó las grandes posibilidades de conjugar un poco
sofisticado, pero potente y fiable, motor V8 americano con el estilo italiano
en un rápido GT, un coche de representación para industriales y ejecutivos.
Este proyecto derivó en el diseño de tres modelos para ISO: el Iso Rivolta
GT, el Iso Grifo A3L y el Iso Grifo A3C.
El trabajo de Bizzarrini
consistió en el desarrollo de una plataforma en acero prensado que sirviera
como base para este y futuros modelos ISO. Así el Gordon Keeble, derivó en el
ISO Gordon GT prototype, que finalmente se convirtió en el ISO Rivolta GT. Un
hermoso y estilizado 2+2, rápido, confortable, ágil y con notable éxito
comercial para ISO, ya que vendió 799 unidades. Bizzarrini guarda un buen
recuerdo de su contacto inicial con el ISO Gordon equipado con un motor V8 de
Corvette y un puente trasero DeDion: 'Rivolta me dejó probar el prototipo. Me
gustó su eje DeDion y especialmente el motor del Corvette. Era la primera vez
que conducía uno. Era superior a los motores Ferrari, tenía la misma potencia
pero una superior respuesta al acelerador.'
Tras el ISO Rivolta, vino
el Iso Grifo, o mejor dicho: los Iso Grifos.

Bizzarrini tenía una pasión y
objetivo final para sus creaciones: la pista de carreras. Insistió muy
tozudamente a Rivolta sobre la necesidad de probar los modelos en
competición, cosa a lo que Rivolta se negaba tajantemente. Tras mucho
insistir y coincidiendo con los diseños previos del Iso Grifo, Rivolta le dio
un chasis a Bizzarrini para que hiciera lo que quisiese.
Otro chasis se
envió a Bertone, donde Giugiaro diseño el futuro ISO Grifo, una monstruosa
interpretación de la idea del super-coupé. Su nombre oficial era ISO Grifo
A3L, donde la L significaba Lusso (Lujo). Presentado en el Salón de Turin de
1963, estaba basado en un chasis acortado de Rivolta GT y era el resultado de
dos genios trabajando juntos: Bizzarrini y el joven Giugiaro. El Grifo era la
epítome del estilo italiano de los 60, musculoso, masculino, extremadamente
bajo, ancho, con una carrocería construida a mano. Se construyeron 412
unidades hasta la quiebra de ISO en 1974. En 1966 era el coche de producción
más rápido, probado por Autocar Magazine, con una velocidad punta de 160 mph
(260 km/h). Las últimas versiones se equiparon con un enorme motor Chevrolet
de 7 litros y 420 caballos. Estas 90 unidades se distinguen por un feo capó
elevado apodada 'La Pagoda'.
El otro chasis, fue enviado a Carrozzeria
Sports Cars de Modena, propiedad de Piero Drogo, amigo de Bizzarrini.
Bizzarrini retrasó el motor, tanto que a la distribución se accedía a través
de la guantera, reforzó el chasis, se montaron nuevas geometrías y se le
sometió a un adelgazamiento general. Sobre este chasis, Drogo montó una
espectacular carrocería coupé, más baja y ancha que en el Grifo de Bertone,
con el parabrisas tumbado hasta límites inverosímiles. Unas formas
aerodinámicas, limpias y atractivas. Apremiado por su próxima presentación en
Turín, junto al Grifo A3L, el Grifo de Bizzarrini, denominado A3C (C de Corsa
o Competizione) fue devuelto a la fábrica con el aluminio de la carrocería
aun desnudo de pintura y con sus paneles crudamente remachados entre si. Y
así se presentó en el stand turinés.
Ambos modelos fueron guardados
secretamente en el garaje personal de Rivolta. Pronto se difunde entre los
operarios el rumor. Uno a uno hacen un corto paseo hasta el garaje, donde a
través de las rendijas de la puerta vislumbran las agresivas líneas. La
fábrica estalla en jubilo y se recibe entre aplausos a Rivolta y a
Bizzarrini: se tenía la sensación de que algo grande iba a ocurrir, la frase
que corre de boca en boca es: 'Por fin vamos a competir contra Ferrari, en la
Strada y en la pista'.
Se construyeron unos 29 A3C bajo nombre ISO. 5 de
ellos con carrocerías de fibra, tambien por Drogo. Los fueron muy utilizados
en carreras. En 1964 y 1965 en Le Mans, Nürburgring y Sebring. Ganaron una
victoria de clase en Le Mans ambos años y un novenos general en 1965. Los A3C
eran los GT más rápidos en la recta de Mulsane ese año. Unas veces eran
inscritos bajo nombre Iso Grifo y otras, privadamente, como Bizzarrini A3C.
Esto comienza a crear roces entre Rivolta y Bizzarrini, que
finalmente ocasionan una ruptura. Sorpresivamente, Rivolta se encuentra con
que Bizzarrini ha registrado el nombre Grifo. Como pago por su devolución
recibe material suficiente como para construir unos 50 A3C, ahora bajo su
propio nombre. Así en 1965 la Società Autostar se convierte en Società
Prototipi Bizzarrini. La versión de Bizzarrini del A3C era un coche de
carreras apenas legar para circular por carretera abierta.

