banner-sromagosa-750x90

El Seat Sport, alias Bocanegra, fue la evolución lógica del Seat 1200 Sport. Una nueva versión de dicho modelo en el que se subsanaron la mayoría de sus defectos y que comprendió dos variantes, una 1200 y otra 1430.

El Sport puede ser considerado el primer automóvil producido en serie de diseño completamente español y fabricación exclusiva en nuestro país, dejando al margen al Seat 133 porque, aunque fue de diseño nacional, Fiat tomó varias decisiones durante su desarrollo.

Las líneas del nuevo Seat surgieron a raíz del proyecto Nergal de Aldo Sessano, a quien Antoni Amat encargó el diseño del futuro Seat 127 Cupé… Y es que, además de sus prestaciones y su comportamiento, lo más sobresaliente del Sport es su línea, que aún hoy y no digamos entonces sigue suscitando la misma pregunta: ¿Qué coche es ése? En su tiempo, el ser diferente fue su mejor gancho comercial.

seat_1430_sport_bocanegra_radiografia

Aunque el esquema original fuese más redondeado, se trata de un automóvil donde se prodigan las líneas rectas, angulosas y decididas a contracorriente de las formas imperantes, con el objetivo de mostrar un aspecto agresivo y futurista. Por eso parece más moderno, aunque recordemos que es un modelo del segundo lustro de los setenta.

En este apartado creo que la mejor descripción es la que efectuó la revista Automécanica en su época. Cito textualmente:

“Aunque no gustamos de pronunciarnos en este aspecto, indudablemente nuestro criterio es coincidente con el de la mayoría de las personas que han visto el coche: El Sport entra por la vista. Es un coche que agrada nada más verlo. Su línea deportiva sin parangón hasta la fecha es el objetivo de las miradas de los que lo ven pasar a su lado. Un coche así representa para su poseedor el saberse admirado por gozar de una posición privilegiada, pues al fin y al cabo es un coche caro, de capricho que prestigia por sí solo a su afortunado conductor.”
Pie de foto
Las líneas del Seat Sport iban a contracorriente, enfocadas hacia un público que pudiese permitirse un capricho

Su carrocería compacta ofrece una buena garantía de indeformabilidad haciendo honor a su carácter sport, el de un deportivo de cuatro plazas con un maletero suficiente.

Si bien en un principio estaba pensado para un público muy limitado, el éxito sorprendió a la propia Seat. De aspecto original, atractivo y como hemos dicho con unas líneas de fuerte personalidad, fue enfocado como coche deportivo para gente joven de alto nivel adquisitivo y para personas de más edad que se pudiesen permitir el lujo de tenerlo. Conductores a los que también les atraía su representatividad, su matiz diferenciador, su distinción. Ateniéndonos a su elevado precio, entraba en la categoría de coche-capricho, y así mismo lo vendía la propia marca.

Además, fue un triunfo el poder exportarlo, sobre todo a Francia, Suiza, Holanda y Alemania. Ello exigió un claro esfuerzo en el acabado de cada unidad, dado que los potenciales compradores de dichos países no aceptaban cualquier cosa. En definitiva, un éxito basado en que no se podía catalogar como vehículo polivalente ni utilitario, sino para personas que buscaban algo diferente.

Pie de foto
Alegría y seriedad, con el tiempo fue un producto bien acabado para los amantes de la gasolina

PRECIOS Y CIFRAS

Cuando Seat lanzó el originario 1200 Sport lo hizo con un precio desorbitado, orientado a personas de alto poder adquisitivo. Era más caro que, por ejemplo, su emblemático 131-1430 Lujo.

Respecto al resto de marcas, costaba más que algunas versiones de sus buques insignia, como fue el caso del GS de Citroën, el Simca 1200 S Lujo, o el Renault 12.

