Luis Fernando Medina, el "Comandante"

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Publicado el 14 de Mayo 2008

El pasado 9 de mayo falleció, a los ochenta y cinco años de edad, Luis Fernando Medina, maestro de varias generaciones de informadores y considerado el decano de la prensa del motor en nuestro país. Nacido en Madrid en el seno de una rica familia de aceituneros originaria de Mancha Real (Jaén), inició su carrera profesional escribiendo artículos de temática técnica e industrial en El Automovilismo en España y Motor Mundial, pero su fama se la labró como director de Velocidad, parte de la cadena de revistas de Eugenio Suarez, editor de El Caso y Sábado Gráfico. Medina entró como redactor jefe técnico desde la fundación de este semanario, en marzo de 1960, reemplazando a Rafael Escamilla cuando éste fue contratado por Televisión Española en 1968. Bajo la batuta del Comandante, apodo con el que se le conocía en el mundillo, desfilaron por la redacción de la calle Sagasta 23 -trasladada luego a Covarrubias 1- jóvenes y no tan jóvenes periodistas que harían carrera en la prensa del sector: Tomás Díaz-Valdés, Fernando Cano, Carlos de Miguel, Alberto Mallo, Nacho Lewin, Javier Brugué, José Luis Sarralde… También se forjaron en Velocidad las plumas de Fernando Rubio Milà, Javier Forcano, Paco Crous, José Luis Cortijos y José Luis Aznar, corresponsales de la revista en Cataluña. Tras la quiebra de la empresa de Suárez en 1987, Medina se fue a Luike-Motorpress con Rafael de la Torre y Juan M. Pichardo, sus redactores de entonces, donde siguió hasta su jubilación colaborando en Motor Clásico. Ya retirado, firmaría algunos articulos en la revista de ANFAC y también en la efímera RPM.

Luis Fernando Medina, que fue uno de los miembros españoles del jurado del Coche del Año en Europa, era algo más jóven que el también veterano Virgilio H. Rivadulla -objeto de homenaje la pasada semana- pero se le consideraba decano de la prensa del motor por haber iniciado su carrera un poco antes. Lo que está claro es que dejó una profunda huella en sus colaboradores, como Tomás Díaz Valdés: “Tuve la suerte de trabajar bajo sus órdenes en Velocidad, de la que fue director tras la marcha de Rafael Escamilla a televisión. Viví varios años de experiencia hasta que él mismo me recomendó como responsable del motor al diario AS. Como decía siempre, y me quedo muy grabado, ‘dime el medio que tienes y te diré la importancia que te doy’ ¡cuanta verdad en estas palabras!”. El destino quiso que Medina, hombre tranquilo y discreto -en las antípodas de su paisano Escamilla, en este aspecto-, y casi siempre dispuesto a pegar la hebra durante horas con quienes recabábamos su consejo, falleciera el mismo día que su antiguo empresario, Eugenio Suarez, cumplía ochenta y nueve años. Adiós, Comandante.

Manuel Garriga