He leído tu
editorial en la
circular de LA ESCUDERIA de febrero y me ha gustado, como siempre,
tus acertados comentarios y el fino sentido de humor que destilan tus
editoriales.
Bien. Estoy de
acuerdo contigo pero te hago unas reflexiones que espero te agraden.
Finalmente convendrás conmigo que son dos caras de la misma moneda.
La"oportunidad
perdida" es un fenómeno propio, inherente y diría necesario para
fomentar nuestra afición. Si no hubiera esa figura a veces no nos
moveríamos y madrugaríamos y haríamos esos esfuerzos familiares para
poder colmar nuestras ansias de aficionados. En el fondo si te das
cuenta actúa de motor de nuestras emociones y es fuente de motivación
continua (el llegar los primeros, encontrar ese tesoro anhelado,
etc....).
Esta situación de
ansiedad (ahora le llamaríamos estrés) se puede definir como "eustres"=
estrés positivo. Al final todo es relativo e igual no
es tan malo si podemos controlar las emociones,
aunque por su propia definición las emociones son chorros
de adrenalina y de otras
sustancias aditivas que genera nuestro cuerpo.
Recuerdo cuando hacia fotos con
rollo, que nunca hubo mejor foto
que la no sacada (cuando te equivocabas y lo ponías mal, o no sabias que
no había rollo) y creías que habías sacado las mejores fotos del mundo.
Posiblemente si hubiéramos visto el resultado de esos pictogramas
perdidos, nos hubiéramos
percatado que eran unas fotos normalitas o que no trasmitían nada y
podríamos vivir tranquilamente sin ellas.
Con los coches es
igual. Yo no duermo pensando en aquel alpine, y funcionando, que no me
dejo comprar mi mujer y que al final se vendió por 200.000 pst. Claro
intento darme cuanta que igual aquel alpine perdido hubiera sido el
inicio de mi perdición, podría haber enterrado un montón de dinero en él
y al final podría haberme matado en ese coche de plástico intentando
hacer una locura no propia a nuestros casi 50 años.
Ahora disfruto hablando
con los que tienen un alpine y me cuentan sus aventuras (y
desdichas) y espero al final marcharme consolándome como me decía un
antiguo conocido "Desengáñate. no es mas que un simple R-8"
Bueno esta
sensación de oportunidad perdida me la trasmitía también un amigo que ha
sido arquitecto municipal en varios consistorios.:
"La cantidad de oportunidades perdidas que han pasado por sus
manos, de las legales claro"
y al fin y al cabo es feliz con lo que tiene ( o con lo que no tiene).
Como todos tengo montones de
revistas, lonjas con material que jamás podré ordenar y
que son fuente de satisfacción plena, pero al fin y al cabo son
objetos que les damos nosotros el valor.
No estamos
enfermos del todo (debería imposibilitar nuestra vida cotidiana y de
relación para considerarse trastorno) pero tenemos una personalidad con
ciertos rasgos obsesivos, que tendremos que reconocer y controlar.
En conclusión.
Sí, es verdad lo que dices pero
igual tampoco pasa nada por no comprar y por corroernos con la
oportunidad perdida. Ese toque de masoquismo en otros comportamientos se
llama Donjuanismo (el hombre o
la mujer que nunca nos quiso o
que era inalcanzable y al final cuando obtenías
esa atención de la persona al final era normalita), o pasa con el
acumulo de riquezas, etc... ¿que necesidad tienen
ciertas personas de acumular dinero cuando lo que les gusta
posiblemente sea solo el esfuerzo de obtenerlo aunque
no tengan ni tiempo de disfrutarlo?. Al fin
y al cabo lo nuestro es un tipo de entretenimiento y del
barato. Nos generamos nuestras endorfinas y son gratis.
Por ello tampoco
está mal que seamos a veces un poco reflexivos (lo compro luego...)
pero asumiendo que si ya no está cuando volvamos tampoco era tan
importante, o estar en buenas manos de
otro aficionado. Las
oportunidades vuelven. Una vez estuve en una tienda de 10 metros
cuadrados en Holanda, pero muy alta. Podría haber un millón de manuales
de uso de coche santiguos. Jamás tendré algo aparecido. Que
mas da tener 20 o 30, si hay miles.
Bueno todo lo que
he dicho hasta ahora no me lo creo ni
yo, no lo sé poner en practica,
pero es bonito.
Este mensaje se
autodestruirá en 10 minutos.