Como muestra un botón. Aquí tienen el precio del Seat Sport 1430 con fecha 01/08/1978:

• Precio Franco Fábrica: 372.500 pesetas
• I.T.E.: 8.940.-Ptas
• Transporte: 6.759.-Ptas
• Impuesta de Lujo: 81.950.-Ptas
• Tasa circulación: 2.250.-Ptas
• Placas de matrícula: 865.-Ptas
• Matriculación: 1.030.-Ptas

→ TOTAL: 474.294.-Ptas

Pie de foto
Vista lateral del Sport 1430, el coche del medio millón de pesetas

A esto habría que sumar las opciones. Por ejemplo, las 7.198 pesetas de pintura metalizada de una sola capa, o las 16.968 ptas. de pintura metalizada de tres capas sucesivas. Si añadimos las 37.000 ptas. que costaba un seguro a todo riesgo en la época, era más caro que un piso en algunas ciudades. Era un modelo de edición muy limitada y se debían compartir los beneficios por parte de la Seat, donde se finalizaba la fabricación del vehículo, con la empresa española INDUCAR, en cuyas instalaciones se producían las carrocerías de forma casi artesanal.

La producción se iniciaba en INDUCAR, afincada en Terrassa. Posteriormente, las carrocerías se trasladaban desnudas sobre camiones, para ser ensambladas en la factoría SEAT de la Zona Franca de Barcelona.

Del Seat Sport 1430 sólo se construyeron 7.713 vehículos, distribuidos en los siguientes ejercicios:

1977 → 1.588 unidades
1978 → 4.267 Uds.
1979 → 1.856 Uds.
1980 → 1 Ud.
1981 → 1 Ud.

Pie de foto
Escaso y por tanto altamente coleccionable. Más adelante explicaremos el por qué de esa bola de remolque

De los Seat 1200 Sport y Sport 1200 se construyeron unicamente 11.619 coches. Si sumamos las versiones 1200 con las 1430, se fabricaron menos de 20.000; concretamente, 19.332 unidades. De ellas, por estadística, del Sport 1430 no deben de quedar ni 200 ejemplares en todos los estados. En nivel de conservación 10, 100% original, no llegarán a la veintena como previsión más optimista. Por todo esto resulta un clásico muy interesante para coleccionar y muy revalorizable a corto plazo.

En cuanto a la aerodinámica, los diseñadores lograron aunar la gran belleza estética con una eficaz penetración en el aire. El vehículo no mide más de 125 centímetros de alto, con un CX de 0,37; estos detalles, junto con una estructura y mecánica acertadas, convierten al brioso y rápido al Seat Sport en un auténtico misil.

Eso sí, aunque tan solo tiene esa altura, no parece tan bajo; por otra parte, la buena aerodinámica de la carrocería lo hace prácticamente insensible al viento lateral, mientras que permite obtener velocidades elevadas casi a punta de gas una vez que se lanza.

Pie de foto
Realmente, el interior no desmerece el carácter deportivo de este automóvil, salvo por los asientos

 

Continúa en la Página 2…

 

Post anterior:

XVII Monte-Carlo Histórico

Post siguiente:

Interclassics & Topmobiel, la bolsa de Maastricht

6 Comentarios

  1. Ene 29, 2014 en 23:45 — Responder

    Para hacer honor a que soy una fémina… tengo que reconocer que no tengo ni idea de coches. Me gustan por su aspecto o por sus líneas o por su color o por su dueño… Pues bien, tal y como le ocurrió al propietario de este coche, al ver las fotos y leer su historia, me ha dado un auténtico flechazo, es increíblemente bonito, y por las prestaciones que tiene según se describe en el artículo, debe ser toda una aventura conducirlo o montarse en él.
    Alucinante el artículo y todo un descubrimiento el vehículo. Me ha encantado la historia del propietario desde que era pequeño y conoció el coche por primera vez -¿seguirá conservando la miniatura con pegatinas de carreras?- hasta cómo pretendió vender el que le regaló su madre para comprar el de sus sueños, de precio inalcanzable en aquella época, como lo buscó, cómo lo encontró, cómo lo compró y el vínculo que se produjo con su antiguo propietario y la anécdota de la chica de la autoescuela que lo que buscaba era un clásico llamativo. Tengo que decir que auténtico flechazo, el coche me ha enamorado por sus líneas, por su color, por su aspecto y por su dueño!! Ahora ya he cambiado de coche favorito, BOCANEGRA, me gusta hasta el nombre!!

