Homenaje a un buen 'lancista'

Publicado el 31 de Octubre de 2009

 

Ramón Conesa, sin ningún tipo de duda, es una de las personas que más conocimientos atesora sobre los Lancia que llegaron a España en las década de los años 40, ya que él, desde el año 1944 hasta 1949, estuvo trabajando en un taller especializado en Lancia y en la importadora SADALE, creada por Oscar Rava, antiguo ingeniero de origen judío, de la marca Lancia, que por razones obvias abandonó el país Transalpino para establecerse en España. Ramón siempre recuerda con añoranza esos tiempos de mecánico, las reparaciones en modelos como el Lancia Aprilia, con su complicada técnica, a la que no estaban acostumbrados los mecánicos de la época y como tenían que buscar soluciones con los precarios medios técnicos de una España sumida en una dura pos-guerra, para reparar las averías que se producían. Pero volvamos al evento que nuestro protagonista no olvidará en mucho tiempo… Todo comenzó hace poco más de un año, cuando un servidor y su inseparable amigo Santi, también apasionado a la historia y entresijos del automóvil, acudimos a una entrevista muy especial, en una casa situada en un pequeño pueblo de la provincia de Tarragona. En esa morada nos estaba esperando Ramón Conesa y su familia, del que supimos de su historia a través de su nieto Roger, Lancista como nosotros. Durante toda una mañana, nos sumergimos en las vivencias y peripecias de Ramón así como en la historia de SADALE, la filial de Lancia en nuestro país. Quedamos con él que redactaríamos un artículo, pero por circunstancias del destino, que como sabemos todos es muy caprichoso, este pasado mes de Enero de 2008, junto a mi compañero y tocayo Miguel Angel Sánchez, y con la ayuda de Toni Tachó, así como de la junta directiva , creamos la Sección Lancia Clásica dentro de este nuestro gran club, el Clàssic Motor Club del Bages. Organizando la primera salida conocimos la existencia de un Lancia Astura del año 1937, posiblemente el único superviviente de este modelo en España, propiedad de Josep Claret.

Enseguida me vino a la cabeza la posibilidad de organizar con la familia de Ramón Conesa una sorpresa, que consistiría en presentarnos en su casa con el Astura sin que él lo supiera. Dicho y hecho, llamo a Josep Claret y le explico este proyecto, mostrándose encantado de participar en el mismo. Es justo mencionar desde estas líneas, que sin su generosidad, esta maravillosa sorpresa no podría haberse realizado. Después de unas semanas intentando coordinar a las tres partes involucradas y elegir un Sábado que nos fuese bien a todos, seleccionamos finalmente el día 14 de Junio. La Sorpresa: 11 de la mañana, tras un viaje tranquilo desde Lleida, junto a mi inseparable amigo Santi, estamos esperando en la entrada del camping Stel, situado en Roda de Bara, la llegada de Josep a bordo de su Astura. Mientras conversamos con Alfred Fortuny, socio del club y propietario de un fantástico Lancia Augusta Spider. Claret llega puntualmente al lugar de encuentro, el coche hace auténtico gozo, es una máquina realmente elegante y refinada, y que decir del sonido de su motor de 8 cilindros en V ¡¡¡música para nuestros oídos!!!. Una vez reunidos todos, ponemos rumbo hacia El Creixell, donde nos están esperando nuestros “compinches” en esta sorpresa, Roger su nieto, así como el resto de la familia. El camino se hace muy corto, sobretodo observando por el espejo retrovisor de nuestro Suzuki Wagon, la reacción del resto de conductores y transeúntes al ver pasar el Astura camino de nuestro destino final. Llegamos al pueblo, y enfilamos las calles de la urbanización donde nos están esperando, poco antes de llegar llamo a Roger para que nos venga a buscar y no perdernos, y que su abuelo pueda comenzar a sospechar. Para disfrutar directamente de la emoción del momento de la llegada a la casa donde está Ramón Conesa, decidimos mi amigo y yo subir al Astura como acompañantes de Josep Claret. Alfred Fortuny nos sigue con su coche por detrás de nosotros y Roger nos guia por delante hasta llegar a la casa. Mi primera impresión al montar en el Astura es estupenda, la suavidad y empuje de su motor de 8 cilindros en V estrecha, el lujoso acabado interior, su interminable frontal, es el sueño de cualquier Lancista hecho realidad. Tenemos que pensar que se trata del modelo cumbre de la marca Italiana en la década de los 30, vestido generalmente por los grandes carroceros de la época y muchas veces destinado a ejercer como coche oficial del Gobierno Italiano. Volvamos a la sorpresa… Son aproximadamente las 11:30 de la mañana, y aparecemos frente la casa de Ramón y familia, con la casualidad de que estaban en la calle, ya que estaban esperando la vuelta de Roger. La primera impresión de Ramón al ver el Astura es indescriptible. Sus palabras fueron las siguientes: ¡Un Lancia!, ¡Un Astura!,¡Si son los dos chicos periodistas de Lleida!, todo ello llevándose las dos manos a la cara y visiblemente emocionado.