Estas unidades
se denominaron Bizzarrini 5300 GT o Strada. La carrocería y la mecánica era
exactamente igual a los ISO A3C. La fábrica de Livorno produjo unos 155
coches y en 1966 se reconvirtió en Bizzarrini S.p.A. la actividad
oficialmente finalizó en 1969 aunque se construyeron luego alguna unidad con
restos y recambios variados. Tres unidades fueron carrozadas por Style Italia
como spyders: son los Bizzarrini 5300 Spyder.
Otra de las historias,
se puede insertar aqui, y cuenta el muy peculiar estilo que Bizzarrini tenía
para vender sus modelos. Solia colocarse en algún cruce en la carretera que
lleva a Maranello, y cuando veía pasar un Ferrari, recien salido de fábrica o
de una revisión, saltaba tras el, lo perseguía y lo adelantaba
descaradamente. Unos kilómetros más adelante, Bizzarrini esperaba al
sorprendido Ferrarista. Si el encuentro terminaba con una propuesta de
compra, había sido un día fructífero.
Bizzarrini también fue llamado por
OPEL-GM Europa para diseñar el Opel 1900 GT, un Corvette a escala para el
mercado europeo. Su propuesta fue rechazada, por lo que decidió construirla
el mismo Este 5300 a escala se llamó Bizzarrini 1900 GT Europa. Se
construyeron 17 Europas uno de ellos con carrocería barchetta body. Algunos
equipan motores 1300, 1600 y 1900, de origen OPEL Y FIAT.
Pero la
creación más personal de Bizzarrini fue el P538 barchetta. Fue construído
para correr en LeMans 1966. Hoy día existen unas ocho unidades de este
modelo, de las cuales cuatro son modelos originales y el
resto reconstrucciones y réplicas construidas por Salvatore Diomante, socio
de Bizzarrini que se quedó con muchos repuestos y las herramientas tras
la quiebra. Hay diversas equipamientos, con motores Corvette V8 y
Lamborghini de 3,5 y 4 litros. Uno de estos chasis fue reconvertido por
Giugiaro como el Bizzarrini Manta, su primera obra como Giugiaro Italdesign.
Al menos tres de las réplicas han sido montadas sobre chasis de DeTomaso
Pantera.
Durante los 70 y 80 Bizzarrini restringe sus trabajos y se
dedica a sus plantaciones de vino, aunque trabaja para diversas marcas
japonesas como consultor y para General Motors con la que construye los
prototipos AMX Sciabola, un proyecto fallido muy similar al De Tomaso
Pantera, aunque anterior en el tiempo.
En 1989, Bizzarrini se
involucra en el diseño y construcción de un modelo único, el Bizzarrini BZ
2001, para un acaudalado norteamericano. Basado en un Ferrari Testarrossa,
fue la reinterpretación de P538 actualizada a los años 90.
También
en 1989 un grupo de jóvenes amigos en Ascoli Piceno, tuvieron la idea de
establecer una fábrica para copiar los coches creados por Bizzarrini. Durante
la primera entrevista, Bizzarrini rechaza categóricamente la idea, pero tras
media hora les propone otra cosa: construir un nuevo deportivo. Se fragua
entonces el proyecto Picchio, una barchetta que ha cosechado grandes éxitos
en los campeonatos italianos de montaña y circuito así como los europeos de
montaña. Está equipada con motores BMW y Alfa Romeo y como no, lleva el
personal sello de Bizzarrini. Sobre esta base también se construyó al menos
un prototipo coupé que hasta hoy no ha fraguado.

Desde 1998, en
colaboración con la Universidad La Sapienza de Roma, trabaja en el proyecto
Kjara. Kjara es una barchetta que en una de sus configuracionmes equipa un
sistema propulsor híbrido diesel y eléctrico. El modelo que el propio
Bizzarrini ha desarrollado para si mismo, presentado el el Salón de Turín de
este año 2000, equipa un motor de V6 de tres litros de origen Alfa Romeo,
aunque también se ha estudiado un motor diesel JTD de la misma fábrica. Por
el momento es su última obra, y tiene serios visos de ser producida en una
corta serie.
Mientras esto suceden el genio de Livorno descansa en sus
finca, cuidando sus viñas. Un genio con un continuo hervir de ideas , que
cada cierto tiempo nos regala en forma de su peculiar interpretación de las
pasiones y sensaciones que un automóvil deportivo en estado puro debe
despertar en los aficionados.
superfuzzenbazan.es, Alvaro Seco, webmaster de "The Unnoficial Bizzarrini Web Page"