    • Javier Romagosa
      Feb 3, 2014 en 1:02 — Responder

      A mi lo que me gusta es tu comentario, sí señor. Has captado perfectamente la esencia del artículo y cada una de los pequeños matices de que su autor pretendía sembrarlo.

      Quién sabe, igual si que sabes algo de coches…

      Un saludo!!

  2. Jose Antonio Rodríguez
    Feb 12, 2014 en 16:01 — Responder

    Buenas tardes:

    Muchas gracias por tus amables palabras. La verdad es que he efectuado el
    artículo con amor y la pasión que le pongo a lo que hago.

    Y es que el coche ha sido un amor idílico desde hace tanto tiempo…

    Por otra parte pongo textual lo que me comenta el autor del único libro que existe sobre el Bocanegra sobre el coche y su anécdota sobre la prestigiosa revista Motor Clásico:

    “Quizás hay una anécdota que desconoces (no sé si Francisco, el chico que te lo vendió, te lo llegó a contar). Cuando hace un par de años la revista decana del automovilismo clásico en España (Motor Clásico) tenían en cartera hacer un Dossier al bocanegra, contactaron conmigo para que les pasase información gráfica y para que les ayudase a localizar dos buenas unidades de bocanegra (una 1200 y otra 1430) en los alrededores de Madrid. Era interesante, también, que fuesen de colores lo más dispares posibles entre sí (por lo de las fotos). Del 1200, no tuve duda: el precioso 1200 Sport de 1976 del forero ‘Coloreros’ que yo mismo tuve oportunidad de conducir por las calles madrileñas hace ya unos años, y en cuanto al 1430 pensé en dos unidades: la tuya (entonces de Francisco) y la del socio del Club Manuel Sousa (verde la tuya, roja la de Sousa). Decirte que finalmente tu unidad fue descartada por la bola de remolque (daba mala imagen) y al final el 1430 Sport rojo de Manuel Sousa fue el co-protagonista en el Dossier de Motor Clásico.

    No sé si conocías esta anécdota, pero por si acaso aquí la comparto, suponiendo que te gustará conocerla

    Bueno añadir que si hubiera sido mío entonces y si se trataba de salir en Motor Clásico, yo le hubiera quitado la bola.

    Saludos.

  3. Jul 27, 2014 en 19:50 — Responder

    Precioso tu boca, y tu historia.
    Yo también nací enamorado del boca, y como no he tenido la ocasión de tenerlo todavía, quién sabe si no podre ya conseguir uno. El tiempo lo dirá.
    Que disfrutes el tuyo muchos años!
    Un saludo.

    PD: Te enlazamos en un proyecto que tenemos entre manos, llamado Centímetros Cúbicos, de momento en facebook:
    https://www.facebook.com/2000centimetroscubicos

  4. José Francisco Nuñez Roidriguez
    Ago 14, 2015 en 21:50 — Responder

    tuve el placer de tener uno en color blanco 1200, solo puedo decir que me salvo la vida al protegerme en un acidente, lo arregle por que estaba enamorado de el, pero ya nunca fue lo mismo.
    No os podeis imaginar lo que significaba conducirlo por las carreteras en los pueblos de Galicia, fuimos tres amigos con el mismo coche, dos 1430, un verde botella, un verde Galicia y mi 1200. me encanto leer el articulo y vuestros comentarios.
    Es cierto, en vigo un piso costaba 400.000 mil pesetas, pero nunca me arrepentire. Tenia 18 añitos y fue una locura en los años de la movida. Gracias a todos por emocionarme.

  5. miguel
    Oct 5, 2015 en 21:49 — Responder

    Tuve la suerte de conseguir uno de segunda mano en los 80.Estaba enamorado de el,me arte de llorar cucando se me quemo.Me sigo acordando mucho de el

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *