FERIAS Y SALONES - IDEAS PARA EVITAR UNA CRISIS

(editorial de LA ESCUDERIA de Mayo, 2001)

 

Que la afición por los vehículos históricos está creciendo en España, es algo evidente. Cada día hay más aficionados, más clubes, más actividades y más vehículos históricos en buenas manos. Este crecimiento no es sólo cuantitativo, sino también cualitativo: el aficionado español conoce cada día mejor los "entresijos" de su afición y, naturalmente, se esta volviendo más exigente.

Posiblemente sea esta la causa de la creciente "ola" de descontento en el mundo de los vehículos históricos hacia la Ferias y Salones que se celebran en nuestro país. Por primera vez, muchos aficionados terminan "insatisfechos" la visita a estos certámenes, con la sensación de que la oferta no crece (algunos, incluso, creen que se está empobreciendo), pero sí lo hacen los precios; Para colmo, se está extendiendo entre los profesionales y empresas de servicios la idea de que los costos de asistencia a estas Ferias no están en consonancia con sus previsiones de negocio, circunstancia que no puedes más que agravar el problema.

No vamos a entrar en la procedencia o no de estos sentimientos (los organizadores insisten que sus condiciones no han variado de forma significativa desde hace años y que a cada nueva edición asisten más expositores). Lo que parece claro es que el descontento existe y que el mismo parece indicar que las fórmulas que celebramos y aceptamos durante años están agotándose. Esto es así y la "táctica del avestruz" no puede hacer más que empeorar la situación.

Creemos llegado el momento de experimentar nuevos esquemas (o reformar los existentes). Si no actuamos rápidamente, corremos el riesgo de que este movimiento de insatisfacción siga creciendo hasta arrollar el magnífico panorama de Ferias y Salones que disfrutamos en la actualidad (y que ha costado muchos años construir). RENOVARSE O MORIR. ¿Cuáles podrían ser estas nuevas fórmulas?

1º- INTRODUCCIÓN DE LA FILOSOFÍA "AUTO-JUMBLE" que, en esencia,  consiste en ofrecer a los expositores espacio al aire libre a bajo precio, que éstos organizan con entera libertad (pudiendo incluso comer y dormir allí mismo). En Europa hay centenares de "mercadillos" organizados bajo esta fórmula. El más conocido es el "Beaulieu Autojumble" que se celebra en los prados aledaños al famoso Museo Nacional del Automóvil británico, el primer fin de semana de Septiembre, desde principios de los sesenta (un increíble mar de carpas y "motor- homes" que dificilmente se visita completo en los 2 días del certamen). En España, el mejor (por no decir el único) ejemplo de este esquema es la "Llotja de Sils" organizada desde hace 24 años por el Museo Claret. Ciertamente, este esquema renuncia a las comodidades y seguridad de un espacio cerrado; a cambio, se recortan drásticamente los costos de asistencia, lo que provoca una concurrencia masiva de expositores.

Nosotros creemos firmemente en las posibilidades de esta filosofía en nuestro país. Por una parte nuestro clima es mucho mejor que el de Inglaterra o Francia, para la celebración de actividades al aire-libre; por otra, cientos de recambistas y profesionales europeos de todo tipo adaptados a este esquema de "nómada feriante" (y actualmente excluidos de nuestros salones de "alfombra roja") pueden animarse a extender sus rutas a la península Ibérica. Para asegurar esta afluencia, sería muy interesante organizar una "corona" de mercadillos de este tipo durante los meses de Junio/Julio (la época en la que España es más atractiva para los europeos). Comprenderéis que, para un expositor holandés, no es lo mismo hacer 4000 Km. en camioneta, para pasar un fin de semana en Sils, que hacerlo sabiendo que después podrá continuar durante un mes su ruta "laboral/vacacional" por Madrid, Lisboa, Sevilla y Alicante, por ejemplo.

Las ventajas para los aficionados del triunfo de este concepto serían evidentes: enriquecimiento de la oferta y previsible reducción de los precios (consecuencia de la mayor competencia y del menor costo de participación). Para empezar, la entrada al mencionado Festival cuesta 3 Euros (en lugar de los 10 Euros a que últimamente nos tienen acostumbrados).

2º IMPLICACIÓN EFECTIVA DE LOS CLUBES. Los miles de aficionados que pertenecen a clubes y asociaciones, deben de encontrar en estos eventos la oportunidad de disfrutar ACTIVAMENTE de su afición. El planteamiento actual de poner "cuatro coches, una mesa y unas sillas" en una esquina, es manifiestamente mejorable. Hay que desarrollar actividades para que los clubes participen, en lugar de aburrirse: pruebas de habilidad, de aceleración y frenada, concursos de elegancia, recorridos secretos, etc.  Lógícamente, todo esto es mucho más viable en espacios abiertos, que bajo techo. 

Por último, deseamos dejar claro que estas ideas no se plantean como alternativa a los Salones y Ferias que se celebran actualmente, sino como un COMPLEMENTO NECESARIO de los mismos. NO SE TRATA DE HACER "BORRÓN Y CUENTA NUEVA". Los grandes Salones de Madrid, Barcelona o Valencia son estructuras "muy bien engrasadas" que pueden perfectamente incorporar estas ideas (si encuentran espacio a bajo costo para desarrollarlas) o convivir con ellas (especializándose en aquellas parcelas en las que juegan con ventaja: grandes exposiciones, venta de vehículos excepcionales, por diseño o por nivel de restauración, etc.). Las Ferias de Alcañiz, Tudela o Bilbao lo tienen todavía más fácil. 

Por poner un símil, los salones deberían de ser nuestro "traje de noche" (el escaparate de nuestros logros en pro de la conservación de los vehículos históricos), en tanto que los mercadillos equivaldrían al muy necesario "mono de faena". Quien quiera ofrecer ambas cosas, debe acomodarse a las diferentes exigencias de ambos conceptos (no tratarlos por igual, como hasta ahora). Lo que no tiene sentido es el planteamiento actual, en que muchos aficionados se desplazan cientos de kilómetros con la ilusión de ver los mejores coches y encontrar a buen precio los repuestos que necesitan y se vuelvan a sus casas sin una cosa ni la otra.


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