Paris - Madrid 1903 ; La parte que no fue

Conocemos bien cómo tras una
sucesión de trágicos acontecimientos la Gran Carrera Anual del ACF para 1903,
que había de recorrer la distancia entre París y Madrid en tres etapas, quedó
interrumpida en Burdeos al término de la primera. El cúmulo de accidentes y
bajas no solo obligaba a la medida por un mínimo respeto a los fallecidos sino
que la aconsejaba en previsión de males mayores. Ni siquiera los más acérrimos
defensores del Automovilismo tuvieron gran cosa que objetar. Fue una decisión
razonable. Aún así, y además de la angustiosa congoja que los muertos y heridos
debieron hacerles sentir, los hombres del motor tenían otras muchas desilusiones
que padecer. Evidentemente no eran tan rotundas, absolutas e inapelables como lo
es la vida y su pérdida; pero con la suspensión de la ya por siempre trágica
carrera París-Madrid de 1903, muchos esfuerzos, dineros y esperanzas se quedaron
en nada; y aunque no fuera desde luego la más grande, sí que fue una pena.
Cuando en enero de 1903 SSMM el Rey Don Alfonso XIII (que a la sazón contaba 16
años con los que acababa de asumir la jefatura del Estado apenas unos meses
antes) sancionó con su firma el decreto gubernamental que permitía la
organización y paso por territorio español de la carrera, los hombres del
todavía germinal Real Automóvil Club de España se pusieron manos a la obra.
Su primera tarea fue convencer a los posibles "sportmen" de que el Diablo (en
este caso las carreteras españolas) no sería tan fiero como era pintado.
Mientras las comisiones oficiales del ACF y el RACE se reunían para discutir
reglamentos, itinerarios y otras cuestiones prácticas, muchos conocidos
automovilistas franceses se desplazaban hasta nuestro país para reconocer las
posibles rutas y volvían al suyo con sentimientos e impresiones contrapuestas:
" ... ¿Cual es el estado de las carreteras entre San Sebastián y Madrid?
¿Pasable, bueno o execrable? Varios corredores que las han visitado ya, tienen
diferente opinión. Gabriel, de Casa Mors, ha dicho que no son excelentes pero
que de todas formas se puede marchar a buen ritmo mientras que Lorraine Barrow
no las encuentra en modo alguno detestables, aunque según declara ha tenido que
consumir tres juegos de neumáticos en el trayecto. Por contra, De Knyff y Heath
vuelven bastante desencantados mientras que Le Brou las ha encontrado espantosas
tras haber gastado hasta siete juegos de neumáticos."
(de La France Automobile nº 17, 25-04-1903)
" ... René de Knyff, recién llegado de España, afirma que las carreteras son
todavía peores que las austriacas de la París-Viena opinando que solo se podrá
correr de París a Burdeos al igual que el año pasado solo se hizo de París a
Blefort. Luego todo se convertirá en una prueba de resistencia para resortes y
ejes."
(de La Locomotion nº 82, 25-04-1903)
La prensa incondicional del evento por su parte matiza las malas impresiones:
" ... Se nos señalan curvas terribles en las que necesariamente hay que dar
marcha atrás diciendo que una carretera con apenas 8 metros de ancho no es una
carretera sino un camino vecinal. Es cierto que en alguno de estos puntos
concretos la ruta debe ser tan estrecha; ¡pero ese no es en modo alguno el caso
entre San Sebastián y Madrid!. Tengamos en cuenta la excusable exageración de
aquellos que tendrán que afrontar estos obstáculos con sus máquinas de
competición y pensemos que la París-Madrid será como la Paris-Viena o la
París-Berlín. Se nos habían descrito las carreteras alemanas como impracticables
y luego descubrimos que no eran tan duras ...".
(de La France Automobile nº 17, 25-04-1903)
Por su parte, el mismísimo presidente del RACE, Duque de Santo Mauro, preveyendo
quizás la polémica, recorría los posibles trayectos de la prueba en automóvil
acompañado del Duque de Medinaceli y los señores Nino Castera, Francisco Guin y
Vicente González; y se defendía en la prensa desde meses atrás incluso lanzando
alguna puya:
"... Hemos recorrido vuestros departamentos y nuestras provincias en excursión,
como buenos padres de familia, ya que hay que decir que la estación y la lluvia
hacían indispensable toda prudencia. Hemos encontrado mucho barro en las
carreteras francesas. También barro, empedrados y rodadas hasta algunos
kilómetros de Burgos; luego, la ruta es llevadera hasta los alrededores de
Madrid.
