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Estaba viendo unos coches con un par de amigos cuando uno de ellos comentó, así como si nada, que su padre había tenido “en tiempos” un Seat 1400 Serra que aún se conservaba. Asombrado, le hice varias preguntas para asegurarme de que mi interlocutor no se estaba equivocando… hasta que ante mi insistencia sacó su teléfono móvil y me mostró tres fotos ¡de todo un Seat 1400 carrozado por Serra!

Un ejemplar en estado razonable, perteneciente a aquellas pequeñas series de carrocerías redondeadas que aparecieron retratados en salones y películas de la época. Aún en estado de shock, pues este era -y aún es- un ejemplar fuera del radar de todo aficionado, me soltaron otra bomba: “Pues no es el único Seat 1400 Serra que hay por aquí”.

¿Cómo? Si, resulta que me juraban que no muy lejos de dónde estábamos también había otra segunda unidad, y además había posibilidad de visitarla. Así que tras unas semanas de gestiones y llamadas telefónicas por fin conseguí una fecha concreta para la cita.

seat 1400 serra descubirmiento
Un diseño como este es exclusividad de Pedro Serra

En busca de un Seat 1400 Serra

La mañana se presentaba muy desagradable, fría y con una espesa niebla que incluso nos hizo perdernos, pero aun así, el camino de ida en compañía del buen amigo que hacía de interlocutor con el propietario del coche fue de lo más entretenida. En mi cabeza me imaginaba otro Seat 1400 Serra, semidesmontado y acumulando polvo…

Por fin llegamos al lugar, una finca bien escondida. Una vez dentro del recinto y antes siquiera de bajarme del coche ya lo pude vislumbrar en el interior de un interesante garaje repleto de clásicos. Sin embargo, conforme me acercaba la sorpresa iba siendo mayor. ¡No era como el que me habían enseñado días atrás! Era mucho más raro; concretamente, era el hermano gemelo de otra unidad que se conserva en el Levante Español, y que hasta ahora se creía una realización única.

Había muchas incógnitas sobre la autoría de aquel Seat 1400 Serra “único” ubicado en Xátiva, pues incluso el propio Pedro Serra había puesto en tela de duda sus orígenes en una entrevista que le realizase el acreditado periodista del motor Manuel Garriga. Aquella otra unidad había sido propiedad de la familia Barreiros, pero el ejemplar que ahora hemos descubierto fue matriculado en mayo de 1959 a nombre de un particular del que nada hemos encontrado en las hemerotecas.

Tampoco sabemos nada sobre los primeros años de vida de este Seat 1400 B, si bien podemos decir que lleva en La Mancha al menos desde los años 80, donde terminó pintado según la moda de esa época en una estridente combinación de tonos negro y dorado.

Tras varios años sin uso pero a cubierto terminó siendo mandado a la chatarra a principios de los años 90 y a punto estuvo de ser prensado. La rápida intervención de su actual propietario lo salvó in extremis, pero el coche ya había sufrido bastante los rigores de la intemperie. En el patio de la chatarrería y con la capota bajada, incluso llegó a servir como comedero de perros, y cuando su salvador comenzó el desmontaje se encontró con innumerables huesos en el interior.

Seat 1400 Serra, salvado y en dique seco

La carrocería del Seat 1400 Serra estaba totalmente agujereada por el óxido, pero el hecho de que estuviera completo animó a su salvación, y pronto comenzó un trabajo de restauración de la chapa. En las fotos se puede comprobar la magnitud del trabajo, que por cierto fue el último antes de jubilarse de un artesano carrocero de aquellos “de toda la vida”.

Sin embargo, una vez terminado este apartado, y estando todo lo demás pendiente de un buen saneamiento, el proyecto quedó en dique seco, y así, con el trabajo a medio hacer nos lo hemos encontrado ahora.

Lo curioso es que a pesar de tantos años de abandono esta unidad haya llegado tan completa a nuestros días, y actualmente lo único serio que le falta es el parabrisas panorámico, que se rompió durante su estancia en el desguace.

Por ejemplo, este Seat 1400 Serra todavía tiene –aunque desmontados- los logos de Serra, así como otros de “Siata 1700”, lo cual indica que monta un kit de aquellos comercializados por Siata Española que aumentaban la cilindrada de los 1.395 cc originales hasta los 1.648 cc, llegando a una potencia máxima de 75 CV a 5.000 rpm, aunque a primera vista no vemos nada diferente a cualquier Seat 1400 B bajo el capó.

También conserva su capota original –que curiosamente carece de ventanilla trasera- o los pilotos traseros creados por Serra, consistentes en unas curiosas capillas rectangulares con cerco cromado, que quedan a ras de la carrocería a conjunto con el marco de la matrícula.

Dudas razonables

Curiosamente su propietario nos ha comentado que durante la restauración de la carrocería apareció el color original azul celeste en los rincones de más difícil acceso, y este mismo color es el que también aparece en las profundidades de la carrocería de la otra unidad. Por tanto, ¿se construyeron a la vez? Porque son exactamente iguales, al menos en el plano estético, y si además tenían el mismo color…

En todo caso, es algo que ya nunca podremos preguntar a su creador, pues desafortunadamente el maestro Pedro Serra falleció el pasado 17 de febrero. Sirva este descubrimiento como homenaje, pero también como ejemplo para todos aquellos que han dicho que sus diseños pecaban de falta de originalidad. Y por si lo habían olvidado, aún hay otro 1400 Serra que tenemos pendiente “desempolvar”.

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