En ese momento una sensación de satisfacción nos embargaba a todos los presentes, ¡sabíamos que la sorpresa había sido todo un éxito!. Tras las correspondientes presentaciones de Josep y Alfred a todos los asistentes, Ramón enseguida quiso ver el motor del Astura y comenzó a recordar muchísimas anécdotas de su época en SADALE, así como de los coches que reparaba. Tras un buen rato de animada charla, otra sorpresa más, una cajita, ¿pero cual era el contenido de la misma?, Ramón la abre con mucha curiosidad y saca de su interior una placa de socio de nuestro club así como otro detalle que acaba por encandilarle totalmente, una gorra oficial de su marca predilecta, Lancia, un objeto que siempre había deseado y que lucirá con pleno orgullo. Pero aún nos quedaban más cosas para sorprenderle… Tras sufrir todas estas emociones, le digo a Ramón, ¿Qué tal si damos un pequeño paseo con el Astura?, a lo que me responde que eso ya sería demasiado, que no hace falta, aunque en el fondo todos sabemos que lo está deseando, vuelvo a insistir, llamó a Josep Claret y nos ponemos todo en marcha hasta la vecina localidad de Torredembarra. Inmediatamente Ramón sube al Lancia, la cara de satisfacción es total, se ve claramente que está disfrutando como nunca lo había hecho en mucho tiempo, al igual que todos nosotros. De camino a Torredembarra, Ramón va escuchando los ruidos mecánicos del Astura y examinando su forma de andar, como nos suele pasar a todos los que nos dedicamos a la mecánica del automóvil, mientras nosotros en otro coche, vamos delante de ellos haciendo fotos del Lancia en movimiento. Llegamos al punto elegido para hacer las fotos, el protagonista de nuestra sorpresa está maravillado del perfecto funcionamiento del Astura y de lo fina que va su mecánica, a excepción del ruido que emite el cambio de velocidades en primera, aconsejándole a Josep la utilización de un aceite más denso. Una vez que Roger, el nieto del protagonista de este día tan emocionante, ha realizado todas las fotos, volvemos de nuevo a El Creixell. Llegamos de nuevo a la casa de El Creixell, yo y mi amigo Santi nos quedamos a comer con Ramón y familia, hasta bien entrada la tarde, lamentablemente Alfred no se puede quedar y Josep tiene diversos asuntos que atender por la tarde. La jornada llega a su fin, han sido unas horas muy emocionantes y muy emotivas, no solo por el mero disfrute y contemplación del Astura, sino por ver la cara de felicidad de Ramón y de toda su familia, de poder recordar anécdotas que pertenecen a la historia del automóvil de nuestro país, a la historia de Lancia y que no pueden ni deben quedar en el olvido.

 

 

Lancia Astura utilizado en la sorpresa

Texto extraido de la revista digital Lancia News, por gentileza de su director (y autor del artículo) Miguel Angel Aguila, responsable de la activa sección Lancia Clásicos del Classic Motor Club del Bages.