Una estación más benigna y la buena voluntad harán, yo no lo dudo, que todas
estas carreteras sean perfectamente practicables en el momento de la carrera. No
hay que olvidar sin embargo (...) que siempre encontrareis motivos para
quejaros; pero España puede ser un buen mercado para vuestras manufacturas. Tras
nacer como objeto de lujo, el automóvil tendrá que convertirse en un objeto
práctico y en nuestro país cuenta ya con muchos adeptos. Serán chasis sólidos y
motores potentes para empujarlos lo que van a necesitar ...".
(La France Automobile nº 3, 18 de enero de 1903)
Paralelamente, los delegados de la comisión mixta de ambos Clubs se vienen
reuniendo desde Febrero ya en discusiones concretas, principalmente sobre el
reglamento y el itinerario. El reglamento queda fijado sin excesivos problemas
en 18 artículos que contemplan desde el comportamiento en ruta hasta las paradas
neutralizadas, controles y cronometrajes, señales de aviso por banderas,
reabastecimientos, reparaciones, etc. La fijación del itinerario por otra parte,
aún planteando algún que otro problema parece marchar por buen camino. La prensa
informa:
" ... Los señores Quiñones de León Errazu, el Príncipe D'Aremberg, el Conde de
Vogüé y el señor Tampier se han encontrado recientemente en el Automobile Club
de France. Sin haberlo decidido de manera totalmente definitiva, se ha hablado
de la organización de los controles en Francia y en España, de los parques
cerrados y de las neutralizaciones.
Los señores Tampier y Chaix parten mañana para trazar de manera definitiva el
itinerario francés y reconocer el español. En Biarriz se encontrarán con el
señor Quiñones de León que les mostrará en automóvil el trayecto español. Irán
en auto el martes 24 de Biarriz a Vitoria, el miércoles de Vitoria a Burgos, el
jueves de Burgos a Valladolid y el viernes 25 de marzo de Valladolid a Madrid.
El señor Tampier está encargado de reflejar el itinerario elejido en papel
mientras el señor Chaix se ocupará de establecer las neutralizaciones ."
(de La France Automobile nº12, 21 de marzo de 1903)
Mientras la ruta se va concretando, los corredores franceses parecen haber
encontrado semanas después otra víctima de sus lamentos: lo peor del recorrido,
afirman renombrados pilotos como Giraud o Stead, serán los tramos empedrados
entre Burdeos y Bayona. Como nunca falta el discrepante, en la misma publicación
(France Automobile nº 18, 2 de mayo de 1903) de la Toulubre y Degrais califican
el tramo de temible pero en buenas condiciones.
En cualquier caso todas las reticencias sobre la ruta parecen haber quedado
atrás porque las inscripciones llegan al ACF y el RACE a buen ritmo y en gran
número (tres meses antes de la carrera ya se alcanzan las 232 según informa Paul
Meyan a finales de febrero en La France Automobile). Las adhesiones por otro
lado se multiplican. Terminado febrero el RACE afirma disponer ya de 40.000
francos para la organización de la carrera y da por seguro alcanzar la cifra de
100.000 por lo que el montante de premios concedidos por la parte española será
jugosísimo. Las más diferentes instituciones suman su apoyo con el aporte de los
más variados trofeos, que el 28 de Febrero de 1903 son dados a conocer
oficialmente por el Real Automóvil Club de España:
Premio de SSMM el Rey, al primer automóvil de cualquier categoría que ocupe el
primer lugar en la clasificación general al final de la carrera.
Premio, de SSAARR los Príncipes de Asturias, al automóvil que ocupe el primer
puesto de la clasificación general al paso de la frontera española.
Premio de SAR la Infanta Isabel, al segundo automóvil en la clasificación
general a su llegada a Madrid.
Premio del Ministerio de Agricultura al primer automóvil en la general tras la
llegada a Madrid movido por Alcohol (equivalía por tanto a la Copa Arenberg del
ACF)
Premio del Ayuntamiento de Madrid al primer automóvil en la general a la llegada
a Madrid (reitera el real)
Premio del RACE, al automóvil ganador en la primera categoría.
