PEDRO SERRA EN SALAMANCA

en el ciberespacio desde el  10 de Junio de 2003


 

    El Museo del Automóvil de Salamanca inaugurado hace ya algún tiempo, tiene como política la de ir haciendo exposiciones sobre temas monográficos cada seis meses. Esto hará de dicho museo un lugar al que haya que ir con regularidad con la certeza de encontrar siempre algo nuevo en él, pero lograr eso no es fácil por cuanto hay que localizar automóviles apropiados para cada tema, contactar con sus propietarios, organizar traslados, resolver el siempre complejo tema de los seguros y encontrar patrocinadores; pero lo cierto es que, al día de hoy, lo están logrando.

    La pasada semana se inauguró una exposición dedicada al diseño. Asistieron los responsables del centro de estilo de Renault y otras personalidades de este especialidad del automóvil, y, con gran acierto, se organizó una sección dedicada a Pedro Serra en la que había varios de los coches diseñados y construidos por el genial barcelonés. Se exhibieron (se exhiben aún) un Dodge Boulevard, un Seat cabriolet, un Clúa, un Renault 4 CV roadster recién restaurado, así como el Pegaso SSP y el Rolls Royce Silver Wraith que forman parte de los fondos de dicho museo.

    Los organizadores tuvieron la muy buena idea de usar un Rolls Royce Phantom III carrozado por Serra para llevarlo del Museo al hotel y viceversa. Dicho coche es como un Silver Cloud, pero claramente mayor, algo así como un coche a escala 1,3 con respecto al original, y eso impone, dado que el el Siver Cloud es, ya de por sí, un automóvil de dimensiones respetables.

    El azar quiso que ese día estuvieran pernoctando en el mismo hotel un grupo de ingleses que visitaban Salamanca en una excursión de propietarios de ... Rolls Royce, y cuando vieron llegar poco antes de la cena al inmenso coche que conducía a Serra y a su esposa se quedaron alucinados. Uno de ellos preguntó a otro si creía que estaba borracho, porque estaba viendo visiones, y el otro respondió que si la visión era la de un Silver Cloud enorme que se acercaba al hotel los dos estaban igual de borrachos.

    En cuanto el coche se detuvo, el grupo de ingleses rodeó al coche y entre permanentes destellos de flashes se les explicó el origen y la historia del mismo. Se les dijo que ese ejemplar formaba parte de una exposición sobre el carrocero Pedro Serra (conocido en Inglaterra entre los expertos por los Pegaso y también por el Aston Martin que carrozó en su día y que hoy está en el Reino Unido) y que había otro Rolls Royce muy interesante en el museo. Al día siguiente, y antes de abrirse las puertas, todos ellos estaban perfectamente formados en fila aguardando para comprar sus entradas.

    Fue también muy bonito el "descubrimiento" de las obras de Serra por parte de los miembros de diversos grupos de diseño de varias marcas allí presentes, muchos de ellos extranjeros, y nuestro carrocero fue preguntado y repreguntado acerca de numerosos detalles de diseño concretos; de cómo se hacía tal o cual ángulo, y muchas cosas más. Un merecido homenaje cerró estas dos jornadas de presencia de Serra en Salamanca.

    Habrá también homenaje a Serra en Auto Retro con presentación de un libro dedicado a él y a su obra y con presencia de diversos coches, todos ellos distintos de los presentes en Salamanca salvo el Renault 4 CV que estará en ambos acontecimientos. Este va a ser pues el año de Pedro Serra. ¡Ya era hora!

    En cuanto al museo, tras esta exposición tendremos la dedicada a la competición. Así pues, un viaje a Salamanca cada seis meses va a formar parte inevitable del programa particular de todos los aficionados españoles, o bien como etapa, como principio o como fin de algunas de las muchas concentraciones de diversos modelos existentes en España.

Pablo Gimeno

París, Junio de 2003