Premio de las Damas, al automóvil ganador en la segunda categoría.
Premio del Círculo La Gran Peña, al automóvil ganador en la tercera categoría.
Premio del Casino de Madrid, al primer equipo.
Premio del Nuevo Club, al automóvil ganador en la cuarta categoría.
Además, y tal como sucede en la parte francesa, algunas villas como Burgos o San
Sebastián acuerdan premios para los primeros automóviles en llegar a sus
municipios.
Por tanto, puede decirse que el apoyo moral y material está ya asegurado hace
tiempo cuando la comisión mixta organizadora da a conocer, a primeros del mes de
mayo, el itinerario definitivo de manera detallada (de La France Automobile):
La Locomotion (nº 86, 23 de mayo de 1903) hace incluso un comentario detallado
del recorrido. Esto cuenta de la parte española ...
A lo largo de la primavera se trabaja árduamente para tener el recorrido lo
mejor acondicionado posible, al tiempo que las autoridades españolas y el propio
RACE procura tener en cuenta cualquier detalle organizativo:
AVISO A LA POBLACIÓN:
Toda circulación (automóviles, vehículos de tracción animal y peatones) salvo la
de los autos de carrera, queda rigurosamente prohibida por las autoridades
públicas en el recorrido de la carrera París-Madríd, el día 26 de mayo en la
carretera principal entre Behobia y Vitoria de 6 de la mañana a 8 de la tarde, y
el 27 de mayo entre Vitoria y Madrid de 5 de la mañana a 8 de la tarde. Se
advierte a los señores constructores y participantes que por tanto, todos sus
puestos de reavituallamiento deberán estar emplazados y provistos en dichos
recorridos antes de las horas de comienzo de la prohibición".
EL SEGUIMIENTO MEDIÁTICO:
"La Administración de Telégrafos Española ha dedidido reservar un cable especial
a lo largo de todo el recorrio de la carrera para transmitir los resultados
entre París y Madrid. El paso del primer vehículo será telegrafiado a Madrid y
París por los responsables de los controles y comisarios de carrera locales de
Tolosa, Burgos, Valladolid y Sanchidrián. El paso del segundo, tercer, cuarto y
quinto será transmitido por un telegrama para cada uno. Otro despacho comunicará
el paso de los diez vehículos siguientes y a partir de ahí, los siguientes
informarán de grupos de 30 autos.
(...) La llegada de los vehículos a Madrid se irá anunciando con el lanzamiento
de artefactos explosivos desde la cuesta de Las Perdices".
(La France Automobile nº 21, 23 de mayo de 1903)
LA SOLEMNE ACOGIDA, LOS FASTOS PREVISTOS:
"El punto de llegada se ha fijado en la carretera del Prado, cerca de Puerta de
Hierro. Tribunas para la familia real, para el RACE y para otras altas
personalidades, así como para la prensa y público de pago serán instaladas en el
lugar. A su llegada a Madrid los automovilistas atravesarán en triunfo la ciudad
e iran a estacionarse en el garaje del Palacio de Exposiciones, situado en la
Avenida de La Castellana donde tendrá lugar el día 28 un gran banquete en honor
de los automovilistas y, bajo la presidencia del rey, la inauguración de la
exposición de vehículos que hayan tomado parte en la carrera".
(La France Automobile nº 20, 16 de mayo de 1903)
LAS FORMALIDADES ADUANERAS
"Las autoridades españolas informan que la introducción de neumáticos, piezas de
recambio o de cualquier otro material útil al servicio de los automóviles, así
como la gasolina y el alcohol que les están destinados como combustibles se hará
necesariamente por la frontera de Irún. Será todo admitido bajo el régimen de
depósito para los puntos señalados a los cuales estén dirigidos según un
certificado expedido a tal fin por el ACF. Se exigirá a los importadores una
garantía para responder a posibles pagos de derechos. La garantía será devuelta
si la reexpedición a Francia de todo el material no consumido se realiza por la
misma aduana y bajo control en un plazo máximo de 40 días. Se exigirá derecho de
aduana sobre todos los productos consumidos en territorio español, sobre todo
aquel que permanezca en el pais o sobre el que haya sido reexportado a Francia
fuera del plazo indicado".
(La Locomotion Automobile nº 19, 7 de mayo de 1903)
"Se ha encargado a la casa Gontrand freres de las operaciones aduaneras en la
frontera española por lo que al paso de los participantes se refiere. Cada
vehículo deberá estar provisto del certificado de identidad expedido por la casa
constructora y sancionado por los señores comisarios generales del RACE y el ACF
a fin de traspasar la frontera sin mayores formalidades; pero ninguno de los
participantes tendrá que preocuparse de cualquier posible deterioro o pérdida
del documento durante la competencia. Será un empleado de la Casa Gontrand
situado en la frontera de Behovia quien esté en posesión de todos los documentos
y al paso de cada vehículo, los irá presentando al oficial de aduana español que
de inmediato expedirá el permiso de paso. La operación bien realizada durará
apenas un minuto".
(La France Automobile nº19, 9 de mayo de 1903)
EL PUBLICO PRIVILEGIADO:
"Como para las otras grandes carreras internacionales, es probable que se
organice un tren especial para seguir a los participantes de la París-Madrid.
Conversaciones en ese sentido se mantienen actualmente con la compañía Wagons
Lits que establecerá el horario que permita combinar con el tren de Sud-Express
que prestará idéntico servicio en la parte española. El precio del billete será
probablemente de 243 francos".
(La France Automobile nº 9, 28 de Febrero de 1903)
"Un tren especial seguirá la carrera de París hasta Madrid con el siguiente
horario establecido:
Salida de Versalles, Gare Matelots el 24 de mayo a las 4h 30m
Llegada a Burdeos a las 12.10. El tren se detendrá justo al lado del control de
llegada de la carrera.
Recien entrado el 25 de mayo salida de Burdeos (Gare Saint-Jean) a las 00.15
horas.
Llegada a Vitoria a las 8 de la mañana.
26 de mayo salida de Vitoria a las 6' 30 horas de la tarde.
Llegada a madrid el día 27 de Mayo a las 8 de la mañana.
El número de plazas en este tren de lujo es muy limitado por lo que es necesario
realizar la inscripción lo antes posible. El precio del billete es de 200
francos. Deben dirigirse para formalizarlo al ACF, señor Huet, Comisario General
de la carrera París-Madrid, 6 Place de la Concorde, París, todos los días de 3 a
6 de la tarde".
(La Locomotion Automobile nº 19, 7 de mayo de 1903)
LAS ACTIVIDADES POSTERIORES:
"Al día siguiente a la llegada, 28 de Mayo, desayuno en la exposición con la
previsible presencia del rey.
El 29 de mayo excursión a la residencia real de Aranjuez por tren especial.
Corrida de toros en Aranjuez.
El 30 de mayo pelota vasca y representación en el teatro Apolo.
El 31 de mayo por la mañana, corrida de toros en Madrid."
(La Locomotion Automobile nº 19, 7 de mayo de 1903)
"Tras la celebración de la París-Madrid, se ha organizado tanto para los
corredores de velocidad como para los de la clase turista una excursión por
Andalucía en ferrocarril, quedando a la libre voluntad de los participantes
poderla seguir en automóvil. He aquí el programa:
Salida el 31 de mayo a las 6 de la tarde. Llegada a Cordoba a las 7 de la mañana
del día 1 de junio.
Tras desayuno y visita, salida para Sevilla donde se llegará a las 15.50 horas.
Dia 2 de junio, estancia en Sevilla.
3 de junio, salida a las 9 de la mañana para Granada.
4 de junio, estancia en Granada.
5 de junio, salida hacia las 2 horas para regresar a Madrid el dia 6 de junio a
las 6,25 de la mañana."
(La France Automobile nº20, 16 de mayo 1903)
Cuantos proyectos, cuanto trabajo, cuanto dinero y cuanta ilusión. La mañana del
24 de mayo, cuando el polvo de los caminos franceses empezó a cegar los ojos de
Marcel Renault, todo se convirtió en humo.
SUPLEMENTO GRÁFICO
(Fotos de la revista Nuevo Mundo, números 489 y 490, del 20 y 27 de mayo de
1903)
